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Premio Fronteras a Matthew Jackson por demostrar que las relaciones sociales condicionan la economía

Premio Fronteras del Conocimiento a Matthew Jackson por iluminar el papel esencial de las redes en las transacciones de la vida económica y social

El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Economía, Finanzas y Gestión de Empresas ha sido concedido en su XIV edición al economista estadounidense Matthew Jackson “por su obra pionera que ha arrojado nueva luz sobre el papel de las redes en la vida económica y social”. Su trabajo tiene aplicaciones en el estudio del mercado laboral, la desigualdad e incluso la gestión de crisis como la provocada por la COVID-19 o la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

El jurado destaca que el profesor Jackson –catedrático de Economía en la Universidad de Stanford– “supo distinguir la importancia de las redes para la economía hace más de 25 años” en un trabajo que “mostró cómo predecir qué redes se formarán en función de los costes y beneficios de las conexiones, y en qué difieren esas redes de las óptimas”.

En 1996, Mathew Jackson y Asher Wolinsky publicaron “A Strategic Model of Social and Economic Networks”, en el Journal of Economic Theory, un paper que es considerado el inicio de toda la literatura del enfoque de redes sociales, o teoría de redes sociales, en el análisis económico. En ese trabajo definieron una red como un conjunto de agentes (que pueden ser tanto personas como empresas, instituciones y mercados) conectados por medio de enlaces, y establecieron qué características tienen que tener las redes para ser eficientes en el sentido de que los agentes que las componen estén satisfechos y la red sea estable.

Este enfoque se aplica ahora en múltiples áreas económicas y de la máxima actualidad: en el análisis y seguimiento de la pandemia por Covid-19, en las cadenas de suministro globales, en las crisis financieras, en las creencias y la polarización e incluso en conflictos bélicos, como la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

“El profesor Jackson desarrolló un marco teórico de análisis de las redes en economía, pero no solo en abstracto, sino que se ha implicado en su investigación y en la difusión del campo de arriba abajo, hasta el trabajo experimental”, destaca Manuel Arellano, secretario del jurado y catedrático de Economía en el Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI) del Banco de España.

“Las redes permean todo lo que estudian los economistas”, señala el profesor Jackson en una entrevista tras conocer la concesión del premio, “y sin embargo, realmente no contábamos con modelos de redes hasta hace relativamente poco, así que estuvimos trabajando en el desarrollo de los primeros modelos básicos, y en introducir la idea de las redes y de su funcionamiento en el análisis económico”.

Existe correlación entre la disminución de los conflictos bélicos y el aumento de las alianzas entre diferentes naciones.

En el caso de los conflictos bélicos, por ejemplo, una investigación del profesor Jackson, escrita junto a Stephen Nei y publicada en PNAS en el año 2015, demostró cómo a lo largo de la historia, conforme las economías se han “entrelazado”, los países han tenido menos incentivos para declararse la guerra unos a otros. El estudio concluye que existe una correlación entre la disminución de los conflictos bélicos y el aumento de las alianzas entre diferentes naciones e introduce, como posible factor explicativo, el aumento del comercio internacional.

En este contexto, las naciones tienen “herramientas más modernas”, según sus palabras, “para desincentivar la prolongación de un conflicto”, como el que está teniendo lugar en el Este de Europa, con la invasión de Ucrania por parte de Rusia. “En la actualidad –explica– el tipo de sanciones que se están imponiendo sobre Rusia y Bielorrusia para aislarlos y recortar sus conexiones bancarias y sus oportunidades financieras, así como limitar los contactos sociales y las posibilidades de que sus poblaciones entren y salgan de sus territorios, puede tener un gran impacto”.

Se trata, considera, de una medida de presión que no se podía utilizar cuando no existía un intercambio comercial entre países tan intenso: “Sin duda, el hecho de que hoy exista una densa red de comercio internacional y Rusia forme parte de la economía global es un motivo para la esperanza ante el actual conflicto… Si no tuviéramos ninguna de estas herramientas, lo único que podríamos hacer es intervenir militarmente”.

Premio Fronteras del Conocimiento a Matthew Jackson por iluminar el papel esencial de las redes en las transacciones de la vida económica y social

Matthew Jackson, Premio Fundación BBVA en Economía, Finanzas y Gestión de Empresas

“Es muy difícil –amplía el profesor Jackson– comprender ahora mismo las motivaciones de los líderes rusos y saber cómo detenerles, pero sin estas herramientas económicas, no tendríamos ninguna esperanza de hacerlo. Si hay alguna esperanza, es que estas herramientas puedan ser eficaces y recordarles lo globalizado que es el mundo de hoy, y lo importante que es para ellos mantener buenas relaciones con el resto del mundo. Esperemos que esta sea una lección que aprendan todos los líderes del planeta: necesitamos a otros países para que estén dispuestos a cooperar con nosotros y así todos podamos vivir con bienestar y prosperidad”.

No hay transacción sin intercambio de información

“La mayor parte de nuestras interacciones como seres humanos son sociales –explica el galardonado–, dependemos de otras personas para lograr información, conexiones, oportunidades y también normas de comportamiento. Por ello, las redes en las que estamos integrados condicionan de manera muy importante la manera en la que nos comportamos y los resultados que obtenemos.”.

