La creatividad es la capacidad que nos hace humanos y, por este motivo, protegemos sus mejores creaciones tras las gruesas paredes de museos, que permiten que pinturas y esculturas sobrevivan, imperturbables al paso del tiempo pero también inaccesibles para la mayoría de la gente. La tecnología ha llegado para derribar estos muros.

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En una época en la que hay que adaptarse a los rápidos cambios tecnológicos para sobrevivir, los museos se suman a la digitalización con proyectos y aplicaciones móviles que permiten adentrarse en las obras de arte de una forma interactiva, dinámica y sorprendente.

Preparar la visita, conocer a los grandes exploradores del Oeste o transformar libremente las obras de arte son algunas de las posibilidades que ofrecen aplicaciones como las de ConectaThyssen, el proyecto de publicaciones digitales y actividades educativas que la Fundación BBVA y el Museo Thyssen-Bornemisza pusieron en marcha en 2013. A lo largo de los años, han ido surgiendo y evolucionando propuestas que tratan de acercar a los visitantes a las obras de arte como nunca antes había sido posible, o incluso de sacar el propio museo a la calle.

Aprender y jugar con el arte

‘No tocar’, rezan los carteles que, colgados junto a las obras de arte, se aseguran que nadie pueda estropear ninguna de las piezas. Pero, ¿y si pudiéramos mover a nuestro antojo los elementos de la obra de Kandinsky?, ¿o hacer bailar un cuadro de Van Doesburg? Colorear, dibujar, transformar los paisajes y retratos sin necesidad de contacto, eso lo que ofrece la ‘app’ del Museo Thyssen-Bornemisza ‘Cuadros vivos’, interactuar con el arte como nunca antes se ha permitido.

Y es que la creación artística depende de la libertad para experimentar. Fomentar la creatividad es el propósito de ‘EXPERIMENT NOW!’, una ‘app’ que pone al servicio de los visitantes de este museo ‘stickers’, dibujos, fotografías, textos y sonidos para que transformen los grandes clásicos.

En el Thyssen, la tecnología resucita a artistas y rescata sus vivencias. ‘Viaje al Oeste’ nos sumerge en los paisajes de los ‘western’ de la mano de pintores amantes de la aventura como George Catlin y Henry Lewis, quienes a través de diferentes relatos  y mapas profundizan en la historia de los territorios norteamericanos en los que se adentraron en el siglo XIX.

Se acabaron las exposiciones estáticas, los museos y sus protagonistas cobran vida. Samsung ha hecho posible encontrarse con el propio Gaudí  en el interior de la Cripta de la Colònia Güell, obra inacaba del arquitecto, para presenciar como trabajaba el máximo exponente del modernismo catalán.

Y es que nadie mejor que el propio autor para comentar sus creaciones. El pintor Joaquín Sorolla hace de anfitrión en su propia casa, el Museo Sorolla. Gracias a una aplicación y a la tecnología de realidad aumentada, es el propio pintor quien explica su obra y legado artístico. Una experiencia pionera que permite a los jóvenes aprender con su móvil. De esta forma pueden conocer, valorar y compartir el contenido que se les ofrece.

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Llevarse el museo a casa

Los museos cierran sus puertas y los visitantes se van con las composiciones y colores de las grandes obras maestras rondando por la cabeza. ¿Qué hacer si la curiosidad aún no ha sido saciada? Pues continuar indagando sobre esos cuadros desde la tableta o el móvil que, incluso desde casa, siguen haciendo de guías por la historia del arte.

Second Canvas Museo del Prado’ es la lupa que saca a la luz secretos de las obras maestras que nunca antes se habían visto. Los cuadros de Velázquez, el Bosco o el Greco de la colección del Prado han sido digitalizados en altísima resolución, lo que permite que, mediante la aplicación, se aprecien detalles de estas pinturas que hasta ahora eran inapreciables para el ojo humano.

La tecnología permite disfrutar del arte de formas nuevas, pero también dónde y cuando sea. La web de la Colección BBVA es prácticamente un museo digital en el que se pueden apreciar más de 3.000 obras de disciplinas como la pintura, la escultura, las artes decorativas y la numismática a través de recorridos digitales. Desde cuadros de Goya o Murillo a piezas de autores contemporáneos como  Joan Miró o Chillida, todo disponible en una pantalla.

‘App’ Second Canvas, del Museo del Prado

A nivel global, Google ha desarrollado una plataforma que permite pasearse por más de 12.000 museos y galerías en 70 países. Con ‘Google Arts & Culture’ el usuario dispone de visitas guiadas con realidad virtual por los grandes tesoros de la humanidad. De una manera totalmente personalizada, se puede escoger explorar las colecciones por color, época… Y guardar las obras favoritas para tener una colección propia en móvil.

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Entre las herramientas más innovadoras de esta ‘app’ está el ‘Reconocedor de Arte’, que permite ampliar la información sobre una obra apuntando la cámara del dispositivo hacia ella. También cuenta con una función de traducción para poder leer el contenido de exposiciones internacionales en otro idioma. En algunos países, permite el uso del reconocimiento facial que, mediante un selfie, es capaz de encontrar un rostro similar al fotografiado entre miles de obras de arte.

Más allá del museo

Los muros de un museo ya no marcan sus limitaciones. Después de propuestas como ‘Streetmuseum’  en Londres o ‘Museum of the Phantom City’ en Nueva York, que permitían reproducir el entorno urbano de hace décadas,  la tecnología continua resucitando épocas pasadas y transformando la ciudad en un museo viviente.

En Lleida, tras realizarse una intervención en la iglesia románica de Sant Climent de Taüll, se incluyó un vídeo ‘mapping’ que no solo muestra las pinturas en su estado original, sino que reproduce también el proceso de su creación. La imagen proyectada encaja perfectamente con los restos de la iglesia y la banda sonora transporta al visitante al siglo XII.

El yacimiento ibérico del Puig de Sant Andreu en Ullastret (Baix Empordà, Girona) está considerado como una de las ciudades ibéricas más grandes de la península. Gracias a la tecnología 3D y tras años de intervenciones arqueológicas, que han permitido conocer el entramado urbano de la ciudad, así como la forma de sus murallas y de su foso, se ha creado Ullastret 3D.

En una sala de tipo ‘magic box’, el visitante puede vivir la experiencia de recorrer sus calles tal y como lucían hace dos mil años mientras la historia es narrada por un miembro de la élite íbera de la época. Para potenciar la experiencia, se ha cuidado tanto el espacio físico, utilizando materiales que simulan los de la época, como la banda sonora, que incluye sonidos del entorno natural del yacimiento.

A la historia del arte apenas le quedan novedades con las que sorprender. Los grandes maestros del pincel ya han sido coronados y todos sus entresijos estudiados. Sin embargo, la tecnología anima a los cuadros a salirse del marco para integrarse en la era digital y acercarse al público como nunca antes. Una forma de darles una nueva vida tanto a obras como a autores.

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