Economía
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La evolución del consumo con tarjetas de los clientes de BBVA observa una recuperación en términos reales a niveles previos al comienzo de la pandemia, aunque con oscilaciones. El gasto a través de plataformas electrónicas se ha duplicado, mientras que los relacionados con construcción y hogar se han incrementado en más del 50%. Por otra parte, los gastos asociados a combustibles, tecnología, ocio y turismo se desplomaron, lo que se tradujo en una menor participación del consumo total.
Las restricciones adoptadas para hacer frente a la crisis sanitaria y el incremento de la incertidumbre están impulsando el ahorro en detrimento del consumo, que caerá un 14% en 2020, según el informe Situación Consumo de BBVA Research correspondiente al segundo semestre del año. El gasto aumentará un 7% en 2021, favorecido por la recuperación prevista de la capacidad de compra de los hogares y la absorción de una parte de la demanda embalsada en 2020. La crisis ha impactado de forma intensa en el sector del automóvil. En ausencia de la pandemia, se habrían matriculado en torno a 650.000 turismos entre enero y junio, 315.000 más de los registrados.
En octubre, el consumo con tarjetas creció 17,0% con respecto a similar mes de 2019 (10,2% en setiembre), en línea con el inicio de la Fase 4 de reanudación económica en el país. De acuerdo al informe 'Análisis del impacto de la COVID-19 sobre el consumo con datos en tiempo real', el incremento de la participación de las compras 'online' con tarjetas se mantiene y su dinamismo ha sostenido la mejora del gasto.
El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, ha destacado este viernes, tras la publicación de los resultados correspondientes al tercer trimestre de 2020, que “esta cifra de resultados representa un nivel más normalizado, en línea con años anteriores”. Asimismo, el directivo de BBVA ha destacado que el beneficio alcanzado de 1.141 millones de euros "supone un incremento significativo en el contexto actual, del 79,5% respecto al segundo trimestre y del 4,1% en euros constantes, en comparación con el mismo trimestre del año anterior”.
Una fuerte caída de la economía, incremento del desempleo, aumento de la pobreza, caída del consumo y de la inversión, contracción de sectores claves y descenso en el precio de las materias primas, entre otros factores, componen el escenario al cual se están enfrentando los países de América Latina como resultado de la pandemia por el COVID-19. Pero... ¿Qué se puede esperar para el futuro inmediato?
Según las previsiones de BBVA Research, el PIB del País Vasco podría reducirse en 2020 un 10,5%. Esta fuerte contracción se explica por la aplicación de las medidas de confinamiento durante más tiempo del esperado inicialmente, el mayor impacto de las restricciones sobre la demanda interna, la reducción intensa del gasto en bienes y servicios producidos internamente y la desaceleración en Europa. Para 2021, el crecimiento podría situarse en el 5,8%. De cumplirse estas previsiones, se perderían 22.000 empleos en el conjunto de 2020 y 2021. En todo caso, la mayor parte de los riesgos suponen un sesgo a la baja en las previsiones.