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Tecnología reacondicionada o por suscripción: otras formas de ahorrar energía

Tecnología reacondicionada o por suscripción: otras formas de ahorrar energía

Apostar por dispositivos electrónicos reacondicionados, alargar su vida o pagar una suscripción para disponer de electrodomésticos sin tener que comprarlos son opciones válidas para ahorrar energía. El auge de estos nuevos hábitos forma parte de un consumo más responsable y sostenible.

Hace casi 30 años se estrenaba en cines ‘Jurassic Park’, una película con dinosaurios clonados, vehículos eléctricos y compleja ingeniería genética que dejó al mundo entero fascinado por el pasado y expectante por los avances que podría traer el futuro. Por aquel entonces, lo más habitual era alquilar esta y otras películas en el videoclub. Pasar a recogerlas, darle al ‘play’ en el reproductor de vídeo, rebobinarlas una vez que apareciesen los títulos de crédito, y apresurase para devolverlas antes de que acabase el periodo de alquiler.

Hoy, todo esto nos recuerda a un pasado muy lejano. Podemos ver ‘Jurassic Park’ en cualquier momento gracias a las plataformas de ‘streaming’. Y en los próximos años será cada vez más habitual que los dispositivos en que vemos esta y muchas otras películas se obtengan también pagando una suscripción.

La tecnología ofrece cada vez más alternativas sostenibles. Apostar por los dispositivos reacondicionados y la opción de usar aparatos electrónicos por suscripción son algunas de ellas. Entre sus beneficios, están el ahorro y la reducción del impacto medioambiental.

Aprovechar los dispositivos, alargar su vida útil al máximo y darles un buen fin contribuye a ahorrar la energía necesaria para su producción y su desechado, algo fundamental para hacer frente al cambio climático y a muchos de los problemas actuales, como la crisis derivada de la guerra de Ucrania.

El auge de los dispositivos reacondicionados

La venta de dispositivos reacondicionados no para de crecer. En 2021, el mercado de ‘smartphones’ de este tipo experimentó un crecimiento de un 15 % respecto al año anterior a nivel mundial. En España, se calcula que se ha visto incrementado en más de un 80 % desde 2020.

Esta subida refleja cambios en los hábitos de compra de los consumidores, que tienen en cuenta dos variables principales a la hora de adquirir un producto. “Estas variables son el precio y la sostenibilidad”, explica Igor Beitegi, jefe de operaciones de Geecool, una marca española de productos reacondicionados. “Por un lado, la actual crisis económica impulsa a los consumidores a reducir sus gastos y saben que los dispositivos reacondicionados son la mejor opción para ello, ya que les ayudan a ahorrar hasta varios cientos de euros”.

Tecnología reacondicionada o por suscripción: otras formas de ahorrar energía

“Asimismo, estamos cada vez más concienciados por el cuidado y el respeto al medioambiente. Las nuevas generaciones vienen pisando fuerte en este terreno y nos están dando grandes ejemplos de responsabilidad y compromiso por la sostenibilidad del planeta. A su vez, las compañías también están apostando cada vez más por políticas de economía circular y sostenibilidad”, señala Beitegi.

Ahorrar y reducir el impacto medioambiental es posible gracias a las propias características de los dispositivos reacondicionados. Se trata de aparatos que ya han tenido una vida útil anterior y se preparan para que se puedan volver a vender y usar. Tal y como señala la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), existen diferentes tipos de productos reacondicionados: nuevos (últimas unidades o dispositivos que fueron devueltos poco después de abrir la caja), de exposición, de segunda mano, reparados y/o restaurados.

“Son dispositivos que han tenido una vida útil anterior, ya sea porque han estado expuestos o porque se han probado en espacios comerciales. Pueden provenir también de devoluciones de clientes que han cambiado de opinión en los primeros días o de alguien que los compró nuevos y los utilizó durante un periodo de tiempo”, corrobora Beitegi. “Incluso pueden venir de un plan ‘renove’, por lo que se han canjeado en un comercio para obtener un descuento en la adquisición de otro producto”.

De acuerdo con el jefe de operaciones de Geecool, es importante tener en cuenta que no se trata de productos de segunda mano ni de venta entre particulares. La principal diferencia es que los reacondicionados son ofertados por empresas especializadas y, como tal, tienen ciertas ventajas respecto a los de segunda mano.

“La más importante es que cuentan con un periodo de garantía que, en el caso de Geecoool, es de hasta 24 meses. Además, han tenido que superar diversas pruebas de control para asegurar que funcionan exactamente igual que uno nuevo y cuentan con un período de desistimiento”, explica Beitegi. A todas estas ventajas que se ofrecen al comprador se suma, además, la sostenibilidad.

