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Social> Emprendimiento 13 dic 2021

Bolígrafos que se plantan, prótesis impresas en 3D y otros éxitos del emprendimiento sostenible en España

Mónica Coca (Colaborador externo)

Un grupo de representantes de empresas sociales compartieron sus experiencias sobre cómo potenciar el emprendimiento sostenible en el Foro Comprometidos, organizado por El País y BBVA. La innovación, el uso de la tecnología y la acción conjunta de todos los actores del ecosistema empresarial, fueron algunas de las claves que apuntaron durante este encuentro en el que todos coincidieron en que es un buen momento para emprender.

Tener éxito en el mercado con un modelo de negocio sostenible es todo un logro que se consigue con perseverancia y creatividad, sin perder nunca el enfoque social y medioambiental. Lo saben muy bien Antonio Espinosa de los Monteros, consejero delegado de Auara; Guillermo Martínez Gauna-Vivas, director de Ayúdame 3D; Gonzalo Mestre, fundador de Sheedo Paper; Magda Cebrián, cofundadora de Go Zero Waste, y Catalina Trujillo, cofundadora de Souji.

Todos ellos compartieron experiencias y opiniones en la mesa sobre emprendimiento sostenible del Foro Comprometidos, moderada por Lidia del Pozo, directora de Programas de Inversión en la Comunidad de BBVA.

La importancia de la misión 

Una empresa social y sostenible busca soluciones a los problemas actuales. El reto de Auara es la falta de agua potable que “afecta a 700 millones de personas en las estimaciones más conservadoras, aunque hay estudios que hablan de casi 2.000 millones”, explicaba Antonio Espinosa de los Monteros. Su compañía, que participó en BBVA Momentum, el programa de emprendimiento social de BBVA, lanzó en 2016, una marca de agua mineral que destina sus beneficios a la construcción de infraestructuras de acceso a agua potable allí donde más se necesita. Intentamos atajar la pobreza material más grande que existe en los lugares donde no hay nada”.

La escasez de recursos básicos es una de las consecuencias del cambio climático que está muy presente en la misión de estos emprendedores. Para paliarlo, Gonzalo Mestre, fundador de Sheedo Papers, ha dado la vuelta a un mercado tan “castizo y contaminante”, en sus propias palabras, como el del regalo promocional. Los productos de su compañía suponen una opción ecológica para sustituir a los clásicos bolígrafos y llaveros de usar y tirar, ya que cumplen con cuatro requisitos muy sencillos: “Están fabricados de forma sostenible, son personalizables, contienen semillas y se pueden convertir en planta”.

Mesa redonda sobre emprendimiento sostenible del evento Comprometidos de BBVA y El País. SANTI BURGOS/EL PAÍS

Investigación y tecnología

El gusto por la innovación y la preocupación por un consumo más sostenible han llevado a Souji a crear un producto que transforma el aceite reciclado en jabón. “El aceite usado es un residuo olvidado y muy contaminante para el planeta, se utiliza en todas partes y su fin de vida no tiene muchas opciones”, explicaba Catalina Trujillo. “Damos al usuario la oportunidad de reciclarlo, dándole una segunda vida, con envases y producción sostenibles”.

En manos de estos emprendedores, la tecnología facilita la innovación y puede incluso cambiar vidas como ocurre en Ayúdame 3D: “Fabricamos brazos impresos en 3D para individuos que han sufrido algún tipo de amputación o han nacido sin un brazo y no pueden permitirse un dispositivo”, exponía su director, Guillermo Martínez. “Utilizamos tecnología para innovar, buscar soluciones sencillas y reducir la desigualdad”. Además, esta compañía inspira a otras personas, ofreciendo talleres donde enseñan sus técnicas. “Empoderamos a pueblos, colegios y empresas para que vean que la tecnología puede ayudar a los demás”.

Un cambio de actitud

Los emprendedores coincidieron en que la pandemia global ha supuesto un giro en la percepción de los demás hacia este tipo de emprendimiento. “Muchos clientes están haciendo la apuesta y se muestran dispuestos a pagar un poco más por un producto sostenible”, explicaba Gonzalo Mestre. Para facilitar esta transición, su compañía, Sheedo Papers, busca soluciones que no repercutan en el precio final. “Fabricamos en España y tiene sus costes, pero hay que ser creativo e industrializar procesos”.

Magda Cebrián de Go Zero Waste, empresa que ha desarrollado una aplicación con un mapa que localiza comercios y negocios sostenibles, compartía la sensación de que algo está cambiando, pero apuntaba más allá de los clientes en la escala de responsabilidades. “En la economía circular, cuando algo llega a nuestras manos, ya ha sido diseñado, producido, distribuido y ha generado residuos en el camino. Nos viene un producto condicionado, aunque intentemos gestionarlo de la mejor manera”. Por ello, defendió la necesidad de establecer alianzas con el sector público y privado para producir de forma más ecológica. “Se trata de un cambio sistémico”.

Dicho cambio necesita la sensibilización de las empresas en todos los niveles. “Tu ámbito es fundamental”, señalaba Antonio Espinosa de los Monteros. “Hay que poner el foco a nivel de sostenibilidad y de impacto social en tus proveedores, en la gente que trabaja contigo”. Aun así, estos esfuerzos pueden verse frenados en un mercado dominado por las grandes compañías. “Necesitamos más visibilidad”, reconocía Catalina Trujillo.

A pesar de todos los retos por cumplir, estos emprendedores son entusiastas y no lo dudaron cuando les pidieron consejos para iniciar un negocio: perder el miedo, enamorarse del problema, no dispersarse, trabajar duro, ser creativos o empoderarse a uno mismo, fueron algunos de los puntos que destacaron. Y todos coincidieron con la percepción positiva de Gonzalo Mestre. “Es buen momento para emprender. El panorama ha cambiado mucho en estos cinco años y ahora hay oportunidades”.

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