¿Cómo se puede reciclar el agua y por qué será clave frente a la sequía?
La reutilización y regeneración del agua permiten dar nuevos usos a las aguas residuales mediante procesos de depuración avanzados. Estas soluciones ayudan a combatir la sequía, mejorar la seguridad hídrica y reducir la presión sobre recursos naturales cada vez más escasos.
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La regla de las tres erres —reducir, reciclar y reutilizar— ayuda a proteger el medioambiente y fomenta un uso sostenible de los recursos. Estos principios también se aplican a la gestión hídrica. Según la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR), reutilizar el agua consiste en darle un nuevo uso al agua ya empleada.
Para entender este ciclo, conviene diferenciar tres conceptos clave:
- Aguas residuales: Son las aguas que ya se han utilizado en actividades municipales o industriales. Contienen contaminantes como microorganismos, materia orgánica, productos químicos, patógenos o nutrientes.
- Aguas depuradas: Son aguas residuales que han pasado por procesos de limpieza para eliminar contaminantes básicos. “Durante los tratamientos primarios y secundarios, las aguas residuales se limpian de materia orgánica, grasas y sólidos”, explica Joaquín Melgarejo Moreno, catedrático y director de la Cátedra del Agua de la Universidad de Alicante–Diputación de Alicante. Tras este proceso, el agua puede volver al medio natural, aunque todavía no es apta para el consumo porque conserva algunos microorganismos.
- Aguas regeneradas: Se obtienen al aplicar un tratamiento adicional de desinfección a las aguas depuradas. Este proceso mejora su calidad y permite reutilizarlas en distintos usos.
Las aguas regeneradas permiten reutilizar recursos hídricos frente a la sequía y la escasez de agua.
Por qué la reutilización del agua será clave frente a la sequía
En un contexto marcado por el cambio climático, las sequías son cada vez más frecuentes e intensas. La reutilización y regeneración del agua permiten dar nuevos usos a las aguas residuales, convirtiéndose en soluciones indispensables para combatir la sequía y reducir la presión sobre recursos naturales cada vez más escasos.
Los embalses al límite se han convertido en una imagen habitual. Un ejemplo drástico es el del pantano de Sau, gran infraestructura situada a más de 400 metros sobre el nivel del mar en la comarca de Osona (Barcelona). En 2005, la falta de agua obligó a retirar unas 16 toneladas de peces —unos mil kilos al día—. En 2023, 18 años después, la grave escasez hídrica dejó las reservas bajo mínimos y obligó a repetir la operación para evitar que los peces murieran por falta de oxígeno y terminasen contaminando el agua.
Ante esta escasez estructural de agua en numerosas zonas de España, el catedrático Melgarejo señala que se han desarrollado respuestas que combinan diversas soluciones: regulación, uso de aguas subterráneas, conducciones de abastecimiento, trasvases y plantas desaladoras, sumadas a una apuesta decidida por la regeneración y reutilización. Todo ello conforma un modelo de gestión enfocado en garantizar la seguridad del agua y la sostenibilidad medioambiental.
Cómo se transforma el agua residual en agua regenerada
Para transformar el agua residual en agua apta para nuevas aplicaciones, las plantas de tratamiento realizan un proceso en diferentes fases:
- Tratamientos primarios y secundarios: En esta fase inicial, las aguas residuales se depuran para limpiarlas de materia orgánica, grasas y sólidos.
- Tratamientos terciarios y desinfección: Para que el agua depurada se convierta en agua regenerada, se añaden procesos mucho más complejos y específicos. Estos tratamientos avanzados permiten eliminar los microorganismos restantes y desinfectar el agua, adecuando su calidad técnica y sanitaria para darle una nueva vida útil.
España cuenta con miles de estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) que permiten tratar millones de metros cúbicos de agua cada año y reutilizar parte de este recurso en agricultura, industria y usos urbanos, especialmente en zonas con estrés hídrico.
Para qué se utilizan las aguas regeneradas
Las muchas vidas de las aguas regeneradas dependen de las regulaciones vigentes en cada país. Mientras que en estados como Israel se permite su uso para consumo humano, en otros lugares su aplicación es más restringida. En España, el uso está regulado por el Real Decreto 1620/2007, que prohíbe su utilización en la industria alimentaria o para consumo humano directo, salvo en situaciones de catástrofe donde las autoridades sanitarias fijen los niveles de calidad exigidos.
En el territorio español, el agua regenerada se distribuye en los siguientes usos:
- Agricultura: Se lleva el mayor porcentaje, concentrando más del 60 % del uso total.
- Industria: Utilizada para procesos que no involucran alimentación.
- Limpieza urbana y otros usos: Incluye el baldeo de calles, la limpieza de alcantarillado, y el riego de jardines y zonas de ocio.
- Acuíferos: La recarga de acuíferos, junto con la limpieza de alcantarillado y el baldeo de calles, apenas suman el 2,8 % del total de las aguas regeneradas.
- Consumo indirecto: Un proceso en el que el agua tratada se vierte de nuevo al medio natural (como un río) para ser captada más adelante y potabilizada, un modelo que ya se aplica con éxito en situaciones de crisis.
La reutilización del agua ayuda a mejorar la seguridad hídrica en ciudades y zonas agrícolas.
