Economía
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A pesar de la importante crisis que sufrió la economía española, el mercado hipotecario ha mostrado una significativa resistencia. Las hipotecas españolas han permitido uno de los mayores porcentajes de vivienda en propiedad de Europa y la tasa de mora no supera el 7%. ¿Cuál ha sido el comportamiento de las hipotecas durante la crisis? Ana Rubio, de BBVA Research, lo explica en profundidad.
El crecimiento económico mundial se desaceleró más de lo esperado en la segunda mitad de 2018 y los datos recientes de actividad y confianza han dado sorpresas negativas. La situación en los diferentes sectores ha sido dispar y la rápida desaceleración global y los altos riesgos proteccionistas continúan con la tensión financiera. Con ello, BBVA Research prevé en su último informe una desaceleración suave de la economía global, desde el 3,6% en 2018 hasta el 3,5% en 2019 y el 3,4% en 2020.
BBVA Research sitúa el crecimiento de la economía peruana en 3,9% en 2018 y prevé la misma cifra para este año. Las previsiones se realizaron en el marco de la presentación del Informe Situación Perú, correspondiente al primer trimestre de 2019.
La economía colombiana crecerá 3,0% en 2019 y 3,3% en 2020, según el informe Situación Colombia de BBVA Research, que analiza las proyecciones económicas del país. A mediano plazo, la tasa de crecimiento seguirá acelerándose gradualmente, hasta ubicarse en alrededor de 4% en 2023.
La intensa corrección registrada por los mercados financieros y el consecuente aumento de las medidas de volatilidad financiera observados a finales de 2018, han sido la respuesta al aumento de la incertidumbre y al deterioro en el balance de riesgos globales. Sara Baliña, de BBVA Research, identifica los factores que aumentan dicha volatilidad.
La concentración de personas y recursos en las ciudades permitieron, entre otras cosas, el nacimiento de los mercados. Esto se debe a que el sistema económico y político se ha ido desarrollado a su alrededor. En este contexto aparecen las economías de aglomeración y de escala, haciendo que la gobernanza de las ciudades presente distintos retos. Los más destacados son compatibilizar el incremento de la demanda y de la movilidad con la necesidad de reducir los costes asociados a ella y hacer frente a los cambios tecnológicos y demográficos.