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Banca de inversión 28 mar 2019

La emisión de un bono paso a paso

Los bonos son instrumentos de crédito a los que recurren las empresas en busca de financiación. La compañía en cuestión emite este producto de deuda con el objetivo de conseguir liquidez en los mercados financieros. Pero, ¿cómo se realiza la emisión de un bono? ¿Qué fases debe seguir desde el momento en que la empresa decide emitir hasta su posterior colocación y venta en el mercado?

Estas obligaciones negociables han constituido siempre la principal fuente de financiación de las compañías americanas, mientras que en el caso de Europa, fue tras la crisis bancaria cuando empezaron a tomar un papel relevante como fuente de financiación de las compañías.

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Proceso de una emisión de bonos

1. Planteamiento de la operación

En primer lugar la compañía habla con el banco y le expone su necesidad de financiación. La entidad realiza un análisis de los estados financieros de la empresa, evalúa si la emisión de bonos es adecuada y si la compañía cumple con los requisitos imprescindibles para salir al mercado.

2. Análisis del ‘rating’ y elaboración de documentación

Para salir a mercado, es recomendable que la compañía tenga la calificación de una agencia de ‘rating’. En el caso de no contar con ella todavía, el banco examina el crédito de la compañía y, en función de su sector, le indica qué agencias de ‘rating’ son las más adecuadas.

Durante todo este proceso la compañía se encuentra bajo el amparo del banco quien le asesora y ayuda, desde las reuniones preliminares con las agencias —donde están presentes—, hasta en la propia elaboración de la presentación que les expondrán.

De manera paralela se prepara la documentación legal para que esté a tiempo en el momento de la operación, es decir, los contratos donde se establecen las condiciones del emisor y de los bancos que participan en la operación. Es un proceso lento y laborioso pero que cuenta con el apoyo de abogados externos.

3. Presentación a inversores: ‘roadshow’

Un momento clave del proceso para los nuevos emisores es presentar a los inversores la operación. Se organiza lo que en la industria se conoce como ‘roadshow’, que son reuniones con los inversores en los principales centros financieros de Europa (París, Londres o Frankfurt), en las que se hace una presentación y se da respuesta a las cuestiones que puedan surgir. Además, es clave para saber cómo está el mercado y qué apetito hay por el riesgo de la compañía, y en caso de no ser positivo, posponer la operación. Así pues, el objetivo del ‘roadshow’ es claro: involucrar a los inversores y tantear la horquilla de precios y plazos.

4. La emisión sale al mercado

Una vez decidido que se va a realizar la emisión porque existe interés, el banco y la compañía buscan una ventana de oportunidad y establecen una fecha tentativa, que dependerá en mucho de las condiciones del mercado.

Llegado el día, a primera hora de la mañana, se produce una llamada inicial en la que están el equipo que llevará a cabo la transacción y la propia compañía. Se trata de la llamada del “go-no go”, un momento clave en el que, viendo como se encuentra el mercado ese día, se confirma que se sigue adelante con la emisión o, si las circunstancias han variado mucho, se pospone.

Si no se han producido cambios significativos en el mercado que pudieran hacer peligrar la operativa, el banco asesora al emisor sobre el precio, se acuerda la prima de la operación y se coordina una estrategia. Es ahora cuando se anuncia la emisión en mercado y se abre “el libro”, un archivo digital en el que se irán inscribiendo las diferentes órdenes de los inversores.

Al cabo de unas horas se produce una nueva llamada para ver cómo va el libro. En ese momento la compañía puede decidir ajustar el precio según el comportamiento del mercado y de los inversores. Si la hubiera, se anuncia al mercado la nueva actualización, y puede haber inversores que decidan no participar.

Por último, se concluye con una tercera ‘call’ en la que se cierra la operación con el acuerdo de los implicados, emisor y bancos. En esta reunión los bancos contrastan las informaciones y “limpian” las órdenes duplicadas, es decir, refinan el libro.

5. Proceso de asignación y ‘pricing’ del bono

Cuando el libro ya está limpio y cerrado, se decide cuánto se le va a otorgar a cada inversor, para lo que se tiene en cuenta la calidad del inversor y los objetivos del emisor. Los bancos le entregan la lista al emisor con dicha distribución para su aprobación y se informa a los inversores de cuál ha sido finalmente su toma.

A continuación, teniendo en cuenta los índices se establece el precio. Por último, los ventas comunican al mercado el cupón y al día siguiente el bono entra en el mercado secundario. A partir de ahí, se realiza un seguimiento acerca de su evolución.

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