Barcelona: cómo la reutilización de agua ayuda frente a la sequía
A tan solo unos 100 kilómetros del pantano de Sau, la estación depuradora del Prat de Llobregat se ha convertido en pionera en España al alimentar un río con agua regenerada. Si en 2021 las fuentes convencionales (ríos y pozos) abastecían el 97 % del área metropolitana de Barcelona, los balances actuales de la administración hidráulica consolidan un cambio estructural absoluto: hoy en día, los recursos no convencionales —la desalación y la regeneración— ya aportan más del 50 % del agua necesaria para el consumo doméstico en periodos de escasez. En este nuevo mix hídrico, el agua regenerada se sitúa de forma estable en torno al 20-25 % del total del suministro y la desalinización cubre aproximadamente un 30-33 %, reduciendo el peso de los ríos y pozos a menos de la mitad del total.
Sin embargo, en 2023, la sequía provocó un salto cualitativo extraordinario: el área metropolitana comenzó a abastecerse de tal forma que el 25 % del total está formado por aguas reutilizadas. Este hito es posible gracias al trabajo conjunto de dos infraestructuras:
- EDAR: En la Estación Depuradora de Aguas Residuales de El Prat, los caudales son sometidos a procesos de regeneración terciarios avanzados. En lugar de enviarse al mar, el agua se bombea río arriba y se vierte en el Llobregat a la altura de Molins de Rei.
- ETAP: Unos ocho kilómetros más abajo, la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Sant Joan Despí capta esa agua, la somete a un tratamiento avanzado para potabilizarla y la distribuye a los municipios.
Según AEDyR, este ciclo se conoce como reutilización potable indirecta. Melgarejo destaca que su mayor ventaja es la garantía de suministro, que "de otro modo habría quedado suspendido, generando situaciones graves que afectarían a todo el tejido productivo y ambiental de Barcelona". Supone un potente caso práctico de seguridad hídrica del que anticiparse a la escasez extrema.
Qué barreras dificultan ampliar la reutilización del agua
A pesar de la urgencia, las cantidades de agua tratada no se reparten por igual en toda la geografía española. La Comunidad Valenciana y Murcia lideran con diferencia, reutilizando más del 52 % del total del país, un "mix extraordinario de recursos" que, según los expertos, debería implementarse en todo el estado por razones ambientales y de seguridad hídrica.
No obstante, expandir este modelo a toda la geografía nacional (especialmente a las zonas de interior) enfrenta diversos obstáculos. De acuerdo con el informe 'Fomento de la reutilización de las aguas residuales (2020)' del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, las principales barreras son:
- Regulación y competencias: Barreras de tipo normativo y competencial que limitan los usos y ralentizan los proyectos.
- Costes: Barreras de tipo financiero, ya que es preciso adecuar medidas económicas que garanticen la sostenibilidad de las instalaciones a largo plazo.
- Infraestructura: Desafíos técnicos para mejorar y construir plantas con tratamientos terciarios en zonas sin el tejido adecuado.
- Percepción social: La desconfianza de los consumidores hacia el uso y la seguridad de las aguas regeneradas y reutilizadas.
Cómo reutilizar agua en casa para ahorrar recursos
Aunque las opciones de mayor volumen dependen de grandes infraestructuras, a nivel individual existen gestos que tienen un gran impacto frente a la falta de agua. Aprovechar el agua que ya hemos utilizado es clave para el futuro. Estos son algunos consejos sencillos para hacerlo en casa:
- Ducha: Recoger en un cubo el agua fría que sale de la ducha antes de que se caliente, y emplearla para fregar los platos o regar.
- Lluvia: Colocar depósitos o barriles para recolectar agua de lluvia y utilizarla posteriormente para regar jardines, fregar el suelo o llenar la cisterna del inodoro. También es útil aprovechar el agua que se acumula en los aparatos deshumidificadores.
- Aguas grises: Instalar sistemas domésticos específicos para el reciclaje de aguas grises o el aprovechamiento integral de agua de lluvia.
- Plantas: Colocar un plato bajo las macetas para recoger el agua sobrante tras regar y reutilizarla para cuidar otras plantas.
En definitiva, ahorrar este recurso a todos los niveles es fundamental para hacer frente al gran reto de los próximos años: conservar un bien sin el que no tendríamos industria, agricultura, ni sería posible la vida.
Preguntas frecuentes sobre cómo reciclar y reutilizar agua
¿Qué significa reciclar agua?
Reciclar agua consiste en depurar y regenerar aguas residuales para reutilizarlas posteriormente en agricultura, industria, ciudades o abastecimiento.
¿Qué diferencia hay entre agua depurada y agua regenerada?
El agua depurada ha pasado por tratamientos básicos para eliminar contaminantes, mientras que el agua regenerada recibe procesos avanzados de desinfección que permiten darle nuevos usos.
¿Para qué se utiliza el agua regenerada?
Se utiliza principalmente en agricultura, industria, limpieza urbana, riego de jardines, recarga de acuíferos y algunos sistemas de reutilización potable indirecta.
¿Por qué la reutilización del agua será clave frente a la sequía?
Porque ayuda a reducir la presión sobre embalses y acuíferos, mejora la seguridad hídrica y garantiza recursos adicionales en contextos de escasez de agua.
¿Qué es la reutilización potable indirecta?
Es un sistema en el que las aguas regeneradas se devuelven al medio natural —como ríos o acuíferos— antes de volver a ser captadas y potabilizadas para el consumo humano.
¿Qué obstáculos dificultan ampliar el reciclaje de agua?
Las principales barreras son los costes de las infraestructuras, la regulación, las limitaciones técnicas y la desconfianza social hacia el uso de aguas regeneradas.
¿Cómo se puede reutilizar agua en casa?
Se puede recoger agua de lluvia, aprovechar el agua fría de la ducha, reutilizar aguas grises para riego o emplear el agua de cocción en otras tareas domésticas.