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Ciencia y tecnología 28 nov 2016

La regulación y las personas, principales retos para la digitalización de la industria financiera

El negocio bancario se está reinventando. El impacto de las fintech, la madurez tecnológica y un cliente acostumbrado a las experiencias digitales marcan una transformación que la industria financiera afronta con la certeza de que el futuro pasa por la innovación y la colaboración con nuevos jugadores. ¿Pero cuáles son las barreras más difíciles de superar en este proceso? La respuesta para BBVA Research, Santander, Banorte y Tecnocom, presentes en la mesa sobre La digitalización de la banca comercial del Foro Latibex, está clara: los retos están en la regulación y el cambio de cultura en las corporaciones.

“El banco del futuro es un banco abierto”, afirmaba Rodrigo Kuri, director del Banco del Futuro en la división de Innovación del Santander, quien cree que esta transformación no puede darse si las instituciones no abren sus puertas y plataformas a la colaboración con empresas y startups. A ojos de Kuri, la industria tiene que trabajar mucho para ser capaz de integrar estas soluciones en sus plataformas e incorporar esos modelos de que ofrecen servicios de valor a costes muy bajos.

“Los bancos llevamos mucho tiempo innovando”, puntualizaba Álvaro Martín, responsable de Regulación de BBVA Research, quien recordaba que la digitalización de la banca es parte de un proceso continuo en el tiempo. La gran diferencia actual, según Martín, está en la madurez de tecnologías exponenciales como son el cloud computing o el big data, en un cliente que tiene nuevos estándares y en la entrada de nuevos jugadores digitales.

Todo esto está provocando la “reinvención de las instituciones”. “Estamos ante un nuevo ecosistema dinámico en el que están las fintech, los grandes jugadores digitales, los propios bancos y también los reguladores. Hay una oportunidad de crear propuestas de valor diferentes”, remarcaba.

Banorte también cree en ese modelo colaborativo, y pone el foco de la innovación en los millennials. “Nos estamos acercando a los jóvenes, para dar alas a la creatividad y fomentar la innovación especialmente en sus ideas sobre los nuevos usos que podemos dar al móvil”, Miguel Ángel Laurencio, director de Inteligencia Financiera de Banorte.

Barreras

En este camino hacia una banca más digital hay muchas barreras. Las principales vienen por el cambio cultural dentro de las propias entidades financieras. “En un proceso disruptivo el principal problema es cómo implanto los nuevos procesos, y esto es un tema de personas”, opinaba Mario Yañez, director de Soluciones Financieras de Tecnocom. “Hay que convencer a las personas de que se sumen al cambio”, insiste Yañez.

Álvaro Martín, responsable de Regulación de BBVA Research

El otro gran reto es la regulación. La industria financiera convive con un marco regulatorio muy estricto y se encuentra ahora con nuevos competidores que tienen otras condiciones para llevar a cabo sus ideas disruptivas. Martín cree que la industria encuentra en este punto su “reto mayúsculo”. “Nos encontramos ante una regulación que no sabe responder a estas nuevas necesidades de los productos digitales”, señala.

Como ejemplo, BBVA Research apunta a la adopción del cloud computing, elemento esencial de cualquier empresa digital, pero que en los bancos se ha visto limitada hasta ahora por la complejidad de la supervisión. “Es esencial para poder competir, para ser más ágiles, tener más escalabilidad y ahorrar costes”, subraya Martín.

El segundo ejemplo es el tratamiento de los datos, como una parte esencial de la economía digital. Aquí una vez más los reguladores deben entender la importancia de encontrar un equilibrio entre la protección al consumidor y la protección de los algoritmos que constituyen la base de la competencia en la economía de los datos, algo que compañías como Amazon, Google o Apple han entendido hace tiempo.

El trabajo con las autoridades normativas y entidades de control va a ser parte esencial para que la industria financiera para competir este nuevo entorno.

Pero no todo es una cuestión de tecnología. “El foco de la transformación no tiene que estar en la tecnología sino en el cliente. No es una cuestión de costes, sino de aportar un valor. En BBVA queremos que nos elijan por ser capaces de acompañar a nuestros clientes en su toma de decisiones financieras”, dice Martín, quien cita a BBVA Valora como una de esas herramientas que puede permitir a un cliente a negociar un precio a la hora de comprar una vivienda o estar seguro de que paga un precio justo.

Puntos fuertes de BBVA y Santander

¿Qué es lo que más admiráis de vuestros competidores en este proceso de transformación?, preguntaba el moderador Héctor Romero, director general de Punto Casa de Bolsa, a los representantes de BBVA y Santander.

“El grado de anticipación”, contestaba Kuri de Santander. “Ha sido más rápido, también ha tenido fallos, pero esto le ha proporcionado muchos aprendizajes”, reconocía.

“En el foco disruptivo. Están sabiendo diversificar muy bien sus esfuerzos”, respondía Martín.

Con estas flores hacia la competencia, se cerraba una mesa en la que se concluía que los ganadores de esta transformación serán las empresas más dinámicas que cuiden de sus clientes y logren cambiar su cultura.

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