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Banca responsable 27 nov 2017

¿Cómo funciona el ahorro colectivo para conseguir financiación?

El ahorro y la financiación colectiva son antiguas prácticas que aún hoy resultan muy populares en los países en vías de desarrollo. Recientemente han aparecido iniciativas como Tandapp de BBVA y Bankomunales de la Corporación Andina de Fomento que buscan aportar soluciones digitales para hacer estas prácticas más eficientes y seguras y, a la vez, proporcionar educación y habilidades financieras a las personas que las utilizan.

Un grupo de personas se reúne para juntar su dinero en un fondo en común, comprometiéndose a aportar una cantidad periódicamente. El dinero reunido se entrega a un miembro del grupo para que pueda destinarlo a cubrir sus necesidades de consumo o de producción o a un participante que se encuentre en una situación de emergencia, aunque en este caso, sin darle el total del fondo.

En el siguiente ciclo, una vez que todos los miembros han hecho su aportación, otro integrante es el que percibe la cantidad acumulada del fondo y así sucesivamente. Cuando todos los participantes han recibido dinero del fondo, el grupo decide si se disuelve o empieza de nuevo. Este método está basado en la confianza, suele darse entre miembros de la misma familia donde se conocen bien y funciona con reglas propias según cada tanda.

Así funciona la Rosca (Tanda, en México o Junta en Perú), un sistema tradicional de financiación informal, muy utilizado en los países en vías de desarrollo, que desempeña un papel importante en la movilización del ahorro en las comunidades que no tienen acceso a las instituciones bancarias formales y reguladas. Sin embargo, a pesar de ser un método popular, puede ocasionar problemas, ya que los participantes corren el riesgo de que otros miembros no cumplan con sus obligaciones a la hora de aportar al fondo o que el dinero sea robado.

Para evitar estos inconvenientes varias organizaciones ya ofrecen soluciones que dan seguridad al sistema y ayudan a su administración. BBVA Bancomer ha presentado una herramienta que ayuda al organizador de una tanda a administrar los ahorros de un grupo desde su móvil de una forma rápida y fácil. Esta solución se llama Tandapp y es una aplicación que permite crear un grupo de ahorro colectivo en cualquier momento y lugar, registrar los pagos realizados, comunicarse con los participantes, evaluarlos y tener información al día del avance de los ahorros colectivos. Esta herramienta también es útil para los participantes en la tanda, ya que les permite seguir las fechas de pago y cobro y aceptar o rechazar la invitación al ahorro colectivo. En un futuro próximo, la aplicación permitirá abrir cuentas digitales y acceder a microcréditos alineados al ahorro de las personas.

CAF y los Bankomunales, alianza para la inclusión financiera 

En el campo de la financiación en grupo, los bancos comunales también tienen un papel importante en los países en vías de desarrollo. Se trata de organizaciones sin ánimo de lucro, especializadas en microcréditos y en la atención a personas vulnerables, que otorgan préstamos a grupos de personas encargadas de manejar los recursos.

La financiación colectiva, tan habitual en estas comunidades, solo puede ser efectiva con una buena educación financiera. Por este motivo, la Corporación Andina de Fomento (CAF), que promueve el desarrollo sostenible en los países donde opera, se ha aliado con la Fundación de Financiamiento Rural (Fundefir) para promover el modelo Bankomunal y mejorar los conocimientos financieros de las comunidades con las que trabaja y sus capacidades administrativas, gerenciales y organizacionales.

Los Bankomunales contribuyen a la generación de riqueza económica y la mejora de las condiciones de vida de sus comunidades asociadas.

Los Bakomunales constituyen un modelo de educación financiera aplicada que utiliza los fondos colectivos de la comunidad, para que sean distribuidos dentro del mismo grupo en forma de créditos y puedan financiarse sin tener que recurrir al sistema formal. Este modelo facilita, a través de las organizaciones locales, el acceso a los servicios de ahorro, crédito e inversión a las personas que carecen de servicios financieros regulados. Su objetivo no es eliminar los mecanismos informales, a los que están acostumbradas estas comunidades, sino mejorarlos, transformarlos y formar a sus usuarios para que manejen correctamente el dinero y las finanzas, como si fuera una escuela de educación financiera. De esta forma, el grupo aprende a gestionar sus propios fondos para asignarlos de una forma segura y rentable.

Para tener la mejor educación financiera, es necesario estar bien informado. En el Centro para la Educación y Capacidades Financieras se encuentra disponible toda la información relevante sobre educación financiera en el mundo.

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