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Finanzas personales 15 may 2018

Primera comunión: trucos para ahorrar sin que falte de nada

Es posible que este mes de mayo traiga de cabeza a muchas familias que deben afrontar los gastos de la primera comunión de alguno de sus hijos. Toca pensar en los recordatorios, el vestido o el traje, los regalos… Con las vacaciones a la vuelta de la esquina, esta celebración puede verse como un obstáculo financiero, pero si se planifica bien no tiene por qué ser así.

El presupuesto de una primera comunión puede controlarse si se siguen algunos pasos que suponen una ayuda, a la hora de ahorrar, sin que falte de nada.

El vestido o el traje 

Es bastante probable que las prendas que se compren para vestir a los niños en la primera comunión no se vuelvan a utilizar nunca más. ¿Por qué no optar por alternativas como el alquiler o la venta de segunda mano? La primera opción puede suponer un gasto de unos 50 o 60€ de media. En internet hay multitud de empresas especializadas que ofrecen todo tipo de vestidos, trajes y complementos a buenos precios. De esta forma, es más fácil comparar costes y calidades antes de hacer el alquiler.

En el caso del mercado de segunda mano, el precio puede variar dependiendo del comprador, pero en plataformas como Wallapop o Vibbo hay ofertas interesantes. En muchos casos, el ahorro puede oscilar entre el 50 y 70% con la garantía de que son prendas en buen estado ya que normalmente solo se han usado para ese día.

Regalos y recordatorios

Los recordatorios son un detalle clásico que no falta en este tipo de celebración, pero pueden disparar el presupuesto si no se planifican adecuadamente. Existe una variedad enorme de sitios especializados en internet cuyos precios oscilan entre 1 y 2 euros por recuerdo. Si no se quiere efectuar el gasto, una opción asequible es el socorrido DIY (‘Do it yourself’): diseñar una tarjeta personalizada e imprimirla en casa o en alguna imprenta a buen precio.

En el caso de que se quiera complementar el recordatorio con un regalo personalizado para cada invitado, es recomendable encargarlo directamente al proveedor (en internet hay muchas opciones) y evitarse las comisiones de los intermediarios. Si hubiera pocos invitados un detalle manual, hecho por el propio niño, podría ser una opción diferente y original.

Banquete

Es el gasto más significativo y el que más puede llegar a agobiar a las familias. El importe depende del número de invitados, del local y del menú, pero los precios de cada cubierto oscilan, de media, entre los 40 y los 60€. Es recomendable estudiar ofertas similares, comparar precios y guardar toda la información sobre la oferta elegida por si hubiera que reclamar.

Si se quiere ahorrar y la lista de invitados es restringida, existe la opción de contratar un ‘catering’ (el precio puede alcanzar los 18€ por persona) y celebrar el banquete en casa, en una finca familiar o en un local de alquiler por horas. En todos los casos, la alternativa más económica es cocinar uno mismo y preparar una comida más informal con aperitivos, raciones, bocadillos, dulces y bebidas.

Hay muchas opciones para celebrar una primera comunión sin que falte de nada. Lo que no es recomendable es pedir préstamos excesivos o endeudarse ya que, a la larga, las consecuencias serán desastrosas para la economía familiar. Al fin y al cabo, lo importante es que, tanto el niño como la familia y los invitados, disfruten de un día juntos y tengan un recuerdo memorable de la jornada.

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