Residuo cero o 'zero waste': qué es, principios y cómo reducir los residuos
El residuo cero o 'zero waste' es el movimiento que aboga por un modelo de producción y consumo que busca prevenir la generación de residuos mediante la reducción, la reutilización, la reparación, el reciclaje y el compostaje. El fin: aprovechar al máximo los recursos.
Este enfoque propone cambiar la manera en que se diseñan, fabrican, utilizan y desechan los productos. Su objetivo es mantener los materiales en uso durante el mayor tiempo posible, reducir el consumo de materias primas y disminuir la cantidad de residuos que terminan en vertederos o plantas de incineración.
¿Qué significa el residuo cero y cuál es su objetivo?
Según la Alianza Internacional Zero Waste (ZWIA), se trata de lograr “la conservación de todos los recursos mediante la producción, el consumo, la reutilización y la recuperación responsable de todos los productos, embalajes y materiales, sin quemarlos y sin vertidos al suelo, al agua o al aire para que no amenacen el medioambiente o la salud humana”.
Para la ZWIA, alcanzar ese objetivo emplaza a productores y fabricantes cuando deciden si seguir o no estos principios, pero también está en manos de cada consumidor respecto a los compromisos favorables a esa causa. El cambio de hábitos y prioridades emplaza a toda la sociedad, y las instituciones y gobiernos juegan un papel clave al aplicar normativas aliadas del residuo cero, además de incentivos fiscales y apoyos a las actividades menos contaminantes.
¿Cuáles son las cinco erres del residuo cero?
El modelo se resume en estos conceptos:
- Rechazar lo que no se necesita.
- Reducir lo que sí se necesita.
- Reutilizar todo tipo de materiales, envoltorios y envases (con la recomendación de consumir productos de segunda mano).
- Reciclar todo aquello que no se pueda ni rechazar ni reducir.
- ‘Rot’, la palabra inglesa que define la acción de descomponer o compostar la materia orgánica para obtener abono natural.
El problema es que, a pesar de estas iniciativas, los residuos aumentan a un ritmo preocupante. Según el Banco Mundial, si no se promueve con éxito una política global de residuo cero, se prevé que la generación de residuos aumente a 3860 millones de toneladas para 2050, un incremento del 50 % en menos de tres décadas.
¿Qué medidas impulsan el modelo de residuo cero?
- Reducir el uso de bolsas de plástico, especialmente las de un solo uso, mediante su cobro, la promoción de alternativas reutilizables y medidas que limiten su distribución. La Unión Europea y España ya han le gislado con ese objetivo. La Directiva (UE) 2019/904 prohíbe la introducción en el mercado de determinados productos de plástico de un solo uso, entre ellos cubiertos, platos, pajitas, agitadores de bebidas, bastoncillos de algodón y algunos recipientes y vasos de poliestireno expandido, además de los productos fabricados con plástico oxodegradable. España incorporó estas restricciones mediante la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Esta norma no prohíbe de manera general todos los vasos y recipientes alimentarios de plástico: para los que no están incluidos en la prohibición establece objetivos de reducción del consumo del 50 % en 2026 y del 70 % en 2030 respecto a 2022, y obliga desde el 1 de enero de 2023 a cobrar al consumidor un precio separado por cada unidad.
- Disminuir otros productos desechables, como botellas, cubiertos, pajitas y recipientes de un solo uso.
- Fomentar la reutilización y la reparación para alargar la vida útil de los productos.
- Implantar sistemas de depósito, devolución y retorno de envases.
- Mejorar la recogida separada y el reciclaje de papel, vidrio, metales, plásticos y otros materiales.
- Extender el compostaje de los residuos orgánicos.
- Aplicar la responsabilidad ampliada del productor, para que fabricantes y distribuidores participen en la prevención y gestión de los residuos.
- Impulsar el ecodiseño, con productos duraderos, reparables y reciclables.
- Promover la compra a granel y los envases reutilizables.
