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Opinión 08 junio 2020

La mejor forma de reconstruir

Carlos Torres Vila, presidente de BBVA, habla en el blog interno ‘The Pulse’ sobre el plan de retorno gradual de BBVA en sus sedes de España y Turquía. “En BBVA afrontamos el nuevo entorno con optimismo y preparados. Nuestro propósito y valores, así como nuestra estrategia están ahora, si cabe, más vigentes que nunca”, escribe.

Cuando a finales de 2019 todos nos deseamos un feliz 2020, nadie hubiera podido imaginar que en estos primeros meses del año nos íbamos a enfrentar a una crisis sanitaria sin precedentes. Las cifras oficiales muestran que ya hay 6,3 millones de afectados y más de 400.000 fallecidos en todo el mundo.

Aunque la evolución de la pandemia en Asia y más recientemente en Europa nos anima a afrontar el futuro con optimismo, en países como México, Perú o Colombia, todavía no hemos visto el pico de la crisis sanitaria. A nuestros compañeros enfermos, os envío un mensaje de ánimo y os deseo una pronta recuperación. Y de nuevo quiero tener un recuerdo muy especial para los compañeros del Banco que desgraciadamente también nos han dejado.

Los efectos no sólo se circunscriben al ámbito sanitario, el impacto en la economía ha sido también devastador, afectando en gran medida al tejido productivo y al empleo. Por ejemplo, en sólo dos meses, más de 32 millones de personas en Estados Unidos y 5 millones en España perdieron su empleo de manera temporal o permanente, una cifra superior a todos los puestos de trabajo creados en los últimos 10 años.

El confinamiento ha demostrado ser una herramienta muy efectiva y necesaria para contener la pandemia cuando ésta enseña su cara más dura. Pero, en los países en los que está controlada, y sin bajar nunca la guardia, cobra urgencia la reactivación de la economía para evitar un daño que puede ser irreversible.

Es muy probable que el virus pueda estar con nosotros muchos meses o incluso años, así que tenemos que aprender a convivir con él. Los datos demuestran que aquellos países o regiones que han sabido combinar el levantamiento de las restricciones de movilidad con medidas sanitarias complementarias como el uso de mascarillas, cierto distanciamiento social o aplicaciones de rastreo, han logrado una recuperación económica más rápida manteniendo el contagio contenido.

Esta crisis nos ha traído una oportunidad única de repensar y rediseñar nuestras formas de trabajar y el retorno también nos servirá para empezar a probar nuevos modelos en este sentido

En algunos países ya empezamos a recuperar la normalidad en nuestras vidas, aunque acompañada de nuevas costumbres y rutinas para mantener la seguridad. De la misma manera, también tenemos que recuperar la normalidad en nuestra actividad laboral.

En BBVA ya hemos empezado este camino de vuelta, que apuntaba Onur en su último blog post. Muchas de nuestras oficinas han estado abiertas durante la crisis, prestando un servicio esencial para la sociedad, y progresivamente estamos abriendo más en función de los datos de actividad en el entorno de cada oficina, en los cajeros y en los puntos de venta; así como de los niveles de actividad dentro de las oficinas. Un buen ejemplo de cómo los datos y las capacidades analíticas nos permiten ir adaptándonos y tomar decisiones de forma más ágil. Desde principios de junio en todo el grupo hay un 46% de empleados de la red comercial trabajando presencialmente y un 82% de las oficinas están abiertas, prestando servicio a los clientes. Nuestro agradecimiento de nuevo a todos los que formáis parte de la red, nuestra mayor fortaleza.

También estamos volviendo progresivamente a nuestros edificios corporativos. En las próximas semanas comenzará el plan de retorno gradual en nuestras sedes de España y Turquía. Comenzaremos con un piloto con el objetivo de testear los protocolos de seguridad e higiene y nuevos esquemas de trabajo. Esta crisis nos ha traído una oportunidad única de repensar y rediseñar nuestras formas de trabajar y el retorno también nos servirá para empezar a probar nuevos modelos en este sentido, aprovechando las dinámicas adquiridas en estos meses.

Durante este tiempo hemos logrado trabajar como un sólo equipo a pesar de las dificultades, y hemos aprendido a valorar las ventajas que nos aporta el trabajo en remoto. Pero conforme pasan las semanas, también echamos en falta las reuniones presenciales, la cercanía con nuestros compañeros, las conversaciones informales, las visitas a clientes o los viajes a otros países.

El pasado jueves tuve el privilegio de ir a trabajar -¡por fin!- a la oficina, fue una gran sensación volver a la Ciudad BBVA y encontrarme con quienes llevan ya unas semanas trabajando desde allí. Aproveché para hacer una visita sorpresa a la sala de Tesorería, como podéis ver en un par de fotos que os comparto, y hablar con algunos de nuestros compañeros, tanto de la situación de los mercados como de sus sensaciones en el “regreso”. Fue sin lugar a dudas una gran recarga de energía, por la cercanía física, la frescura que aporta la interacción presencial, y también por el optimismo de nuestros ‘traders’ sobre la evolución reciente de los mercados.

De forma abrumadora me transmitieron ilusión y muchas ganas de que las cosas vuelvan a la normalidad. Mencionaban el esfuerzo que se ha hecho para que el ‘trading’ desde casa haya sido posible durante las semanas de confinamiento (¡gracias Ingeniería!). Asimismo, destacaban lo bueno que ha sido poder estar tanto tiempo con la familia en estos momentos de dificultad, y los muchos aspectos positivos del teletrabajo. Pero también subrayaban las ventajas de trabajar desde la sala, con sus pantallas (¡alguno con 8!), con sus compañeros cerca, facilitando la interacción personal más directa y ágil.

Tenemos un compromiso con la sociedad y nuestra obligación debe ser también la de acompañar en la reconstrucción de nuestra economía. Por eso creo que en aquellos países donde la evolución de la pandemia lo permita, debemos combinar la protección de nuestra salud, y la de nuestras familias y clientes, con una vuelta prudente y gradual a la normalidad. Porque la mejor forma de reconstruir es minimizar la destrucción.

En BBVA afrontamos el nuevo entorno con optimismo y preparados. Nuestro propósito y valores, así como nuestra estrategia están ahora, si cabe, más vigentes que nunca.

Un abrazo a todos, y cuidaos mucho

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