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Empresa Act. 24 feb 2020

Desafíos que tienen las empresas familiares para lograr su continuidad

empresas familiares

El Centro de Investigación para Familias de Empresarios, CIFEM–BBVA, del IPADE Business School, dio a conocer los resultados del estudio “Situación y Progreso de las Empresas Familiares para lograr su Continuidad”. La investigación revela que el 44% de las empresas encuestadas están en riesgo de no subsistir debido a la acumulación de malas prácticas que, si no se corrigen, terminarán por viciar la dinámica familiar y propiciar la desintegración del negocio.

No obstante, la mayoría de las familias empresarias buscan mejorar y revertir la situación y lograr mayores crecimientos. El estudio indica que 24% de las empresas participantes presentan un nivel adecuado de progreso, mientras que 32% tienen temas pendientes por resolver para lograr su continuidad y armonía a mediano plazo.

Los principales hallazgos del documento fueron presentados por Mauricio Pallares Coello, director de Marketing de BBVA México; Ricardo Aparicio Castillo, director del Centro de Investigación para Familias de Empresarios, CIFEM-BBVA del IPADE Business School, y Alfonso Bolio Arciniega, profesor decano de las áreas de Factor Humano y Empresa-Familia del IPADE, dentro de las instalaciones del Instituto.

Solucionar en el presente para tener mayor certidumbre sobre el futuro

Ricardo Aparicio consideró necesario que las empresas familiares puedan aprender a transitar de manera exitosa por los cambios generacionales y aumentar las posibilidades de afianzar su continuidad en el tiempo. “El objetivo del CIFEM-BBVA busca crear espacios de reflexión y aprendizaje para las familias que quieren la continuidad de la empresa a través de las generaciones; llegar a ser un referente nacional e internacional del conocimiento de todo aquello que caracteriza a la empresa familiar e impulsar el desarrollo, profesionalización, continuidad y enriquecimiento de las empresas familiares”.

Al respecto, Mauricio Pallares comentó que la institución financiera tiene el firme compromiso de impulsar al segmento de PyMEs y dentro de éstas a las empresas familiares, al considerar que son un eje importante para el crecimiento económico. «Para nosotros -agregó- otorgar herramientas a las empresas familiares con orientación, guías e información clave a través del IPADE nos ayuda a ser cercanos con el sector, entender sus necesidades y generar acciones conjuntas para que estas empresas perduren a través de las generaciones».

Dentro de los resultados del estudio destaca que el cambio generacional y los consiguientes relevos en las posiciones de liderazgo están entre los mayores desafíos para las empresas familiares. Planear y ejecutar a tiempo la sucesión en todas sus dimensiones es una tarea que no conviene aplazar. La institucionalización de los órganos de gobierno y la profesionalización de la empresa son elementos fundamentales en esta etapa.

Pasar de generación a generación, ¿el dilema?

Los procesos de sucesión entre generaciones aún son el mayor reto que enfrentan las organizaciones familiares, sobre todo en el traspaso de la primera a la segunda generación, aunque también de la segunda a la tercera. Lo que sucede a menudo es que las fórmulas aplicadas que funcionaron bien en el primer relevo generacional no siempre funcionan en el siguiente.

Respecto a la perspectiva positiva sobre su futuro como empresas familiares, 30% se coloca en un rango óptimo que coincide con el porcentaje de empresas que típicamente se espera garanticen su continuidad. En contraste, 70% de las familias está a tiempo de revertir una tendencia que se avizora en su contra.

El estudio muestra que este ámbito ofrece una mayor ventana de oportunidad, debido al grado de incertidumbre que se crea alrededor del momento del cambio de estafeta. De las familias que respondieron, un 40% está en riesgo de complicar su supervivencia empresarial por no determinar los tiempos del proceso ni dar certezas a todos los involucrados.

En el tema de la institucionalización es en el que más riesgos se anticipan, debido a que sólo un 16% de las empresas manifiesta estar en orden en este rubro; el 53% requiere trabajar intensamente en el tema, y un 31% presenta áreas de oportunidad.

Manejo de conflictos

Sobre el manejo de conflictos, apenas una quinta parte de las familias (20%) aborda los problemas de manera oportuna, mientras que el 23% pospone esta tarea y corre el riesgo de entrar en una espiral destructiva. Además, el 57% se halla en una situación que tiende a ser peligrosa, porque pueden pensar que hacen lo “suficiente” sin que sea cierto.

Por otro lado, el estudio muestra un avance positivo en el tema cultural, ya que el 49% de las familias empresarias se empeña en fortalecer su cultura y valores, mientras que solo un 6% tiene dificultades para hacerlo. El resto (45%) debe redoblar esfuerzos.

El liderazgo

En cuanto al perfil de los líderes de las empresas familiares, el 58% de los participantes pertenece a la primera generación; un 31% a la segunda y el 11% a la tercera. Llama la atención el porcentaje tan bajo de mujeres (9%) en cargos de autoridad, un área importante de oportunidad en este tipo de organizaciones. El 91% es liderado por hombres.

También destaca la existencia de un 45% de líderes mayores de 60 años, muestra de que, sin duda, el retiro no depende de llegar a una edad mayor y simplemente “irse”. No obstante, es un tema fundamental que debe gestionarse con antelación para asegurar la continuidad de la empresa.

El estudio del CIFEM – BBVA, revela que pese al contexto económico, las empresas familiares participantes reportan progreso y crecimiento en su patrimonio en los últimos tres años. Un 77% indica que han mejorado en sus ventas, un 11% dice que han empeorado y el 10% que se mantiene igual.

Pese al contexto económico, las empresas familiares participantes reportan progreso y crecimiento en su patrimonio en los últimos tres años

Respecto a cómo están las empresas familiares mexicanas en relación con los estándares mundiales, hay más empresas en una segunda generación en comparación con las estadísticas mundiales. El 31% de las empresas están en la segunda generación contra un 22% esperado a partir de la estadística mundial.

El Estudio “Situación y Progreso de las Empresas Familiares para lograr su Continuidad”, se aplicó en septiembre y octubre de 2019. La muestra incluye a 256 empresas familiares, un 88% de los participantes son hombres y el 12% son mujeres. El 32% pertenece a la segunda generación; un 29% es el fundador o fundadora; el 19% pertenece a la primera generación; el 13% a la tercera; un 5% no es miembro de la familia y sólo un 2% es de la cuarta generación o posteriores.

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