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Ahorro 04 jul 2019

Consejos para ahorrar en la cesta de la compra

Ser precavido a la hora de comprar en el supermercado puede traer consigo un suculento premio en forma de ahorro, de nada menos que 947 euros al año, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Esta entidad cita como primera medida la de realizar una comparativa entre las distintas cadenas de alimentación que existen repartidas por toda la geografía nacional, y que, según su ubicación, tamaño e, incluso, tipologías de productos, permiten al consumidor obtener rebajas anuales considerables.

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Si no somos tan metódicos, también podemos realizar otras pequeñas acciones que potenciarán significativamente nuestro nivel de ahorro, sin dejar de disfrutar de una alimentación rica y variada. Estas son algunas de las claves:

1. Planifica los menús de la semana. De este modo, podrás comprar lo que realmente necesites para cocinar, y, de paso, será más fácil que identifiques ofertas si juegas con varios días para poder hacerte con los productos.

2. Fíjate un presupuesto de gasto coherente. Establece cada semana una cantidad de dinero que destines para ir al supermercado y cubrir tus necesidades. No se trata de cortar la compra de bienes que realmente necesitemos para llevar una dieta saludable, sino de tener una disciplina en el gasto que nos permita planificar.

3. El poder de la red. Antes de salir a la calle, consulta en internet las webs de los supermercados más próximos a tu domicilio. De este modo, sabrás a cuál te interesará ir para que te resulte más económico.

4. Almacena todo lo que puedas. Si disponemos de despensa o de sitio en casa para guardar los alimentos, aprovéchalo. Con frecuencia, los establecimientos lanzan promociones tipo ‘compre 3 y pague 2’, o ‘el segundo artículo a mitad de precio’, con las que podremos ahorrar a largo plazo.

5. Compra en distintos supermercados. Si hay una amplia gama de locales de alimentación cerca de tu hogar, analiza en qué productos destaca cada uno de ellos por su precio o por sus ofertas. Invertirás más tiempo pero reducirás tus gastos. En esta línea, hay líneas de productos, como la fruta, la charcutería o el pescado que suelen ser más baratos en las tiendas especializadas que en los supermercados, y, además, los dependientes suelen dar muy buenos consejos sobre ellos.

6. Haz una lista de la compra en familia. Coge el hábito con tus seres queridos de reuniros al menos una vez a la semana para escribir en una hoja los productos de alimentación que necesitamos comprar. De este modo, no sólo seremos más eficientes en el gasto, sino que planificaremos mejor las necesidades de la familia.

7. Productos de temporada y compra a granel. Los productos de temporada suelen ser más económicos y están en su momento óptimo de consumo. Esto es especialmente importante sobre todo en frutas y verduras. Por otro lado, los productos embolsados o en bandejas suelen ser más caros que a granel. Aunque eso suponga tener que hacer cola en la pescadería o en la carnicería, piensa que no sólo ahorrarás sino que comprarás sólo el alimento que necesites.

8. Fecha de caducidad cercana. Algunos establecimientos abaratan el precio de productos cuya fecha de caducidad está próxima. Si sabes perfectamente que los vas a consumir pronto, es una buena estrategia para ahorrar un dinero. Además, es frecuente que algunas tiendas reduzcan el precio de algunos de sus productos frescos a última hora de la tarde. Averigua cuáles y visítalas con frecuencia.

9. El congelador, un gran aliado. Comprar productos en gran cantidad suele derivar en precios más económicos. Por ejemplo, adquiere bandejas de carne de más de un kilo que puedas luego almacenar en táperes en el congelador. Lo mismo puedes hacer con el pescado o con productos envasados y ya preparados para ello, como ciertas verduras u hortalizas.

10. Haz la compra… pero después de comer. Aunque parezca una obviedad, ir al supermercado tras habernos saciado en casa contribuye decisivamente a no adquirir ‘tentaciones’ que no necesitamos, como dulces, frutos secos o bollos. En vez de eso, los podemos sustituir por fruta o yogures, normalmente más baratos y más sanos.

11. Aprovecha los planes de fidelización. Muchas cadenas ofrecen tarjetas con promociones y descuentos, bonos u ofertas especiales para sus clientes fidelizados. Analiza si te compensa dar ese paso con ellos para sacarle provecho económico.

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