Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cocina 16 ago 2016

Los hermanos Roca conquistan Asia

La Gira BBVA-El Celler de Can Roca ha aterrizado por primera vez en Asia, con una semana de eventos en Hong Kong. Catas de vinos, clases magistrales de cocina y repostería y una serie de cenas en el Hotel Península de este enclave internacional han consagrado una vez más a Joan, Josep y Jordi Roca.

Más de diez mil kilómetros separan España de Hong Kong. Para muchos, un mundo de distancia. Para los hermanos Roca no es más que un pequeño detalle. Aunque con un poco de jet lag en el cuerpo (siete horas de diferencia con Londres, su anterior escala de esta gira) en poco más de 24 horas ya se sienten como en casa en las instalaciones del hotel Península, la sede de El Celler durante siete días.

Su equipo de El Celler y los ayudantes locales, seleccionados de una de las escuelas culinarias con mejor reputación en el país, trabajan en perfecta coordinación para realizar la coreografía con la que atenderán a casi cien comensales.

El paso de la Gira BBVA-El Celler de Can Roca por Hong Kong tiene una significación especial para los hermanos Roca: es su estreno asiático. Por primera vez la maestría de Joan, Josep y Jordi Roca llega a estas tierras, con una propuesta que plato tras plato hará su guiño más particular a Asia y el país anfitrión.

Fotografía de Despedida de todo el equipo de El Celler de Can Roca con los estudiantes del Culinary Arts de Hong Kong

Los estudiantes del Culinary Arts de Hong Kong han ayudado al equipo de El Celler de Can Roca durante su paso por la ciudad

Un viaje continental

La cena ha comenzado con una vuelta al mundo, con sabores de Londres (huevo escocés con salmón); Hong Kong (albóndiga de pulpo); San Francisco (nugget sobre almendra californiana con ciruela y chipotle); Santiago de Chile (pastel de pino con merkén); y el Mediterráneo (oliva con gazpacho de oliva negra, anchoa y tomate).

Entre los entrantes han destacado el bombón de té al limón frío, la cremosa estrella de mar y, muy especialmente, el dumpling de camarón con perfume de rosa, una experiencia para todos los sentidos.

Acompañados de vinos de Rueda, Jerez, Conca de Barberà, Rioja, Priorat y Ribera del Duero, los platos principales fueron el gran guiño a los productos asiáticos. Aquí el protagonismo se lo llevaron la ostra con fideos de arroz, alga y tofu; el suquet de pargo rojo con salsa de kefir de lima y gnocchi de gengibre, sésamo y soja; o el cochinillo acompañado de papaya verde, pomelo tailandés, manzana, cilantro, pimienta y lima. Otros dos platos destacaron por la fusión con las raíces catalanas de Joan. El primero, un calamar con tempeh y judía del ganxet. Y el segundo, el pato oriental y catalán, con salsa Hoisin y al estilo rostit, acompañado de naranja y ajo negro, fermentado con cebolla, ajo salteado y toque de lima.

Para los postres, Jordi, votado el mejor pastelero del mundo, no lo dudó ni un segundo con los ingredientes de sus nuevas creaciones: lichi, mango tigre, mandarina, longan o durian. En el primero optó por un flan de mandarina en flor con salsa de mandarina mientras que para el segundo, sirvió un helado de mango (con un tigre impreso) con una macedonia de coco, lichi, longan y durian, éste último un manjar asiático con un sabor más que peculiar para los paladares menos acostumbrados.

Para los comensales, tras más de una veintena de platos, el veredicto ha sido unánime: la cocina asiática no tiene secretos para los hermanos Roca.

La Gira BBVA-El Celler de Can Roca continúa ahora camino a Phoenix, tercera parada de esta edición, que también llevará a los hermanos a San Francisco y Santiago de Chile.

Otras historias interesantes