Eficiencia energética: qué es y cómo calcularla
La eficiencia energética es la optimización del consumo de energía para mantener niveles adecuados de confort y servicio con el menor gasto posible. Aplicarla permite reducir facturas, mejorar el rendimiento de equipos y disminuir el impacto ambiental en hogares y edificios.
En un hogar también tiene una enorme utilidad. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), permite tanto rebajar, en el largo plazo, la factura de la luz como reducir las posibilidades de sufrir un apagón. Esto puede provocar la avería de un aparato, como un electrodoméstico o el ordenador.
La eficiencia energética se ha convertido en una prioridad en las agendas de los gobiernos de todo el mundo. Las fuentes energéticas tradicionales presentan limitaciones en disponibilidad y generan dependencia de mercados internacionales. También son cada vez más caras, generan una dependencia del mercado exterior. Además, tienen un impacto relevante sobre el medioambiente y el ecosistema. A nivel productivo, las empresas y las diferentes administraciones públicas están poniendo en marcha un número cada vez mayor de medidas e iniciativas. El objetivo es apostar por las energías provenientes de las fuentes renovable.
La Unión Europea también ha reforzado el marco normativo sobre eficiencia energética en edificios a través de la revisión de la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), actualizada en 2024. Esta normativa impulsa la transición hacia edificios de cero emisiones y establece estándares cada vez más exigentes para reducir el consumo energético en nuevas construcciones.
¿Qué es la eficiencia energética y cuáles son sus beneficios?
La eficiencia energética puede definirse como la optimización del consumo energético para alcanzar unos niveles determinados de confort y de servicio, por ejemplo, ajustando el consumo de electricidad a las necesidades reales de los usuarios o implementando mecanismos para ahorrar energía evitando pérdidas durante el proceso.
¿Cómo se calcula la eficiencia energética en hogares y empresas?
La Norma ISO 50001 es uno de los principales estándares para medir y calcular la eficiencia energética, aunque, también, es muy utilizado el International Performance Measurement and Verification Protocol (IPMVP). En los hogares se calcula en base al óptimo funcionamiento de equipos y de instalaciones comparados con un consumo bajo.
Dicho de otro modo, para averiguar si en una vivienda se realiza una adecuada eficiencia energética, hay que tomar en consideración distintos indicadores que miden los consumos de energía durante un periodo de tiempo determinado. La eficiencia energética está íntimamente ligada a la intensidad de la energía pero de modo inversamente proporcional: cuanta más intensidad energética utilicemos en el hogar, menor será la eficiencia eléctrica que estamos llevando a cabo.
Indicadores para medir eficiencia energética
-
Consumo energético anual (kWh).
-
Intensidad energética (energía por unidad de uso).
-
Rendimiento de equipos.
-
Pérdidas térmicas del edificio.
-
Clasificación energética oficial (escala A–G).
¿Qué medidas mejoran la eficiencia energética en el hogar?
Además de contribuir a mejorar el planeta o a abaratar nuestra factura de la luz (hasta en un 40%), apostar por una estrategia de eficiencia energética en el hogar puede proporcionar a la familia una serie de beneficios, como un menor ruido en las habitaciones (gracias a que se pueden tener las ventanas cerradas y se reduce la necesidad de utilizar aparatos de aire acondicionado), un incremento en las condiciones de habitabilidad de la vivienda (con temperaturas más uniformes todo el año) o disfrutar de ciudades más limpias (algunos edificios son, en la actualidad, un gran foco de contaminación).
Para conseguir una vivienda eficiente energéticamente es necesario implementar una serie de medidas que, en realidad, están al alcance de todos. Uno de ellas es conseguir una correcta climatización mediante el uso de un sistema de ventilación mecánico de doble flujo, con estancias que sean estancas entre sí, algo que, además de suponer un menor coste económico, a largo plazo, también contribuye a nuestro bienestar y salud (eliminando aire viciado e introduciendo aire desde el exterior, filtrado previamente).
Otro de los elementos clave es lograr un consumo óptimo de los electrodomésticos, favoreciendo la compra de aparatos con etiqueta A-G, que desde 2021 elimina las categorías A+, A++ y A+++ para facilitar la comparación entre productos. Por ejemplo, una simple bombilla de bajo consumo, aunque es cierto que puede llegar a costar dos veces lo que una bombilla normal, su vida útil puede triplicarse, lo que, en el largo plazo, supone un considerable ahorro en todos los sentidos. También el optar por lavavajillas, hornos o microondas eficientes. En el caso del aire acondicionado, cuyo consumo suele ser elevado, los ventiladores de techo pueden cumplir la misma función, recortando de manera significativa el consumo eléctrico.
