Francisco González ha presidido, junto a la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, la ceremonia de entrega de los premios de la Real Sociedad Española de Física (RSEF) y la Fundación BBVA. En esta novena edición, los galardones han distinguido a científicos que investigan el nanomundo para crear nuevos materiales o combatir enfermedades.

En su intervención, el presidente de BBVA ha destacado que “las aportaciones de los galardonados demuestran con claridad que ampliar las fronteras de lo conocido es una actividad con un profundo impacto en nuestra vida”.

Las ideas nuevas y buenas son –en palabras de Francisco González– “los ladrillos del progreso en todos los ámbitos del desarrollo humano”. Y los científicos constituyen, desde su punto de vista, “un elemento nuclear del avance social, y esa es una de las razones por las que la Fundación BBVA apoya la ciencia de manera sólida y decidida”.

Las ideas nuevas y buenas son los ladrillos del progreso en todos los ámbitos del desarrollo humano.

El presidente de BBVA ha recordado a Richard Feynman, quien ya en 1959 empezó a imaginar la posibilidad de controlar la materia a escala nanométrica. “En el más de medio siglo transcurrido desde la intervención de Feynman hasta ahora, ustedes los físicos han desarrollado técnicas potentes para penetrar en el nanomundo y bucear entre átomos y moléculas individuales. Han descubierto que lo que sucede en la materia a esa escala, la nanoescala, determina las propiedades de la materia a las dimensiones humanas”, ha manifestado.

Y este logro de la ciencia puede dar respuesta a los principales desafíos de la humanidad en el siglo XXI. Las contribuciones de los galardonados así lo ilustran.

Piezas de Lego y biosensores para detectar el cáncer

La Medalla de la RSEF ha recaído en Ángel Rubio Secades, referente mundial en simulación de materiales y uno de los físicos más influyentes de la última década, por su investigación para entender, predecir y controlar el comportamiento de la materia a escala molecular.

Ángel Rubio, galardonado con la Medalla de la RSEF

Rubio, que dirige el grupo Nano-bio Spectroscopy Group de la Universidad del País Vasco y el departamento de Teoría del Max Planck Institute  for Structure and Dynamics of Matter de Alemania, explica que lo que le interesa es “desvelar nuevos estados de la materia… Cuando lo has hecho es un sueño, pensarlo es como de ciencia ficción”.

Su primera contribución de gran impacto se produjo en los años noventa, cuando logró predecir las propiedades de un determinado tipo de nanotubos de carbono, un descubrimiento que permitió empezar a usar nanoestructuras como “piezas de Lego” con las que crear “nuevas arquitecturas”. “Nuestra contribución fue predecir cómo se comportan los materiales dependiendo de cómo es su arquitectura”, explica Rubio.

Laura Lechuga Gómez, directora del el Grupo de Biosensores y Aplicaciones Bioanalíticas en el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (ICN2),  ha recibido el Premio Física, Innovación y Tecnología.

Laura Lechuga, Premio Física, Innovación y Tecnología

Lechuga es pionera en España en el desarrollo de biosensores, unos dispositivos que integran, en un espacio diminuto, la capacidad analítica de todo un laboratorio, por lo que tienen el potencial de revolucionar áreas como el diagnóstico médico o el control de contaminantes en el medio ambiente.

La galardonada ha creado nuevos biosensores nanofotónicos que, por su extremada sensibilidad, podrían servir para detectar marcadores de cáncer de manera precoz, antes incluso de que los síntomas se manifiesten. Lechuga trabaja en dos prototipos para detectar cáncer de colon y tuberculosis.

“El futuro del diagnóstico inmediato pasa por dispositivos de este tipo, de bajo coste y muy alta sensibilidad, instalados en móviles, que podrían usarse fácilmente también en regiones en desarrollo”, afirma Lechuga.

Fuerzas de vacío y dispositivos transparentes

En la categoría de Investigador Novel en Física Teórica, el premio ha sido para Alejandro Manjavacas Arévalo, de la Universidad de Nuevo México (Albuquerque, EE.UU.), que trabaja en el ámbito de la nanofotónica (la interacción entre luz y materia a escalas nanométricas).

El premio al Investigador Novel en Física Experimental se ha concedido a Andrés Castellanos Gómez, investigador en el Instituto Madrileño de Estudios Avanzados IMDEA-Nanociencia. Castellanos trabaja con materiales como el grafeno, que tienen sólo un átomo de grosor y propiedades excepcionales.

Uno de los objetivos de Castellanos es emplear estos materiales para fabricar células solares flexibles, que aprovechen al máximo la irradiación solar en edificios o vehículos. Aunque ya se ha probado a fabricar estos dispositivos con materiales convencionales, su fuerte impacto estético dificulta su implantación. Los materiales bidimensionales permitirían fabricar “células solares flexibles con un impacto estético muy bajo, porque son prácticamente transparentes”, explica Castellanos

Divulgación científica innovadora y creativa

El Premio Enseñanza y Divulgación de la Física en la modalidad universitaria ha reconocido a Rafael García Molina (Universidad de Murcia), y en enseñanza media a Fernando de Prada Pérez de Azpeitia, del IES Las Lagunas (Rivas-Vaciamadrid, Madrid).

El Mejor artículo de Divulgación en las publicaciones de la RSEF ha sido ‘La canalización iónica en cristales: cuando la sombra de los átomos permite detectar defectos’, del que es autor Andrés Redondo Cubero, de la Universidad Autónoma de Madrid.

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