Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Finanzas personales 10 jul 2018

'Behavioral economics': Tu cerebro no es tan racional como crees con las finanzas

Desengáñate: no eres una calculadora. Por muy frío que permanezcas ante decisiones relacionadas con tu economía, hay un componente que no puedes cambiar. Eres humano. Sin embargo, bancos como BBVA te pueden ayudar a tomar la mejor decisión.

La economía conductual o ‘behavioral economics’ es una disciplina importante en la toma de decisiones relacionadas con las finanzas. De hecho, algunas entidades bancarias tienen en cuenta este componente a la hora de asesorar a sus clientes en beneficio de su salud financiera; hay factores emocionales, cognitivos, sociales… que determinan, en buena parte, la toma de decisiones.

“En gran medida, esas anomalías de comportamiento o sesgos, conducen a la toma de malas decisiones”, asegura Carlos Torres Vila, consejero delegado de BBVA, quien identifica esos problemas con gastar más de lo que se debe, no ahorrar lo suficiente, no cubrir riesgos porque no se perciben o medir mal el valor del dinero. ”En el mundo financiero es especialmente relevante que conozcamos estas anomalías y las técnicas para ponerle remedio”, asegura.

La entidad bancaria considera que la potencia de ‘behavioral economics’ facilitará “cumplir mucho mejor con nuestro propósito, porque vamos a ayudar a mejorar las decisiones que tomen nuestros clientes”, explica Carlos Torres Vila, lo que además “ va a retroalimentar la confianza que los clientes tienen en nosotros, ya que verán que las cosas salen mejor en su vida”.

Un caso práctico

Más de 14.000 empleados de BBVA han participado en una encuesta sobre ‘behavioral economics’ donde se demuestra que el ser humano no es tan racional en la toma de decisiones.

A continuación, presentamos algunas de las preguntas que se realizaron en la encuesta elaborada por BBVA; y que prueban como en la mayoría de las ocasiones, las personas toman decisiones debido a las anomalías de comportamiento o sesgos. Sin embargo, BBVA dispone de los mecanismos adecuados para corregir los sesgos y lograr que las personas alcancen sus objetivos.

En algunas de las cuestiones la plantilla queda divida en dos grupos, de manera que se contesta a las preguntas de forma ligeramente distinta. Mientras que en otros casos, simplemente se lanza la misma pregunta buscando una respuesta incorrecta o irracional.

A. Efecto Ancla

Se seleccionan dos grupos, pero lo único que cambia es el resultado de la ruleta. En este caso, un número mayor que otro.

efecto-ancla-2

Contesta rápidamente ¿Cuántos países africanos hay en la ONU?

Media respuestas GRUPO A: 44
Media respuestas GRUPO B: 11

Con este experimento se pretende explicar el efecto ‘Anchoring’ o Anclaje, que es la tendencia humana a utilizar información disponible como punto de referencia para las próximas decisiones a pesar de que la información no esté relacionada. Esto es debido a que inconscientemente consideramos el valor de las anclas (34 o 5 dependiendo del grupo) antes de estimar esta cantidad. Esto explica el porqué de media el grupo A ha contestado un número de países africanos en la ONU mucho más elevado que el grupo B.

La respuesta correcta es 54.

B. Efecto dotación

Para demostrar este efecto se realiza la misma pregunta a dos grupos.

Imagina que vas a comprar un décimo de lotería con tu compañero de trabajo y cada uno escoge un número. De vuelta al trabajo tu compañero te ofrece 1 euro por intercambiar tu décimo por el suyo, ¿lo harías?

El 75% respondió: No.

Aunque el 75% de los encuestados ha respondido que no, lo lógico sería intercambiar el décimo, ya que la probabilidad de que toque cualquiera de los dos números es la misma. Haciendo el cambio se obtiene un euro adicional. Como muestran los resultados, la mayoría se muestra reacio a intercambiar el décimo. Esto es debido al efecto conocido como ‘endowment effect’ (efecto dotación) por el cual se sobrevalora lo que ya se posee independientemente de su valor de mercado.