El impacto medioambiental de los dispositivos

Utilizar productos reacondicionados reduce la huella medioambiental derivada de la extracción de materias primas y de la fabricación de los dispositivos. Lo cierto es que la huella de carbono derivada de la tecnología es alta: la consultoría Deloitte Global prevé que los ‘smartphones’, por ejemplo, generen 146 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) en 2022. El 83 % de estas emisiones provendrá de la fabricación, el envío y el uso durante el primer año de vida de 1.400 millones de dispositivos nuevos.

Estas cifras y el gasto energético se reducen al apostar por la reutilización. “Algunos estudios afirman que la compra de un ’smartphone’ reacondicionado evita la emisión de 79,68 kilos de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, la extracción de 258 kilos de materias primas y la generación de 175 gramos de residuos tecnológicos”, apunta Beitegi.

Optar por productos reacondicionados contribuye también a reducir los residuos. De acuerdo con The Global E-waste Monitor 2020, en 2019 el mundo generó 53,6 megatoneladas de desechos electrónicos, un promedio de 7,3 kilos por persona. Se espera que, si el modelo de producción y consumo actual no cambia, esta cantidad siga creciendo hasta superar las 74 megatoneladas en 2030.

Consejos para aprovechar nuestros aparatos

Uno de los mantras del consumo responsable es que el artículo más sostenible es aquel que ya tenemos. Por ello, para reducir el impacto medioambiental del uso de las tecnologías y el gasto energético que deriva de su producción, lo más recomendable es cuidar los dispositivos. Estos son los consejos de Geelcool para prolongar la vida de uno de los aparatos electrónicos que más utilizamos, los ‘smartphones’:

  • Protegerlos de las temperaturas extremas y del agua.
  • Cuidar la batería: “Recomendamos no dejar que se queden por completo sin batería ni cargarlos a tope. Si establecemos las cargas cuando el dispositivo se encuentra en torno a un 20 % de batería y dejamos de cargar cuando ha alcanzado valores alrededor del 80 %, estamos colaborando a aumentar su vida útil”.
  • Protegerlos con fundas y carcasas para evitar que sufran daños en caídas o golpes o que simplemente se rayen.
  • Limpiar el sistema de vez en cuando para garantizar que no pierdan fluidez ni rendimiento. “Los sistemas operativos incorporan herramientas específicas para ello, pero también podemos borrar manualmente todas las apps que no se usen y complementar esta acción con vaciar la memoria caché de forma periódica”, señala Beitegi.

Cuando llega el final de su vida útil, es importante desecharlos de forma correcta, para evitar que terminen contaminando el medio natural o en basureros, en donde a lo mejor no se reciclan correctamente. Entre las principales opciones está llevarlos a un punto limpio, a puntos de venta o a empresas de reacondicionamiento.

Tecnología reacondicionada o por suscripción: otras formas de ahorrar energía

“Invitamos a todos los usuarios a dirigirse a los puntos de entrega de dispositivos electrónicos que haya en sus ciudades o municipios”, señala Beitegi. “Además, existen empresas que se dedican a reacondicionar que, por un lado, aprovechan los componentes que siguen en óptimas condiciones de funcionamiento y, por otro, reciclan correctamente el resto”.

De acuerdo con Rafael Serrano, director de Relaciones Institucionales, Marketing y Comunicación de la Fundación ECOLEC, en los últimos años ha aumentado la cantidad de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) que se gestionan correctamente. La fundación incrementó las cantidades recogidas en un 8 % en 2021. En total, reunió 125 millones de kilos de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).

“Esto tiene una importancia doble: por un lado, evitamos colmar los vertederos con una mala gestión de los residuos electrónicos; por otro, aprovechamos los recursos como metales y plásticos que contienen”, explica Serrano. Añade, además, que el aprovechamiento de los materiales tiene también importancia a nivel social y geopolítico.

“Si atendemos al contexto geopolítico, vemos que muchos conflictos armados están relacionados con la extracción y comercialización de materias primas, como sucede con el coltán, necesario para fabricar los teléfonos móviles”, explica. “Además, la transición ecológica hará que necesitemos cada vez más otras, como el litio. Si los países y las regiones consiguen ser más autosuficientes gracias a la recuperación de los recursos, se evitarán muchos problemas”.

