Emprender es una aventura a todas las edades. Sin embargo, la mentalidad, el entorno y las circunstancias vitales no son iguales cuando se es joven que en el periodo adulto. ¿Cuáles son los pros y los contras de emprender cuando se pasa la línea de los cuarenta?

“Quisiera hacer hincapié en la importancia de ser joven, los jóvenes son más inteligentes. ¿Por qué la mayoría de los maestros de ajedrez son menores de 30 años?”. Esta controvertida frase de Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, ilustra algunos de los estereotipos que suelen venir a la cabeza cuando se piensa en un emprendedor de éxito. El modelo ‘Silicon Valley’ que, según revela un estudio de la compañía PayScale, ensalza la juventud con plantillas en las que la media de edad no llega a los 30 años, deja atrás a las personas más mayores sin tener en cuenta sus años de experiencia y adquisición de conocimientos.

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La realidad indica que emprender un negocio a partir de los 40 años, puede tener factores en contra pero también muchos puntos a favor. BBVA Momentum, el programa de emprendimiento social de BBVA, apoya a participantes de todas las edades y cuenta, entre sus filas, con emprendedores veteranos. ¿A qué ventajas y desventajas se han enfrentado para iniciar sus negocios?

Lo que hay detrás de la experiencia

Detrás del tópico “la experiencia es un grado” hay muchos otros factores: más años de formación a las espaldas, una mayor red de contactos profesionales para sacar adelante el negocio, otra forma de tomarse las cosas… Dichos factores ayudan al emprendedor a anticipar escenarios, ser prudente y medir el riesgo. “Hay que pedir consejo a diferentes personas de diferentes ámbitos, intentar ser realista”, explica Joachim Englert, fundador de la empresa de gestión forestal sostenible, Social Forest. “El emprendimiento cambiará tu vida por completo; es un proyecto de vida”.

Pasión, sí, pero con perseverancia

La edad ayuda a no dejarse llevar por impulsos o por la pasión que la persona siente por su proyecto. Eso no quiere decir que no exista entusiasmo, simplemente se gestiona de una forma distinta. La clave para mantenerlo es no olvidar el objetivo: “El camino es muy difícil y muchas veces desalentador y debes estar preparado a escuchar muchos noes por respuesta”, cuenta Karina Ojanguren, directora médica de la empresa social de atención sanitaria Clínica Humana. “Solamente nos hace falta un sí y con él comenzaremos ese camino que nos llevará a lograr nuestro sueño”.

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Un mayor autoconocimiento

Lo habitual es que una persona de 40 años ya haya trabajado antes en otras empresas y haya desempeñado distintos cargos o funciones. “Para emprender es necesario contar con una experiencia práctica suficiente donde el emprendedor haya adquirido habilidades de gestión, administración y planificación claves para poner en marcha un proyecto desde cero”, explica Jesús Sánchez-Ostiz, director general de la primera cooperativa de consumo de energía renovable en Navarra, EMASP. Esta trayectoria propia es de lo más útil a la hora de plantearse cuáles son las fortalezas profesionales y personales de cada uno y cómo potenciarlas a través de un emprendimiento propio.

Adiós a los vicios y hábitos fijos

Si hay algo que puede lastrar a los emprendedores de más edad es la incapacidad para romper con viejas creencias y abrirse a nuevas soluciones. El “esto se ha hecho siempre así” ya no vale en el nuevo mercado, hay que ser flexible y no resistirse al cambio para dar con la tecla. “Valora si tu idea es lo que el mercado quiere o está dispuesto a pagar”, aconseja Salvador Albalat, CEO de la empresa de diseño de ‘wearables‘ de salud, Witooth. “Y si es así, trata de desarrollarla al máximo antes de ir al mercado”.

Alimento para el cuerpo y el alma

Es innegable que las fuerzas físicas y la resistencia ya no son las mismas que cuando se tenían 20 años, por eso es necesario cuidar al máximo no solo el cuerpo sino también la mente. Los hábitos saludables, como hacer ejercicio o seguir una dieta equilibrada son fundamentales para afrontar largas jornadas de trabajo. Para cuidar el aspecto psicológico, no hay que olvidar rodearse de familiares y amigos en los que apoyarse, pero además, como apunta Christian Loste, director de la consultoría social, Cadena de Valor: “Si a esto le unes el rodearte de un gran equipo y compartir la visión con más personas, más agentes y más protagonistas, entonces el éxito estará un poco más cerca”.

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