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Ecología 09 feb 2016

Torre BBVA Bancomer, aportación al paisaje urbano

El británico Richard Rogers y el mexicano Ricardo Legorreta (a la muerte de éste tomó la estafeta su hijo, Víctor Legorreta), ganaron el concurso internacional de diseño de la Torre BBVA Bancomer. La base del éxito ha sido una relación de amistad entre ambas firmas, pero sobre todo, fue fundamental anteponer siempre un objetivo común: lograr el mejor proyecto por encima de los intereses individuales.

La visión del arquitecto es la de un artista. Desde hace miles de años quienes diseñan la construcción de un edificio o un monumento debían imaginarlo en una dimensión de 360 grados.

Hoy, los arquitectos elaboran diseños y construcciones bajo premisas distintas, pero siempre con la mirada en el entorno. En el mundo actual, son importantes elementos como el paisaje urbano y el medio ambiente, así como características básicas de la construcción con un toque humano y  flexible.

Las soluciones en el despacho no son producto de una o dos personas, sino de un trabajo en equipo.  Sin embargo, el reto parece imposible cuando esta colaboración se lleva a nivel de dos oficinas con un lenguaje muy diferente; el grupo integrado por Rogers Stirk Harbour + Partners  y los arquitectos del despacho mexicano Legorreta+Legorreta.

 

Entrada a la Torre BBVA Bancomer.

Sin duda, en el futuro la labor del arquitecto va a ser producto de un trabajo en equipo entre personas con diferente formación profesional y provenientes de diferentes culturas.

“Una vez más tenemos que olvidar nuestro ego individual y acordarnos de que, por encima de todo, los arquitectos estamos para cumplir una labor para la sociedad”, aseguró Richard Rogers.

El camino no fue fácil, la colaboración entre dos firmas que tienen lenguajes arquitectónicos diferentes pero con valores comunes generó una propuesta de diseño que no responde a la expresión formal típica de cada uno, sino a una nueva solución arquitectónica pensada especialmente para este proyecto y para la Ciudad de México en el ámbito contemporáneo.

Una vez más tenemos que olvidar nuestro ego individual y acordarnos de que, por encima de todo, los arquitectos estamos para cumplir una labor para la sociedad

 

Torre BBVA Bancomer

Entrada a la Torre BBVA Bancomer.

Torre BBVA Bancomer: sentido de comunidad

El edificio se basa en la reinterpretación de la organización tradicional de un espacio para oficinas, ofreciendo una variedad de nuevos entornos de trabajo para todos los usuarios, enriqueciendo el modelo universal de espacio comercial.  De esta manera, se explora una arquitectura que promueve un sentido de comunidad y que dota al espacio de un entorno más sano y eficiente.

En la visión de los diseñadores, el edificio busca ser una aportación al paisaje urbano de la ciudad, respondiendo al entorno y mejorándolo.  La Torre BBVA Bancomer tiene una ubicación única ya que marca el principio del tramo histórico de la Avenida Reforma y enfatiza su relación con el Bosque de Chapultepec.  Además, se hace visible desde diversos puntos de la ciudad, convirtiéndose en un punto de referencia y un nuevo símbolo urbano.

Eficiencia ambiental

En el tema de responsabilidad con el medio ambiente, se  favorece la eficiencia en el uso de los recursos, estudiando las distintas orientaciones del sol.  El diseño de la fachada se inspira en las tradiciones y el patrimonio arquitectónico mexicanos. La geometría de la estructura en el diagonal se utiliza para crear una trama de celosías que protegen la fachada de la luz y el calor del sol, contribuyendo a la obtención de la certificación Leadership in Energy & Environmental Design (LEED) en la categoría Oro” Se propuso en lo posible materiales locales y soluciones tanto arquitectónicas como de ingenierías de vanguardia en el uso de la energía y la mínima afectación al medio ambiente.

Torre BBVA Bancomer es un inmueble eficiente y flexible, con una propuesta que se basa en generar plantas libres que planteen la posibilidad de configurar una gran variedad de entornos de trabajo, de manera que permita a los usuarios solucionar sus necesidades presentes y ser fácilmente adaptables a las necesidades futuras.

El factor humano

En el aspecto humano, los creadores buscaron la mejor calidad de vida posible para los usuarios del edificio, proponiendo espacios con abundante luz natural, grandes alturas y acceso a áreas exteriores como jardines y patios.  Una serie de jardines elevados, ubicados a lo largo de la Torre, incrementarán la riqueza y variedad del espacio. Estos serán distribuidos cada nueve niveles, brindando la posibilidad de que el lugar de trabajo se agrupe en comunidades verticales. También las áreas comunes de los empleados, como el comedor (localizado en el último piso del predio de estacionamiento con amplias vistas al bosque), el auditorio y otras más, están diseñadas para permitir mayor interacción entre los usuarios, promoviendo un sentido de comunidad en un ambiente más humano.

En pocas palabras, el edificio busca representar la posición de liderazgo, solidez e innovación que siempre ha caracterizado a BBVA y BBVA Bancomer.  No de una manera ostentosa o pretenciosa, sino mediante un edificio con buen diseño, eficiente, que contribuya a la ciudad y mejore la calidad de vida de sus usuarios.

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