C. Efecto certeza y posibilidad

Como en la mayoría de las preguntas de la encuesta, la siguiente cuestión se presentaba de manera distinta a ambos grupos:

Ante una grave emergencia, en una ciudad de 600 habitantes, deben activar el Plan de Contingencia, pero tienen dos opciones. ¿Cuál de ellas elegirías?

GRUPO A:

Opción 1: Sobreviven 200 habitantes seguro. El 68% optó por esta opción
Opción 2: Mueren todos con una probabilidad de 2/3. El 32% emitió esta respuesta.

GRUPO B:

Opción 1: Morirán 400 habitantes seguro. El 15% se decanta por esta opción
Opción 2: Se salvan todos con una probabilidad de 1/3. El 75% da esta respuesta.

El resultado esperado para las opciones es la misma, pero como se aprecia en los resultados, los Grupos A y B han respondido de forma radicalmente distinta.

Este cambio de la distribución de los resultados está provocado por los efectos denominados ‘Certainty and Possibility Effects’ (Efectos Certeza y Posibilidad). Lo que describen dichos sesgos cognitivos es que se presenta aversión al riesgo ante ganancias y se asumen riesgos frente a pérdidas. De manera general, los encuestado prefieren las respuestas planteadas de forma positiva.

Dichos efectos fueron propuestos por Daniel Kahneman y Amos Tversky en su “Prospect Theory” (1979). Además de éstos, ambos identificaron y probaron una serie de anomalías en los juicios y en las elecciones que no se podían explicar mediante la economía neoclásica. Sus teorías supusieron un gran salto a la hora de entender la toma de decisiones y por ello fueron galardonados con el Premio Nobel de Economía en 2002.

D. Efecto nostalgia

Se lanza la misma pregunta con distintas situaciones a dos grupos.

Dedica unos momentos a recordar…

Media respuestas  GRUPO A: … el momento y el lugar donde aprendiste a montar en bici
Media respuestas  GRUPO B: … el número de tu documento nacional de identidad o pasaporte…

Ahora responde a la siguiente pregunta: se está recaudando dinero para ayudar a los niños que están hospitalizados, ¿cuánto dinero estarías dispuesto a aportar?

GRUPO A: 25 euros
GRUPO B: 22 euros

Los resultados muestran que el Grupo A, al que se le pidió recordar una situación pasada y seguramente feliz, aportó una cantidad superior a la del Grupo B al que se le pidió recordar una situación neutra. Es el denominado ‘efecto nostalgia’.

Si bien los resultados van en línea a lo esperado, quizá la falta de diferenciación se debe a que cuando se toman decisiones se suelen entremezclar distintos sesgos y heurísticas. Es posible que, sin proponerlo, al diseñar esta pregunta se haya anclado a la población del grupo B al hacerles pensar en el número de DNI o pasaporte, que tienen un valor numérico. También puede haber influenciado que se solicitaba la respuesta en euros a toda la población y en muchos países no se utiliza esa divisa.

Precisamente la aplicación metodológica de la economía conductual contempla la experimentación como herramienta clave ya que no se deben aplicar los efectos sin la fase cuantitativa de experimentación, previa a la implantación “en producción”.

¿Cómo se hizo?

BBVA envió un email a una parte de su plantilla, formada por empleados de los servicios centrales de todos los países, salvo Turquía (es decir, no se incluyó a los empleados de la red de oficinas comerciales), solicitando responder a una encuesta con una serie de preguntas. Para mostrar que no siempre decidimos de manera “racional”, en algunas de las cuestiones, dividió la muestra en dos grupos, de manera que los empleados contestaban a preguntas formuladas de forma ligeramente distinta.

En otras, simplemente hacía la misma pregunta esperando de toda la plantilla una respuesta incorrecta o irracional.

La división de la plantilla se realizó mediante dos grupos de países para evitar el contagio que se podría haber provocado entre compañeros al detectar distintas versiones de las encuestas.

Nivel de confianza

Dada la alta participación, la confianza estadística de los resultados es más que satisfactoria. Utilizando el nivel de confianza de la industria, el margen de error es de un 0,77%.

Tamaño de la población (ex-Turquía): 110.870
Nivel de confianza (%):: 95%
Margen de error (%): 0,77%
Tamaño de la muestra mínima: 14.134
Muestra obtenida: 14.316

Otras historias interesantes