En cuanto a los elementos más estructurales de la casa, disponer de ventanas y puertas estancas y resistentes mejora enormemente la climatización, al igual que las paredes construidas con elementos robustos, dado que evitan que se escape el calor en invierno o que entre más del debido en verano. Si se detectan posibles escapes de aire, las láminas adhesivas pueden prestar un buen servicio. Por otro lado, los toldos o las cubiertas aislantes en el techo también son muy importantes para mantener estable la temperatura en el interior.
En relación al calentamiento del agua, apostar en casa por las calderas de condensación puede que suponga un desembolso económico al inicio pero, a la larga, será una gran inversión, ya que son las más eficientes del mercado. Esto implica un ahorro energético y económico. Para conseguir un consumo menor de agua en el baño, los grifos monomando y el lavabo de doble pulsador son elementos de gran ayuda.
| Aspecto | Qué implica | Beneficios | Ejemplos y claves prácticas |
|---|---|---|---|
| Definición | Optimizar el consumo energético para mantener confort y servicio con el menor gasto posible. | Ahorro económico, menor impacto ambiental y uso responsable de recursos limitados. | Ajustar el consumo a necesidades reales y evitar pérdidas energéticas en procesos e instalaciones. |
| Cálculo y medición | Análisis de indicadores de consumo durante un periodo determinado. | Permite detectar excesos y mejorar el rendimiento energético. | Estándares como ISO 50001 e IPMVP; relación inversa entre intensidad energética y eficiencia. |
| Marco normativo | Impulso institucional para reducir consumo y emisiones. | Fomento de viviendas sostenibles y menor dependencia energética exterior. | Directiva 2010/31/UE: construcciones de consumo casi nulo en nuevas viviendas. |
| Ventajas en el hogar | Mejora del confort térmico y reducción del consumo eléctrico. | Ahorro en la factura (hasta 40%), menos ruido y mejor habitabilidad. | Temperaturas más uniformes y menor uso de aire acondicionado. |
| Climatización eficiente | Sistemas que reducen pérdidas y mejoran la calidad del aire. | Menor gasto energético y mayor bienestar y salud. | Ventilación mecánica de doble flujo y estancias bien selladas. |
| Electrodomésticos e iluminación | Uso de equipos con alta calificación energética. | Menor consumo y mayor vida útil de los aparatos. | Etiquetas A+, A++ o A+++; bombillas de bajo consumo; ventiladores de techo frente a aire acondicionado. |
| Aislamiento y estructura | Elementos que evitan fugas de calor o entrada excesiva de temperatura. | Mayor estabilidad térmica y reducción del gasto en climatización. | Ventanas y puertas estancas, láminas adhesivas, toldos y cubiertas aislantes. |
| Agua caliente y consumo de agua | Sistemas que optimizan el calentamiento y el uso del agua. | Ahorro energético y económico a medio y largo plazo. | Calderas de condensación, grifos monomando y cisternas de doble pulsador. |
Preguntas frecuentes sobre eficiencia energética
¿Qué es la eficiencia energética?
La eficiencia energética es la capacidad de obtener el mismo nivel de confort o servicio utilizando menos energía. Se basa en optimizar el rendimiento de equipos, instalaciones y edificios para reducir el consumo sin disminuir el bienestar.
¿Cómo se calcula la eficiencia energética en una vivienda?
Se calcula comparando el consumo real de energía durante un periodo determinado con el consumo óptimo necesario para prestar el mismo servicio. Indicadores como el consumo anual en kWh, la intensidad energética o la calificación energética del inmueble permiten medirla.
¿Qué es la intensidad energética?
La intensidad energética mide la cantidad de energía necesaria para generar un determinado servicio o resultado. Cuanto menor es la energía utilizada para lograr el mismo efecto, mayor es la eficiencia energética.
¿Qué medidas mejoran la eficiencia energética en el hogar?
Entre las principales medidas se encuentran mejorar el aislamiento térmico, instalar sistemas de climatización eficientes como bombas de calor, utilizar electrodomésticos con alta clasificación energética en la escala A–G y optimizar la iluminación mediante tecnología LED.
¿Qué normativa regula la eficiencia energética en edificios en la Unión Europea?
La eficiencia energética en edificios está regulada por la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), revisada en 2024 para impulsar construcciones de consumo muy bajo y avanzar hacia el estándar de edificios de cero emisiones.