Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Software 31 oct 2018

Embajadores BBVA: Luis Carrasco, capacidad de reacción

Lleva 17 años en BBVA y se ha pasado una década lejos de su país, casi con la casa a cuestas. A pesar de haber participado en multitud de proyectos en diferentes geografías -e incluso continentes-, insiste en que su labor es “ser transparente”.

Luis Carrasco [BBVA Chile] es experto en implantación de plataformas bancarias, en diseño e implementación de software, en gestión… Es experto en muchas cosas. Pero si hay algo en lo que de verdad destaca, es en su capacidad para adaptarse a la cultura, las costumbres y la forma de trabajar de allá donde su labor en el Grupo lo ha ido llevando.

Asegura haberse “argentinizado”, “mexicanizado”, “españolizado” e incluso “re-chilenizado”, porque después de haber pasado diez años lejos de su propia nación, es preciso reaprender las propias costumbres. “Al principio, cuando llegas a un lugar nuevo, echas de menos a tu familia, el sabor de la comida, las costumbres pequeñas. Incluso la forma de hablar cuesta, aunque sea el mismo idioma”. Y esas pequeñas cosas son las mismas que extrañas al regresar. “De España sigo echando de menos los quesos”, afirma entre bromas.

Perfil

Nombre: Luis Carrasco
Puesto: Gerente Área Tecnología[BBVA Chile]
Función: Ser transparente
Hobby: Correr
Sueño: Seguir cambiando para continuar mejorando

Como buen ingeniero, tiene hasta calculado el tiempo que se tarda en “nacionalizarse”: tres meses. “Hasta que no transcurre ese período, no llegas a adaptarte de forma completa”.

El mayor coste de una vida como la suya, lo soporta el plano personal. “Pasas mucho tiempo lejos de la familia y eso repercute en las relaciones”. En su caso, con los correspondientes altibajos, ha sido capaz de lograr el equilibrio entre ambas facetas. “Cambiar de país es una situación complicada, con momentos duros. Pero al final, siempre merece la pena. Lo que aprendes y el conocimiento de otras culturas y de otras personas compensa otros sacrificios”. Y defiende la importancia del cambio. “No te puedes quedar quieto. Hay que cambiar para mejorar”.  Quizá haya sido ese espíritu el que le ha llevado a participar en proyectos clave para el Grupo. Y asegura que lo mantendrá en el futuro.

  “Hay que cambiar para mejorar” 

 

La transparencia

A pesar de haber participado en tantos proyectos, Luis defiende la necesidad de ser transparentes. “Nosotros somos Tecnología, nuestra misión es que los empleados de BBVA puedan realizar su trabajo sin incidencias. Lo mejor es que seamos transparentes, que ni siquiera noten que estamos ahí. Eso indica que hemos hecho bien nuestro trabajo”.

Algo que fue difícil de conseguir el pasado mes de abril, cuando la torre corporativa del Grupo en Santiago de Chile se inundó como consecuencia de las lluvias constantes sobre la capital. En tiempo récord, 1.600 personas estaban trabajando con normalidad y el banco permaneció operativo y conectado. Muchos de los empleados solo tuvieron conocimiento de tener que desplazarse a otro inmueble a desempeñar su labor. Detrás quedaban jornadas interminables para rescatar equipos, comprar nuevos, establecer conexiones…

El éxito del proyecto, según Luis se debe, sobre todo, “a la suerte que tengo de contar con este equipo, capaz de responder en cualquier situación”. Más allá de los planes de contingencia y de continuidad de negocio, cada uno de ellos puso lo mejor de sí mismo. “En una situación así, dentro del equipo ¿a quién le toca cargar cajas? Esa no es una función que esté definida. Por eso es clave tener un equipo capaz de responder”.

Más cambio

Después de tantos traslados y de tanta adaptación, asegura tener ganas de más. “Cuando echo la vista atrás, me doy cuenta de que cada dos o tres años tengo un cambio grande. Estoy seguro de que en el futuro seguirá siendo así”. Luis asegura estar preparado para lo que venga. Todo lo que necesita es poder guardar un par de zapatillas en la maleta -ha corrido seis maratones- y un proyecto que le ilusione.          

  “Lo mejor es que seamos transparentes, que ni siquiera noten que estamos ahí. Eso indica que hemos hecho bien nuestro trabajo”

Otras historias interesantes