La opción de la tecnología por suscripción

Para ver películas, para escuchar música, para leer libros y ahora también para tener una lavadora, un televisor, un ‘smartphone’ o un ordenador. Los servicios de suscripción para disponer de aparatos electrónicos sin tener que comprarlos – el modelo Device-as-a-Service (DaaS) o Dispositivo como Servicio – son ya una realidad.

“Las personas y las empresas tendemos a contratar servicios que nos ayuden a mejorar nuestra vida y reducir los problemas. Es por lo que los servicios de suscripción y alquiler están ganando terreno día a día respecto a la compra”, señala Miquel Manzanas, CEO de Tecfys, una ‘startup’ fundada en Barcelona que ofrece una propuesta de consumo de dispositivos electrónicos y electrodomésticos por suscripción.

A través de una cuota mensual, Tecfys incluye la entrega, el transporte, la instalación y los seguros necesarios para que el usuario disfrute de los dispositivos elegidos –por ejemplo, una lavadora o un ordenador– durante todo el periodo de suscripción. De este modo, no es necesario comprarlos ni hacerse cargo de las posibles reparaciones que vayan surgiendo durante su vida útil. Simplemente se paga una suscripción durante el tiempo en que se usen.

Entre sus ventajas, están la posibilidad de disfrutar de dispositivos de última generación, algo muy interesante para las empresas, y la reducción del impacto medioambiental. Para lograr esto último, la compañía catalana apuesta por la reutilización, el reacondicionamiento y el reciclaje, con el fin de impulsar la economía circular.

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“La de Tecfys se denomina suscripción circular porque normalmente se ofrecen y proporcionan productos reacondicionados”, señala Manzanas. “A estos productos se les calcula una vida útil sostenible, y cuando han llegado a un punto óptimo de renovación sostenible [PORS], Tecfys se ocupa de informar al cliente para que renueve el equipo”.

En este momento, el cliente recibe otro equipo más actualizado y la empresa analiza qué hacer con el antiguo. Si todavía funciona, se reacondiciona de nuevo, y se le busca nueva vida. Si no, Tecfys se encarga de que tenga un reciclaje sostenible.

“Aportamos al mercado un modelo de negocio que ayuda a los usuarios, sean particulares o empresas, a disponer de los aparatos eléctricos y electrónicos que necesitan por un precio mucho menor y con todas las prestaciones. Además, ofrecemos una propuesta de circularidad que permite un consumo más consciente y contribuye a reducir el volumen de basura electrónica que se acumula en el planeta”.

La opción ganadora: reacondicionado y por suscripción

Actualmente, el 21 % de las suscripciones de Tecfys son de productos reacondicionados. “Intentamos que sea así para reducir el impacto medioambiental. Para fabricar un portátil, por ejemplo, se requiere más de una tonelada de recursos naturales: metales que son extraídos de 450 millones de toneladas de roca, agua, químicos y combustible, entre otros”, explica Manzanas.

“El impacto ambiental generado es indudable, tanto es así que para compensar los gases de efecto invernadero generados se estima que cada dispositivo debería utilizarse entre 33 a 89 años”, indica el CEO de Tecfys. “Sin embargo, el 93 % de las piezas de un ordenador se pueden reciclar si se hace una renovación sostenible, como la que promovemos”.

Para incentivar que los clientes elijan productos reacondicionados, desde esta empresa catalana les informan del impacto medioambiental que supone elegir uno nuevo respecto a uno reacondicionado. Del mismo modo, les explican cómo cambia el impacto del consumo entre electrodomésticos con menor o mayor nivel de eficiencia energética. Así, consiguen que los clientes entiendan que un producto reacondicionado tiene la misma funcionalidad y aspecto que uno nuevo y que eviten la renovación constante de los equipos electrónicos.

“El usuario que use tecnología en suscripción circular, ya estará aportando su granito de arena a la economía circular y a la reducción del impacto de carbono”, señala. Para los próximos años, entre los objetivos de Tecfys está lograr que el 90 % de sus suscripciones sean de productos reacondicionados y aumentar la vida útil de los mismos un 30 %.

La tecnología por suscripción y los dispositivos reacondicionados acaban con el modelo de comprar, usar y tirar. Tres décadas después del estreno de ‘Jurassic Park’, la ingeniería genética no ha sido capaz de devolver la vida a los dinosaurios, pero los vehículos eléctricos ya son algo habitual en nuestras carreteras y la tecnología puede ayudar a buscar la sostenibilidad. La forma en que utilizamos nuestros aparatos contribuye, y mucho, a conseguir un futuro más limpio y justo.