El profesor Jackson descubrió el papel clave de la homofilia, la tendencia natural de las personas a relacionarse con personas similares a ellas en aspectos como su edad, religión, clase social, grupo étnico, idioma o estatus económico… “Esto tiene efectos buenos y malos. Por un lado, es más fácil aprender de personas que son más parecidas a uno mismo, así que yo aprendo mejor de alguien que tiene una formación parecida a la mía. Por ejemplo, si un joven está intentando decidir si ir a la universidad, otra persona muy similar a él puede darle buena información sobre este tema. Pero al mismo tiempo, el hecho de que la homofilia divide a una red en grupos diversos significa que las personas de un determinado grupo pueden quedarse sin acceso a información que tienen los miembros de otro grupo. Así que el hecho de que tus fuentes de información, tus oportunidades y tus normas de comportamiento vengan determinadas por las personas que te rodean significa que las divisiones que se produzcan dentro de una red pueden llevar a resultados muy distintos para las diferentes personas que la componen”.

Íntimamente relacionado con esto se encuentra el concepto de centralidad en las redes: los agentes centrales no son necesariamente aquellos que tienen más contactos dentro de la red, sino los que tienen relaciones con terceros más proclives a dar resultados favorables.

Mercados laborales entrelazados por densas redes

Uno de los primeros estudios empíricos en los que el profesor Jackson utilizó sus modelos fue en el análisis de los mercados laborales, que están entrelazados por densas redes: “En función del campo profesional, entre un tercio y el 100% de los empleos se consiguen a través de algún contacto, es decir, gracias a una red. Cuando quieres conseguir una entrevista para un puesto de trabajo, tienes ventaja si conoces a alguien que trabaja para esa compañía. Ese tipo de contactos pueden ser esenciales para meter el pie en la empresa, hacer una entrevista y lograr ese puesto. Eso significa que, si tengo muchos amigos que ya tienen puestos de trabajo, es más fácil para mí conseguir un empleo, mientras que si la mayor parte de mis amigos están en el paro, es más difícil para mí conseguir un trabajo”.

Si combinamos esto con la homofilia, lo que ocurre es que diferentes partes de una red obtienen resultados muy diversos, en el sentido de que algunos segmentos tienen índices altos de empleo, mientras que otros están mayoritariamente en paro. “Comprender esto” –destaca– “nos ofrece una perspectiva diferente sobre cómo abordar la desigualdad salarial y el acceso al empleo. Es fundamental comprender la estructura de una red y cómo esto influye sobre la capacidad de las personas para conseguir un trabajo”.

Los contagios financieros

El profesor Jackson ha aplicado también el enfoque de redes sociales a las relaciones financieras, para determinar cuándo contribuyen las redes de bancos a la estabilidad sistémica, y cuándo la socavan.

“En el caso de una enfermedad vírica –explica– cuantos más contactos tengo, más probabilidades tengo de contagiarme y de expandir la epidemia”. Por el contrario, “en el caso de una red financiera, hay otros factores importantes que influyen aparte del simple contacto. Imaginemos un banco con cuatro socios, si uno de esos bancos entra en bancarrota, eso puede tener un gran impacto sobre el banco, porque es una cuarta parte de su negocio. En cambio, si está asociado con otros 100 bancos y uno de ellos quiebra, esto solo afecta a un 1% de su negocio. Así que, en este contexto, trabajar con más bancos, y formar parte de una red más amplia y densa, puede ser una ventaja para la estabilidad, mientras que en los contagios de enfermedades, esto empeora la situación. Así que los contagios financieros requieren otro tipo de análisis sobre los contagios en una red”.

Analizar redes financieras permite comprender mejor cómo las estrategias de toma de riesgos de las entidades pueden amplificar el efecto negativo de una crisis, afectar el equilibrio de la red y por eso, destaca, “es importante que tengamos mejores mapas de las redes financieras, para comprender cómo una crisis en un país puede provocar un gran impacto en otras partes del mundo. Algo que hemos podido experimentar en la crisis financiera de finales de los dos mil”.

Mejorar la eficacia de políticas contra la pobreza

Los trabajos experimentales han llevado al profesor Jackson hasta la India, donde ha realizado estudios sobre el terreno junto a Abhijit Banerjee y Esther Duflo, fundadores y directores del Laboratorio de Acción contra la Pobreza del MIT galardonado con el Premio Fronteras de Cooperación al Desarrollo 2008. En ellos han tratado de detectar cómo incidir de la manera más eficaz en políticas económicas concretas a partir del estudio de quiénes son los elementos centrales de las redes interpersonales en una comunidad.

La investigación observó cómo los bancos intentan ofrecer programas de préstamos a personas pobres en aldeas de la India y en algunos casos tienen mucho éxito y en otros apenas consiguen resultados. Así, analizaron la estructura de las redes sociales en estos pueblos, averiguaron con qué personas contactaban los bancos, y cómo esto influía sobre la difusión de la información sobre los préstamos.

“También analizamos cómo las redes reaccionaban a los préstamos”, explica el profesor Jackson, “y así comprobamos que en el caso de las personas que los recibían, sus redes mejoraban, mientras que entre las personas que no los recibían, sus redes prácticamente se desintegraban. Así que se producían cambios en las redes como consecuencia de la intervención de los préstamos. Las redes predecían lo que ocurría con los préstamos en los pueblos, y a la vez los programas de préstamos tenían efectos sobre las propias redes”.