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Deporte 30 dic 2015

Periodismo deportivo, cuando el arcoíris era una portería y el balón lucía melena

Fundéu BBVA lanza un libro electrónico para el periodismo deportivo

La épica del lenguaje – tanto escrito como hablado- fue durante buena parte del siglo XX el único vínculo entre un terreno de juego y un aficionado. Las narraciones de transistor o las consultas a los diarios deportivos alimentaban las tertulias de los bares a mitad del siglo pasado.

El 2 de julio de 1950 durante el partido España-Inglaterra del Mundial de Fútbol de Brasil casi nadie vio anotar a Zarra su gol, pero tampoco nadie duda de su autoría: “Zarra metió el gol en la portería y yo en la cabeza de los españoles”, sentenciaba el histórico periodista Matías Prats, encargado de narrar en las ondas aquel partido. La transcendencia e importancia de estos pasajes pone de manifiesto la vigencia del lenguaje deportivo.

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Matías Prats:”Zarra metió el gol en la portería y yo en la cabeza de los españoles”

“El fútbol es la religión diseñada en el siglo XX más extendida del planeta”. El escritor Manuel Vázquez Montalbán elevaba a la categoría de credo el balompié y reconocía la masa adepta de este deporte. Precisamente ese carácter de globalidad es el que otorga al periodismo deportivo su capacidad de influencia y de impacto en la sociedad.

La Liga del Español Urgente: un manual al servicio del periodista deportivo

El propio autor de ‘La Liga del Español Urgente’, David Gallego, coincide con esta percepción de globalidad y capacidad de influencia del fútbol ya expuesta por Vázquez Montalbán: “Entendemos que es un deporte que cuenta con millones de seguidores en todo el mundo y puede ser una herramienta fantástica para cuidar el español”. Durante dos años y medio Fundéu BBVA ha congregado a miles de lectores  que han disfrutado en www.ligabbva.comwww.fundeu.es de tres interesantes formatos: ‘crónicas’,  ‘jugadas’ (o ‘pizarras’) y ‘píldoras lingüísticas’.

“Hemos querido reflejar la creatividad del léxico y señalar también ciertos usos inadecuados no con ánimo de censurar, sino de invitar al periodista a perfeccionar su redacción”, afirma David Gallego, quien es consciente de la dificultad que tienen los periodistas deportivos a la hora de tratar la materia fútbol: “En la medida en que su presencia en los medios de comunicación se convierte en omnipresencia, el periodista deportivo acaba obligado a hablar y escribir demasiado tiempo”,  relata Gallego, confeso aficionado al fútbol.

Una de las derivadas de este problema es el formato periodístico por el que los medios finalmente optan como puede ser la proliferación de las tertulias deportivas: “El periodista ya no sólo informa o expresa su opinión, sino que charla y discute como cualquier otro aficionado”, sentencia David Gallego”.

Periodistas deportivos: la metáfora como arma

¿Nunca pensaste que un balón pudiera ser peinado para luego ser chutado -tras paso previo por un túnel- en forma de hoja seca con la fatalidad de que el delantero no le marca ni al arcoíris? Sin embargo, hubo un tiempo en el que un periodista dibujó en su cabeza estas metáforas tan próximas a la greguería.

“Una vez que uno analiza con detenimiento el lenguaje deportivo, también repara en usos que, de puro habituales, nos pasan desapercibidos, pero que no por ello dejan de encerrar una chispa creativa: ¿a quién se le ocurrió la metáfora de ‘hacer un túnel’?”, asegura David Gallego quien pone en claro valor la figura del periodista deportivo como enriquecedor de la lengua: “Son legión los que día a día procuran depurar su estilo, rehuir el tópico y encontrar nuevas formas de expresarse”.

Su argumentación prosigue, de la misma manera que intenta combatir los prejuicios que sufre el propio deporte: “En la primera crónica de este libro digital afirmo que el fútbol es cultura y creo que es hora de desterrar el tópico de que todo aficionado al fútbol es tirando a rústica e ignorante”, dice Gallego.


Fundéu BBVA, un árbitro para el correcto uso lenguaje

La Fundación del Español Urgente, que persigue el buen uso de la lengua castellana, nace en 2005 como iniciativa de la Agencia EFE y BBVA. Además de contar con el asesoramiento de la Real Academia Española.

¿Por qué es popularmente conocida como Fundéu BBVA? “Me gusta decir, aunque sólo sea un juego de palabras, que el nombre Fundéu BBVA es un acrónimo que lleva tilde en la ‘e’, pero que pone su acento en la ‘u’ de urgente”, asegura su coordinador general, Javier Lascurain.

El equipo de Fundéu BBVA está formado por lingüistas, periodistas, lexicógrafos, ortotipógrafos, correctores y traductores.  La dinámica de trabajo consiste en la búsqueda de respuestas para luego formular más preguntas.

“Me gusta decir, aunque sólo sea un juego de palabras, que el nombre Fundéu BBVA es un acrónimo que lleva tilde en la ‘e’, pero que pone su acento en la ‘u’ de urgente”

“La idea de ayudar a quienes usan el español urgente nace a finales de los años 70 cuando la Agencia EFE, en plena expansión internacional, crea un departamento de Español Urgente para asesorar en el uso del idioma a cientos de periodistas que ya entonces tenía distribuidos por todo el mundo”, explica Lascurain. De esa necesidad surgió el ‘Manual de español urgente’, un referente para las personas que se dedican al oficio del periodismo y que tienen como herramienta la lengua castellana.  El caso de Fundéu BBVA es único en el mundo y no existe una iniciativa similar en otros idiomas.

En la actualidad, la institución cuenta con gran actividad en redes sociales, que permiten un intercambio de conocimiento de manera más directa entre Fundéu BBVA y sus seguidores quienes necesitan respuestas rápidas, sencillas y certeras: “Y eso es lo que tratamos de darles, ya sea a través del correo electrónico, el teléfono o las redes sociales. Y son estas últimas, en especial Twitter, las que mejor se ajustan a esa labor de consultoría urgente”, afirma Lascurain.

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