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BBVA Asset Management: cómo aplicar la economía conductual a la construcción de carteras

En los últimos tres años, el equipo de asignación de activos de BBVA Asset Management ha remodelado su proceso inversor para objetivar, en la medida de lo posible, las decisiones de inversión en la construcción de carteras. El nuevo proceso se apoya en la economía conductual, es decir, en cómo el poder de la mente afecta a las decisiones financieras.

“Si se cumple un nuevo año positivo en los mercados, 2018 será el décimo año consecutivo en que aportamos rentabilidades positivas y valor a las carteras de nuestros partícipes”, señaló David Carrasco, director de Pensiones BBVA, en la inauguración de la Conferencia de Inversiones 2018 de BBVA Asset Management, celebrada el 31 de enero en Madrid.

Durante este evento anual, el equipo de inversiones de la gestora de activos de BBVA presenta a sus clientes institucionales la visión de mercados para el año y las decisiones que se van a tomar para la construcción de carteras. Este año acudieron presencialmente 150 personas y más de 1.000 se conectaron por ‘streaming’.

Hemos introducido mejoras en el proceso de inversión de BBVA Asset Management en los últimos dos o tres años”, explicó Jaime Martínez, director de ‘Asset Allocation’ de la gestora. “Nuestros principios se inspiran en las finanzas y la economía conductual, en cómo el poder de la mente afecta a las decisiones que tomamos”, añadió.

Se trata de encontrar los ingredientes esenciales de los activos para capturar su rentabilidad”

Durante su intervención, Martínez se refirió al modelo de las cuatro ‘P’ que guía el proceso inversor de BBVA Asset Management: Personas, Proceso, Filosofía (‘Philosophy’, en inglés) y Rentabilidad (‘Performance’, en inglés). Y ahondó en dos de las cuatro: la filosofía o los pilares que rigen la toma de decisiones, y el proceso, o cómo se aplica esa filosofía.

Imagen de Jaime Martinez, director de Asset Allocation de BBVA Asset Management, durante su intervención en la Conferencia de Inversiones 2018.

Jaime Martínez, director de Asset Allocation de BBVA Asset Management, durante su intervención en la Conferencia de Inversiones 2018.

“Creemos en la gestión activa”

La filosofía de BBVA Asset Management se basa en que los mercados no son eficientes. “Al no ser eficientes, creemos en la gestión activa; en que hay maneras de mejorar una gestión pasiva”, afirmó Jaime Martínez. Otros pilares de su filosofía son la asignación de activos, es decir, poner el foco en la construcción de carteras; la búsqueda de un perfil asimétrico de rentabilidad, donde es más importante vigilar las pérdidas que las ganancias; una inversión eficiente en costes, y la búsqueda de primas de riesgo alternativas. “Se trata de encontrar los ingredientes esenciales de los activos para capturar su rentabilidad”, explicó.

Para el director de Asset Allocation de BBVA AM, lo importante en el proceso inversor no es eliminar el factor humano, sino conocerlo, detectarlo y aislarlo, para mitigarlo y aprovechar los errores que cometen los demás.

“Para ello, creemos en la disciplina, en objetivar la toma de decisiones; en la simplicidad, para invertir cuando las probabilidades estén a favor; en diversificar el número de decisiones de inversión, y en aplicar unas reglas básicas de gestión, como por ejemplo, cortar las pérdidas y dejar correr las ganancias”, añadió.

Esta filosofía se traduce en un proceso de inversión disciplinado, compuesto por dos tipos de decisiones: las decisiones estratégicas, con un horizonte de entre tres y cinco años, y las decisiones tácticas, de más corto plazo (entre uno y nueve meses).

Joaquín Garcia Huerga, director de Estrategia Global de BBVA Asset Management, durante su intervención en la Conferencia de Inversiones 2018.

Es muy difícil cortocircuitar la economía de EE. UU. con unos tipos reales en cero”

Un ciclo maduro, pero no agotado

Tras la intervención de Jaime Martínez tomó la palabra Joaquín García Huerga, director de Estrategia Global de BBVA AM, quién repasó el entorno macroeconómico y de mercados previsto para 2018.

“Es cierto que el ciclo está maduro, pero el año pinta bien para la renta variable. No así para los bonos, aunque las pérdidas no deberían ser dramáticas.

BBVA Asset Management estima un crecimiento global del 3,8% en 2018, con un fuerte tirón de las economías desarrolladas y las emergentes. Además, la eurozona cada vez está más sólida en términos de crecimiento, y la previsión del 2,2% se puede ver superada.

“Llevamos casi 10 años creciendo en EE. UU. y estamos viendo el aplanamiento de la curva de tipos. Sin embargo, creemos que aún no ha llegado la crisis”, explicó. “El tipo de interés real es extremadamente bajo. Pensamos que es muy difícil cortocircuitar la economía de EE. UU. con unos tipos reales a cero. Tendría que subir mucho la Reserva Federal los tipos para provocar ese parón. Pero los está subiendo despacio porque las expectativas de inflación están controladas”.

Imagen de Alberto Gómez-Reino, director de Inversiones de Clientes Institucionales de BBVA Asset Management en la Conferencia de Inversiones 2018.

Alberto Gómez-Reino, director de Inversiones de Clientes Institucionales de BBVA Asset Management.

Amplitud de miras: un abanico mayor de activos para invertir

A continuación, Alberto Gómez-Reino, director de Inversiones de Clientes Institucionales de BBVA AM, explicó cómo se han diseñado las carteras para encarar el año 2018. “Debemos tener amplitud de miras, mejorar las carteras, porque el factor renta fija no va a dar buenas rentabilidades en los próximos años”, afirmó. “Nuestra estructura básica de cartera es favorable en bolsa y moderada en bonos, y mejor bonos periféricos de Europa que el alemán”.

Construimos la cartera teniendo un ‘set’ de opciones mucho mayor, lo que hace que el binomio rentabilidad riesgo potencialmente se amplíe”

En paralelo al fortalecimiento del proceso inversor, BBVA Asset Management está ampliando la cartera de activos susceptibles de inversión. Se han incrementado activos y estrategias, introduciendo activos con mejores perspectivas de rentabilidad y otros factores de riesgo.

Dentro de los activos tradicionales, se ha cambiado el sesgo hacia carteras más globales, más diversificadas. En paralelo, se ha dado entrada a inversiones alternativas como activos ilíquidos (por ejemplo, capital privado, deuda privada, infraestructuras…), estrategias de retorno absoluto y estrategias de inversión con primas de riesgo.

“Construimos la cartera teniendo un ‘set’ de opciones mucho mayor, lo que hace que el binomio rentabilidad riesgo potencialmente se amplíe, sea mejor”, subrayó Gómez-Reino. “Dentro de un escenario de rentabilidades más bajas lo que intentamos tener mayor rentabilidad, sin alterar el nivel de riesgo.

"El factor renta fija no va a dar buenas rentabilidades en los próximos años"

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