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Adultos 02 sep 2015

Un sistema de contabilidad sencillo

Llevar una contabilidad doméstica es una cuestión que puede resultar, en muchas ocasiones, complicada.

Minimalismo

Entonces, una propuesta podría ser, llevar un sistema de contabilidad más sencillo, un sistema que nos permitiera tener un control de nuestra economía doméstica sin demasiadas complicaciones. Para esto, habría que tener un enfoque minimalista al respecto.

Si reducimos la contabilidad a su mínima expresión, lo mejor es que hablemos de las pocas cifras que deberíamos tener controladas:

  • Cuánto ganamos cada mes.
  • Cuánto tenemos (el total de nuestros activos financieros, por ejemplo, casa, acciones, depósitos, etc).
  • Todo deberá ser valorado a precio de adquisición hasta que lo vendamos.
  • Cuánto gastamos cada mes.
  • Cuánto debemos (préstamos, hipotecas, tarjetas de crédito).
  • Qué objetivo de ahorro tenemos.

Puesta en marcha

Si tenemos una sola cuenta bancaria, será mucho más facil de manejar ya que sólo tenemos que controlar los saldos. También se puede hacer con más de una, utilizando una de ellas para los gastos.

Lo que hacemos, es anotar estas cifras una vez al mes, todos los meses en la misma época del mes. Una idea podría ser unos días antes de recibir la nómina. De este modo, podrá comprobar a final de mes cómo ha avanzado la economía doméstica.

Este sistema distingue que estamos gastando X euros al mes, pero no distingue si nos los estamos gastando en hablar mucho por el móvil, en marisco o en viajes. Si nos pasamos, resultaría recomendable investigar en qué estamos gastando de más. Para llevar esta contabilidad, podrías utilizar una hoja de una hoja de cálculo.

La otra ventaja, es la facilidad de llevar esta contabilidad en Excel (o en cualquier hoja de cálculo que nos guste). Ponemos los datos en Excel y estos nos permiten ver cómo vamos evolucionando. Las hojas de cálculo son muy utilizadas en las empresas, por lo que lo que hemos aprendido en la empresa nos sirve en casa (o incluso viceversa).

Seguir este tipo de contabilidad en Excel nos permite hacer gráficos, que nos permiten visualizar la evolución de nuestra economía doméstica y tener una perspectiva a lo largo del tiempo ¿nuestro patrimonio ha crecido, decrecido o se ha mantenido igual? Si crece ¿lo hace a un ritmo aritmético o geométrico? Si ponemos notas al margen de algunos eventos (por ejemplo, compra de una casa, nacimiento de un hijo, despidos, un crack bursátil, venta de un negocio, etc) podemos ver cómo este tipo de eventos han afectado a nuestras finanzas.

Aunque este es un enfoque minimalista, siempre podemos sofisticarlo más si nos interesa. Podemos distinguir en gastos aquello que utilizamos en vivienda y suministros (agua, alquiler, etc) de lo que gastamos en gastos necesarios (comida, ropa, transporte) y de lo que gastamos en bienes y servicios no necesarios (irse de cañas, salir por la noche, un televisor más grande que nuestra mesa de comedor, etc). Los ingresos se pueden dividir según el tipo (si tenemos más de un tipo, aunque no es lo habitual), el patrimonio según los activos (vivienda, plan de pensiones, depósitos, etc) y las deudas según el tipo de préstamo (hipoteca, para un coche, etc).

Aunque quizás, lo más recomendable podría ser empezar siendo minimalistas y crecer a partir de ahí si lo viéramos necesario. De ese modo, añadiremos exclusivamente la información que estamos echando en falta, no estaremos abrumados por una gran cantidad de datos que no nos sirven.

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