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Desarrollo 26 dic 2017

¿Qué tengo que estudiar para ser desarrollador de videojuegos?

El despegue de las nuevas tecnologías y su ubicuidad en la vida diaria está cambiando radicalmente la manera en la que concebimos nuestro ocio, nuestras relaciones sociales y nuestra forma de trabajar. También ha dado lugar a nuevas profesiones que, en ocasiones, no tienen todavía un itinerario de estudios definido, como el desarrollador de videojuegos.

El desarrollo de videojuegos es una profesión de plena actualidad debido al peso creciente de esa industria en la economía española. Según los últimos datos de EAE Business School, el sector de los videojuegos es uno de los más pujantes dentro de la industria cultural, con una aportación de casi 112 millones de euros en 2016 y una estimación para este año de 128 millones.

El auge del sector del videojuego se refleja también en la creación de empleo: actualmente en España da trabajo a más de 7.000 personas y se espera que se supere la cifra de 10.100 empleados antes de 2020. Todo ello, dentro de un tejido empresarial muy joven, en el que la mayoría de empresas ni llegan a los cinco años de antigüedad ni disponen de más de 50 trabajadores. Sin embargo, los primeros titulados en grados específicos en este ámbito se acaban de estrenar en el terreno laboral.

¿Ingeniería Informática o grados de desarrollo?

Varias universidades de todo el país, tanto públicas como privadas, ya disponen de grados, másters y títulos propios dedicados específicamente al desarrollo de videojuegos. Sin embargo, la mayoría de estos nuevos itinerarios formativos son recientes y apenas cuentan con graduados en el mercado laboral, a diferencia del título superior de Ingeniero Informático, mucho más implantado en las facultades.

David Alonso, director del Grado de Desarrollo de Videojuegos de la Escuela Universitaria de Diseño, Innovación y Tecnología ESNE, asegura que su titulación es ,“hoy por hoy, el único grado que ya tiene alumnos graduados”. Comenzaron a impartirlo en 2010, después de poner a disposición de sus estudiantes desde 2007 varias titulaciones específicas de universidades británicas, como la de Wolverhampton, que se podían cursar en parte desde Madrid.

Otros centros, como la Universidad Politécnica de Cataluña, pusieron en marcha sus títulos oficiales de grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos en 2014, tras una década de experiencia ofreciendo másteres específicos en la materia. David Sánchez Carreras, director del Centro de la Imagen y la Tecnología Multimedia de esta universidad, recuerda que en ese momento “el máster cubría una función de aglutinar muchos perfiles que venían de ámbitos formativos distintos y que tenían un interés profesional en el ámbito de los videojuegos”.

Formación vinculada a la industria

Sánchez Carreras establece paralelismos con la situación del multimedia en 2000: “Había profesiones en ese ámbito y no había todavía profesionales formados en el ámbito de la universidad”. Por eso, destaca la importancia de unificar esas enseñanzas en un grado oficial que, junto con otro grado que acaban de iniciar de Diseño, Animación y Arte Digital, les sirve para “formar un perfil tecnológicamente muy fuerte, acompañado de la parte artística como complemento, y de trabajo en equipo y de proximidad con la industria”. En este sentido, destaca el hecho de que “hay bastantes profesores que tienen el doble rol, salen de la industria, vienen a dar clases y vuelven a la industria”.

Ana Calvillo es un buen ejemplo: trabaja como ‘test lead’ en una de las mayores multinacionales del sector, Electronic Arts, y además ejerce como profesora de Testeo y Equilibrado en el Grado de Creación y Narración de Videojuegos en la Universidad Francisco de Vitoria. Calvillo afirma que la gran mayoría de profesores de esta titulación “compaginan esta tarea con su trabajo en la industria del videojuego”.

Mientras los nuevos profesionales terminan sus estudios de grado, en la actualidad la mayoría de desarrolladores son ingenieros, confirma David Alonso, de ESNE. “Poniendo mi propio ejemplo, yo tengo formación de ingeniero informático y luego me he dedicado a la industria del videojuego, pero nos hemos tenido que formar por nuestra cuenta o dentro de la propia empresa”, a diferencia de los graduados en desarrollo de videojuegos que “están preparados para trabajar y ser productivos desde el primer día”.

Calvillo, por su parte, señala que en su trabajo “todos los desarrolladores que conozco, o los que han trabajado en Battlefield, por ejemplo, han estudiado Ingeniería Informática”. Por eso, apunta que habrá que esperar a ver “qué es lo que son capaces de hacer los titulados en grados de desarrollo de videojuegos, dado que han tenido una visión global, en lugar de venir como hasta ahora de su propia especialidad”.

Una industria preparada para acoger más profesionales

“Tampoco ha dado tiempo para ver si la gente que sale de los nuevos grados de videojuegos encuentra su sitio en la industria, la clave va a estar en cómo rindan los primeros que entren”, asegura Josu Ojeda, Location testing manager en Electronic Arts. Él, como recalcan también desde las universidades, pide entender que “el desarrollo de videojuegos incluye muchas disciplinas diferentes, automáticamente se piensa en programación o en ingenieros informáticos, que sí es cierto que es un perfil muy común, pero hay que pensar que los videojuegos también necesitan de guionistas, diseñadores creativos o técnicos de audio, entre otros”.

De cara a la inserción laboral de los que se gradúen en Diseño y Desarrollo de Videojuegos, Josu Ojeda es optimista: “Es una industria en crecimiento, cada vez hay más empresas y cada vez hay más gente trabajando en esas empresas, o sea, que sí hay para todos”. Una visión similar muestra David Alonso, que asegura que “cuando se planificó nuestro grado en ESNE había censadas unas 60 empresas de videojuegos y ese número se ha multiplicado por 10 en siete años”. Además, Alonso apuesta por la convergencia con otras industrias multimedia, por un mayor apoyo institucional y por la ruptura de barreras geográficas para garantizar que el desarrollo de videojuegos sea un sector estratégico y que demande cada vez más profesionales.

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