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Bienestar social 15 ene 2018

Jordi Roca y Andrés Velencoso demuestran que la cocina está de moda

Hay quien entiende de costuras tanto como de fogones y quien tan pronto está sobre la pasarela como preparando una esferificación. La cocina y la moda coinciden en numerosas ocasiones ya sea por compartir un gusto exquisito o por entrometerse cada una en el mundo de la otra.

Brubaker les ha cambiado las camisas al modelo Andrés Velencoso y al mejor repostero del mundo, Jordi Roca. En el nuevo spot de la marca de ropa, Velencoso se pone el delantal y el menor de los Roca posa frente a las cámaras. Moda y gastronomía se fusionan en un duelo “de narices” que reivindica el inconformismo y que invita a huir de lo establecido.

Fashion film de The Brubaker.

Sin embargo esta no es la primera colaboración entre ambos gerundenses. El velencoco es el helado de Rocambolesc inspirado en el cuerpo del modelo que dio sabor a Velencoso. Limón, canela y leche merengada de coco son los ingredientes con los que  Jordi Roca creó el polo que derrite paladares.

Juan Betancourt, que ha sido imagen de marcas como Armani o Morellato, también ha querido deslumbrar en la cocina. El modelo se atrevió a participar de la segunda edición de MasterChef Celebrity. El cubano entró al programa sin ser ni mucho menos un experto y terminó por ser coronado como rey de los emplatados y de las tartas.

YouTube ha sido la pasarela culinaria para iconos de lo ‘trendy’. La modelo Jourdan Dunn demostró en ‘Well Dunn with Jourdan Dunn’ ser tan prolífica en la moda como en la cocina. Quien también ha demostrado sus habilidades culinarias en la red ha sido la ‘influencer’ más relevante del mundo, Chiara Ferragni. La italiana no se corta a la hora de meter las manos en la masa en ‘The blonde chef’, un espacio de cocina que presentaba junto con el chef Misha Sukyas para el canal LifestyleMirror.

Rocambolesc-velencoco-velencoso-modelo-polo-bbva

El 'velencoco', el polo de Rocambolesc. - BBVA

Y de la pasarela al plato. La ilustradora Gretchen Röehrs hace de sus menús diarios maniquíes bien vestidos. Su obra es la mezcla perfecta entre su mente ‘fashionista’ y su alma ‘foodie’. Aunque no es la única que ha visto en los alimentos una forma de interpretar la moda. El blog ‘Taste of Runway’ de la italiana Anna Marconi es todo un recetario en el que convierte sus ‘looks’ favoritos en comida.

El buen gusto al vestir se convierte en algo literal con proyectos como el del coreano Sung Yeonju. Plátanos, champiñones, pan e incluso chicle son algunos de los ingredientes que el artista coreano utiliza para sus creaciones de moda comestible. Su colección ‘Wearable Foods’ incluye desde camisas a bolsos que tan pronto pueden estar en el armario que servidos en la mesa.

Una experiencia similar pero más controvertida fue la de Lady Gaga en la gala de los premios MTV de 2010. La cantante se ha convertido en un icono mundial por algo más que su música y es que su vestuario es de todo menos convencional. ¿Quién no recuerda su traje de filetes?  Un vestido de carne cruda cubría su cuerpo con bolso de mano y tocado a juego. El diseñador Franc Fernández trabajó en una cámara refrigerada dos días antes de la gala para que la carne no se pudriera y la cantante se vistió en la nevera en la que le hicieron llegar el diseño.

Lady Gaga en los Mtv Video Music Awards 2010-bbva

Lady Gaga en los MTV Video Music Award 2010. - Europa Press

La cooperación entre ambos mundos no es solo algo de personajes individuales. Las firmas de moda marcan tendencia más allá de boutiques y han llevado su buen gusto hasta la restauración. Luis Vuitton, Ralph Lauren o Gucci son algunas de las marcas que han dado protagonismo al concepto de ‘fashion food’ tratando de unir su propio estilo con los platos y la decoración de los espacios.

La elegancia y sobriedad de Armani ya viste a hoteles, restaurantes y cafés. Su aventura gastronómica no es algo puntual, sino que se expande a lo largo del mundo con locales en Nueva York, Munich, Santiago de Chile o Abu Dhabi. Chanel lleva su espíritu francés hasta el continente asiático de la mano de Alain Ducase, el chef al frente de Beige. Buena cocina y lujo se fusionan en el restaurante que la firma tiene en Tokio donde puede degustarse chocolate praliné Chanel.

La gastronomía más ‘chic’ y la moda más suculenta trabajan juntas para crear propuestas diversas e interesantes. Ya sea cogiendo la sartén por el mango o vistiendo la mesa, lo cierto es que esta combinación tan ‘trendy’ funciona a la visa y en el paladar.

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