Los ‘hotspots’ de biodiversidad son zonas del planeta que concentran una gran variedad de especies endémicas y ecosistemas únicos, amenazados por la actividad humana. Para ser considerados como tal, deben cumplir criterios estrictos y su conservación supone un desafío global.
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!