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Economía Digital Act. 01 nov 2022

Generar incentivos representa una oportunidad para disminuir el dinero en efectivo

Durante la quinta edición del Foro No Money, organizado por el diario El País en colaboración con BBVA México, se llevó a cabo la mesa de debate '¿Hemos avanzado hacia un futuro sin efectivo?' en la que participaron Pedro Rivas, director general de Mercado Pago; Carlos Serrano Herrera, economista jefe de BBVA México; y como moderador David Marcial, periodista de El País México, en la que se analizó la evolución que tiene la disminución del dinero en efectivo.

Uno de los puntos iniciales que se abordaron fueron las razones por las que de acuerdo con los expertos se ha fallado en el camino para lograr que se utilicen menos las monedas y billetes en el país. Serrano destacó que México ha tenido políticas públicas para lograr la bancarización “asumiendo que esta decisión resultará en una disminución del uso del efectivo”, pues estos esfuerzos deben enfocarse en una transición hacía en mundo digital e incentivar que la población los utilice y llegar a un mayor número de personas a través de la tecnología.

Para el economista, el gobierno debe reconocer que existen externalidades asociadas con reducir el dinero físico, porque el efectivo es un vehículo para el crimen organizado, la evasión fiscal, el crimen común, además de que fomenta la improductividad en la economía y asegura que si se evita su uso para promover la digitalización estos problemas se podrían resolver y “la ganancia en tiempo con hacer pagos digitales podría ser enorme y por lo tanto lograr una mayor eficiencia y productividad”.

“Creo que lo que ha faltado, es una política de diseño de incentivos para que la población intente migrar y le convenga cambiarse a un sistema de pagos digitales”

Serrano señaló que se podrían generar otros incentivos para disminuirlo, pues en la actualidad la regulación sigue apoyando el uso de canales bancarios tradicionales, por lo que se debe propiciar un cambio que migre a las personas a la digitalización en colaboración con la banca. Hizo énfasis en que el 70% de los pagos en el país se hacen en efectivo y que el 90% de los pagos de servicios públicos son en efectivo. “Creo que lo que ha faltado, aunque se ha hecho un trabajo de lado de la oferta creando productos, creando una red bastante eficiente para pagos digitales, es una política de diseño de incentivos para que la población intente migrar y le convenga cambiarse a un sistema de pagos digitales”.

Por su parte, Rivas destacó que “tenemos una cantidad de usos en que el efectivo sí es más eficiente que los pagos digitales, pero no hemos fallado porque los pagos digitales y los intercambios electrónicos en el pasado eran prácticamente cero y poco a poco vamos como industria privada y como gobierno por un lado armando los incentivos y por otro lado creando las herramientas para que sea más útil y más fácil. Que le de más valor a la sociedad hacer un pago electrónico que uno en efectivo”.

Digitalizar

El directivo de la empresa de pagos digitales detalló que las nuevas generaciones se irán adaptando o serán 100% digitales, pues ya hay resistencia de uso al efectivo y se está en el camino para lograr que vaya disminuyendo e insistió en que “falta muchísimo del lado de todos, de la iniciativa privada por un lado poner el mejor producto ahí, hacer que ese caso de uso le dé más valor a la sociedad que el del efectivo y también trabajar muy de cerca con el regulador para generar estos incentivos. Veo muy difícil que el efectivo acabe siendo la moneda de intercambio dentro de 10 y definitivamente dentro de 20 años”.

La pandemia aceleró en gran medida el uso de los canales digitales, pero no fue suficiente para disminuir el uso de efectivo. De acuerdo con Serrano esto obedece a que, tanto en el país como en general en Latinoamérica, hay una la falta de educación financiera y que para fomentarla es necesario que exista una estrategia que permita una reducción tanto de la informalidad como de la evasión fiscal, porque por mucho que se avance en el diseño de los mejores productos, si la gente no hace hábitos en el manejo de su dinero y no se tejen acciones efectivas en conjunto, eso no se va a lograr.

"En el momento en el que el comercio electrónico o el dinero electrónico se utilicen con más frecuencia se empieza a tener acceso al mundo digital y todo lo que eso conlleva"

Para Rivas, en lo que se refiere a políticas públicas explicó que sería eficiente que el gobierno deje que las empresas que están innovando -como Mercado Pago, las fintech y todos los bancos que están haciendo esfuerzos por llevar productos digitales al sector financiero- tengan una apertura del regulador más rápida porque son productos y servicios que benefician al usuario y a las compañías que traen estos desarrollos, es decir impulsar que los medios electrónicos estén al frente en los procesos financieros y no estén al final como una opción más.

El directivo de plataforma de pagos electrónicos señaló que se debe quitar la presencia del mundo físico para que se abran las posibilidades hacia los comercios y la gente que está usando el dinero vaya migrando a lo digital y reiteró que “en el momento en el que el comercio electrónico o el dinero electrónico se utilicen con más frecuencia se empieza a tener acceso al mundo digital y todo lo que eso conlleva. Tanto las personas como los comercios pueden empezar a vender o adquirir productos físicamente y también de manera virtual y ahí es donde se abre el valor de la digitalización. Además, consideró que “hay potencial para que las pymes crezcan y para eso se requiere que tengan mayor acceso a la información”.

Para Serrano a nivel gubernamental ha existido el discurso sobre la importancia de reducir el efectivo, pero en la práctica no se han adoptado medidas para desincentivar su uso y se “debería de tener un eje rector desde la presidencia de la república coordinando todas las políticas, una propuesta que ayude a la inclusión financiera y a disminuir el uso sería tener una identidad nacional utilizando datos biométricos esto permitiría que las personas percibieran que la posibilidad de que sean vulneradas con fraudes cibernéticos sería menor”, así como bancarizar a personas que no tienen un medio de identificación.

El economista jefe de BBVA México detalló que en un mundo con menos efectivo también se podría tener una mejor organización industrial, con empresas más productivas y por lo tanto una economía que crezca, pues una de las razones por las que el país lleva 40 años sin aumentar la productividad es que tiene un tejido empresarial de empresas sin planes de crecimiento y eso está íntimamente ligado con el uso del efectivo.