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Finanzas personales 02 oct 2020

Un 67% de los hogares en España podía aguantar más de tres meses sin ingresos antes de la pandemia

La pandemia del coronavirus ha provocado la caída del empleo y que muchos hogares se vean incapaces de afrontar sus gastos corrientes durante un periodo prolongado de tiempo. Un informe de BBVA Research compara la vulnerabilidad financiera de los hogares en distintos países, con anterioridad a la pandemia, y muestra cómo en España un 67% puede aguantar más de tres meses sin su principal fuente de ingreso. Si el periodo se prolonga a seis meses, solo resistiría un 54% de los hogares.

La situación sanitaria provocada por la propagación de la COVID-19 ha derivado en una crisis social y económica cuyas repercusiones aún son difíciles de diagnosticar a medio y largo plazo. Entre las certezas que ya se tienen está que los confinamientos decretados en los últimos meses han provocado que muchas personas perdieran su empleo o tuvieran que reducir sus horas de trabajo. Esto implica la desaparición o disminución de sus ingresos con el consecuente impacto en la economía y en el bienestar de las familias.

En el informe ‘Vulnerabilidad financiera de los hogares ante la COVID-19: una perspectiva global’, desarrollado por BBVA Research, se analiza cuál es la capacidad de los hogares para seguir manteniendo su nivel de gasto corriente ante esa pérdida de ingresos. Un factor que ahora adquiere especial relevancia para identificar qué familias son más vulnerables financieramente y “poder abordar medidas que ayuden a paliar el deterioro en el bienestar o la ampliación de la brecha de desigualdad”.

Qué es y cómo medirla

La vulnerabilidad financiera se define como la capacidad para hacer frente o no a las perturbaciones económicas dependiendo únicamente de recursos propios. Una forma de medirla es teniendo en cuenta el tiempo que los hogares son capaces de cubrir sus costes de vida (gastos en comida, electricidad, agua, colegio, seguros, etc) en caso de dejar de recibir su principal fuente de ingresos y sin recurrir al crédito ni cambiar de vivienda. Lo deseable es que los hogares puedan mantener durante algunos meses un nivel razonable de consumo cuando sus ingresos se reducen.

En el estudio de BBVA Research se realiza una comparativa de esta vulnerabilidad financiera de distintos países. Según los resultados, más del 36% de los hogares de las economías desarrolladas, entre las que se incluye España, presenta un elevado grado de resiliencia financiera, es decir, pueden aguantar más de seis meses sin su principal fuente de ingreso. Al reducir el periodo a tres meses, más de la mitad de los hogares en estas economías se encuentran en esta situación. En España son más de dos de cada tres hogares.

Los hogares más vulnerables financieramente

El Banco Central Europeo (BCE), en su encuesta Household Finance and Consumption Survey (HFCS), indica que casi 100 millones de personas en 21 países de la UE no tienen suficientes ahorros para sobrevivir dos meses cubriendo sus gastos básicos, en caso de pérdida de su principal fuente de ingresos. En general, tras el desconfinamiento, una parte importante de los hogares todavía no ha recuperado la situación previa a la pandemia. Conocer el grado de vulnerabilidad anterior a la COVID-19, y sus características, se convierte en un ejercicio necesario para entender las consecuencias presentes y futuras a las que se enfrentan dichos hogares y la economía en su conjunto.

Los datos del informe sugieren que existe una relación positiva entre vulnerabilidad financiera y desarrollo económico del país. En los países emergentes, como Sudáfrica, Brasil, Chile, Rusia o Bolivia, la resiliencia financiera de los hogares es menor que para los desarrollados. Poco más del 10% de las unidades familiares aguantan más de seis meses.

Pero hay otros elementos que también son relevantes tanto a nivel macroeconómico, comunes a los individuos de un mismo país o región, como microeconómico. Estos últimos hacen referencia a las características que definen a la persona que toma las decisiones financieras en el hogar, como el género, el nivel educativo, la edad o la situación laboral.

En estos aspectos, BBVA Research ha hecho hincapié en su estudio comparativo y ha diferenciado dos grados de vulnerabilidad financiera: aquellos hogares que pueden aguantar menos de tres meses y los que son capaces de afrontar sus gastos corrientes durante más de un trimestre. Atendiendo a los cuatro aspectos mencionados, en España los hogares más vulnerables financieramente se caracterizan por lo siguiente:

  • Hay un mayor porcentaje de mujeres como persona de referencia frente al de hombres, aunque la diferencia es mínima.
  • Los hogares españoles que aguantan menos de tres meses con sus propios recursos son aquellos en los que la persona que toma las decisiones financieras es menor de 25 años.
  • Solo un 14% de los hogares que tienen como persona de referencia a alguien con educación universitaria son financieramente vulnerables.
  • Y, por último, la situación laboral en España. El 14% de los hogares tiene como referencia a una persona desempleada y más de la mitad son vulnerables.

En general, se observa que factores como ser mujer, ser muy joven o de avanzada edad, tener un nivel de educación primaria, o estar en situación de desempleo o formar parte del colectivo de personas inactivas, tienden a estar relacionados con hogares financieramente vulnerables. Aunque estas relaciones se encuentran, a su vez, condicionadas por factores propios de cada sociedad.

Economías desarrolladas vs. emergentes

Todos estos factores se supeditan en gran parte al grado de desarrollo de la economía nacional. Al tomar como referencia un periodo de tres meses para evaluar la vulnerabilidad financiera se advierte que en las economías más desarrolladas (el estudio ha analizado Canadá, Estados Unidos, España, Finlandia, Hong Kong, Países Bajos y Reino Unido), en promedio un 39% de los hogares no son capaces de aguantar.

Sin embargo, para los países emergentes del estudio (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Rusia y Sudáfrica), el porcentaje se duplica. En caso de perder su principal fuente de ingresos, un 78% de los hogares, en promedio, no cubriría sus costes de vida durante tres meses. Los niveles de resiliencia financiera antes las medidas de confinamientos derivadas de la pandemia son, por tanto, significativamente menores en estas economías.

El análisis se ha realizado a partir de encuestas realizadas por diferentes organismos bajo las guías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para medir la educación y las capacidades financieras de la población. Países analizados en el presente estudio:  Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, España, Finlandia, Hong Kong, Países Bajos, Paraguay, Perú, Reino Unido, Rusia y Sudáfrica.

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