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El ‘oro líquido’ de Aceites García de la Cruz protagoniza la visita de Josep Roca a los Montes de Toledo

Teresa Andrés Blanco (BBVA Creative)

La familia olivarera de Aceites García de la Cruz, premio BBVA a los Mejores Productores Sostenibles, ha recibido la visita del sumiller Josep Roca unos meses después de que la empresa fuese reconocida por su producción 100% ecológica. El galardón no solo ha supuesto una recompensa al trabajo de más de 150 años, sino que ha impulsado la venta de su aceite en España.

“Un viaje al mar de olivos en los Montes de Toledo. Una oportunidad para reconocer a una almazara que piensa en verde y no renuncia a pensar en grande”. Esta frase de Josep Roca resume lo que se esconde detrás de esta empresa familiar cuya producción se basa en la agricultura de precisión. Una práctica sostenible fundamental para el desarrollo de sus olivares no solo por la productividad, sino también por la eficiencia en materia de sostenibilidad. Algo que se concreta a través de la eliminación de productos químicos o la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Esta empresa castellano manchega, que se alzó el pasado mes de julio con uno de los diez galardones de la segunda edición de los Premios BBVA a los Mejores Productores Sostenibles, recibió en sus instalaciones a uno de los hermanos Roca: el sumiller Josep Roca. Y es que BBVA, en colaboración con El Celler de Can Roca, decidió poner en marcha estos reconocimientos con el objetivo de visibilizar el esfuerzo de agricultores, ganaderos y productores de alimentos en general, por contribuir con el medioambiente.

Fernando García de la Cruz, director general de Aceites García de la Cruz, ha asegurado “que una persona del nivel de Josep Roca visite nuestra almazara es una recompensa a muchos años de trabajo, no solo para García de la Cruz, sino para todo el sector del aceite de oliva”. Además, este productor sostenible ha destacado que “se pone en valor uno de los alimentos más saludables y deliciosos del mundo”.

Parte de la familia de Aceites García de la Cruz en los olivos de los Montes de Toledo.

Durante el recorrido, Roca pudo observar los procesos de molturación en frío y sus sistemas de cultivos ecológicos preparados en formación intensiva, así como catar dos de los aceites producidos por esta empresa: el primer aceite García de la Cruz ecológico -elaborado con aceitunas de cosecha temprana recolectadas en verde y que se ha utilizado para una de las recetas de ‘Gastronomía sostenible’-, y el virgen extra ecológico Cornicabra Denominación de Origen Protegida Montes de Toledo. ”El aceite de Cornicabra que la familia García De la Cruz regenta desde hace cinco generaciones es muy interesante para la gastronomía. La singularidad de su amargor y su rico picante complementan su amplio y fresco sabor”, ha destacado Josep Roca.

Una producción ecológica que traspasa fronteras

Los aceites de esta empresa de Castilla-La Mancha, cuyas variedades engloban además de Cornicabra, Picual, Arbequina y Hojiblanca, se exportan a Estados Unidos -entre otros muchos países- donde además disponen de una filial. Una aventura en la que esta familia se embarcó hace seis años tras trabajar en este mercado por más de dos décadas.

Fue en 2016 cuando vieron la oportunidad no solo de expandirse e impulsar la venta de esta ‘delicatessen’ española al otro lado del charco, sino también de apostar por visibilizar el aceite para su incorporación a la alimentación diaria y en las recetas de los chef internacionales.

Ahora, el hecho de que Aceites García de la Cruz haya recibido el Premio BBVA a los Mejores Productores Sostenibles, ha supuesto incrementar las ventas sobre todo ‘online’. Porque como ha afirmado su director general, “cuando se presenta la compañía a cualquier cliente siempre resulta muy llamativo tener un premio procedente del sector financiero y de uno de los mejores restaurantes del mundo”.