- Introducir incentivos fiscales y medidas regulatorias que favorezcan la prevención de residuos y la economía circular.
- Sensibilizar a empresas, administraciones y ciudadanía sobre hábitos de producción y consumo que reduzcan los residuos.
¿Qué puede hacer cualquier persona para aplicar el residuo cero en su vida diaria?
Adoptar el modelo de residuo cero no implica eliminar por completo los residuos de un día para otro, sino incorporar hábitos que ayuden a prevenir su generación y aprovechar mejor los recursos. Entre las medidas:
- Rechazar los productos de un solo uso y los artículos que no sean necesarios.
- Reducir las compras impulsivas y optar por productos duraderos y con menos envases.
- Reutilizar bolsas, botellas, recipientes y otros objetos tantas veces como sea posible, así como dar una segunda vida a prendas o muebles.
- Reparar los productos antes de sustituirlos por otros nuevos, siempre que sea viable.
- Reciclar correctamente los residuos que no puedan evitarse, separándolos según el sistema de recogida de cada municipio.
- Compostar los residuos orgánicos, cuando exista la posibilidad de hacerlo en casa o mediante los sistemas habilitados por la administración local.
¿Qué relación existe entre el residuo cero y la economía circular?
Asociaciones conservacionistas como Ecologistas en Acción piden mejorar los etiquetados de los productos para que el consumidor conozca el impacto ambiental, incluidos los residuos, de lo que compra, y advierten de que materiales que se publicitan como biodegradables resultan no serlo tanto.
En este sentido han irrumpido los plásticos biodegradables, fabricados a partir de productos orgánicos como la yuca, el maíz o el trigo. Sin embargo, desde el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señalan que este material "no disminuirá significativamente el volumen de plástico que llega al océano ni los riesgos físicos y químicos que los plásticos representan para el medioambiente marino".
La apuesta sería otra, no solo las cinco erres en el consumo, sino el cambio de paradigma hacia la economía circular: “El modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible para crear valor añadido y extender el ciclo de vida de los productos”, en definición de la Comisión Europea.
El residuo cero entra en la Agenda de Acción de la Presidencia la COP31
El residuo cero se ha convertido, junto con la electrificación y las ciudades resilientes, en una de las prioridades de la Agenda de Acción de la Presidencia de la COP31, que se celebrará en Antalya (Turquía) del 9 al 20 de noviembre de 2026. La cumbre sitúa la prevención de residuos y la economía circular entre las medidas para acelerar la acción climática, con el objetivo de reducir a la mitad el crecimiento de los residuos mundiales para 2035 e impulsar la reducción de las emisiones de metano y otros gases de efecto invernadero (GEI) peligrosos procedentes del sector de los residuos.
La iniciativa toma como referencia el movimiento 'Zero Waste', impulsado internacionalmente por Emine Erdoğan, primera dama de Turquía y fundadora del movimiento. La Presidencia de la COP31 plantea elevar esta iniciativa al centro de la política climática internacional como una herramienta para acelerar la transición hacia una economía circular y movilizar a gobiernos, empresas y ciudadanos en torno a soluciones de aplicación práctica.
Preguntas frecuentes sobre el residuo cero
¿Qué es el residuo cero?
Es un modelo que busca prevenir la generación de residuos mediante la reducción, la reutilización, la reparación, el reciclaje y el compostaje.
¿Qué diferencia existe entre reciclar y el residuo cero?
El reciclaje es una de las estrategias del residuo cero, pero este modelo prioriza evitar que el residuo llegue a producirse.
¿Qué son las cinco erres del residuo cero?
Rechazar, reducir, reutilizar, reciclar y compostar los residuos orgánicos.
¿Cómo se relaciona el residuo cero con la economía circular?
Ambos modelos buscan mantener los materiales en uso durante el mayor tiempo posible y reducir la extracción de nuevos recursos.
¿Qué medidas ayudan a reducir los residuos?
Utilizar productos reutilizables, evitar artículos de un solo uso, reparar antes de sustituir y separar correctamente los residuos.