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Coronavirus 26 mar 2020

Cambio de hora en España: empieza el horario de verano en pleno confinamiento por el coronavirus

El obligado confinamiento decretado para la protección contra el coronavirus hace los hogares sean el centro de operaciones. Videollamadas, entretener a los pequeños, realizar las gestiones bancarias… La vida está en los hogares pero fuera hay cosas que siguen su curso, como por ejemplo el cambio de hora tradicional de cada mes de marzo. Llega para dar más luz en estos días de cuarentena.

Como es habitual, la madrugada del próximo domingo, 29 de marzo, a las 02:00 horas serán las 03:00 horas y los relojes se adelantarán. Dará así comienzo al horario de verano, que se extenderá hasta el último fin de semana de octubre, cuando de nuevo regrese el horario de invierno.

Con este cambio en las manecillas del reloj se cumple con la Directiva Europea 2000/84/CE que por el momento sigue afectando a todos los Estados miembros de la Unión Europea. Sus países se plantearon en 2018 la opción de eliminarlo, pero se consideró prematuro y se aplazó la decisión final hasta 2021.

Esta alternancia de huso horario se remonta a la década de los 70 y tiene el objetivo de aprovechar mejor la luz solar por la tarde. La Comisión Europea considera que el consumo de energía no es el único aspecto positivo sino también subraya otros impactos sobre otros sectores como el ocio, el transporte o las condiciones de trabajo.

¿Cómo afecta este cambio por el confinamiento?

En este marzo de 2020 será especial, ya que España se encuentra en un estado de alarma que limita la movilidad de los ciudadanos como medida de protección contra el coronavirus. Por tanto, este fin de semana casero se dormirá una hora menos y a partir del domingo la luz solar estará presente durante más tiempo durante los días sucesivos.

Se han realizado múltiples estudios sobre este asunto, aunque ninguno de ellos aporta resultados concluyentes sobre las consecuencias de un cambio brusco de horario tiene sobre los ritmos circadianos. Según confirman desde Sanitas, “lo que sí es un hecho comprobado desde una perspectiva fisiológica es que el efecto más inmediato del cambio de hora es una alteración en la secreción de melatonina, una hormona que actúa regulando los estados de vigilia y sueño en función de la luz solar”.

Por ello, al cansancio propio del cambio y de dormir menos, y que cueste más acostar a los niños porque oscurece más tarde, hay que tener en cuenta que el cambio nos coge a todos en casa. “A más luz se produce menos melatonina, por lo que la función de inducir el sueño que tiene esta hormona se produce de forma más tardía”, recuerdan en la web de Sanitas.

“Los primeros días después del cambio de hora algunas personas refieren irritabilidad, falta de concentración, bajo rendimiento laboral e insomnio”, afirma la Sociedad Española del Sueño en un comunicado. Mantener las rutinas, procurar que nos dé la luz, trabajar cerca de la ventana, bajar las persianas para que los niños puedan conciliar el sueño e incluso dormir una pequeña siesta son algunas de las rutinas para llevar mejor el nuevo horario y el confinamiento.

Además de ello, hay que procurar ser “estrictos en cumplir una rutina de actividad diaria, no podemos tomarlo como unas vacaciones. Hay que llevar un horario regular, levantarnos e irnos a dormir más o menos a la misma hora”, aconseja el coordinador del Grupo de Estudios de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la SEN, el doctor Carles Gaig, en unas declaraciones a la Agencia EFE.

Por último, conviene recordar que la mayoría de dispositivos como móviles, tabletas… hará de forma automática el cambio; habrá que realizarlo de forma manual en los relojes de manecillas u otros dispositivos que no estén conectados a la red. Como consuelo, al menos el aplauso colectivo con el que la sociedad agradece cada día la labor de los sanitarios se hará con más luz.

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