El ensayista Brett King explica su visión de un futuro ya cercano en el que la banca tendrá que cambiar totalmente su visión de negocio: lo importante ya no serán sus productos ni los canales de distribución, sino la experiencia del cliente.

“Un futurista es una persona que nunca se equivoca… en el presente”. La irónica definición es de alguien frecuentemente definido como futurista, Brett King.

King fue uno de los conferenciantes estrella del reciente congreso MoneyConf, celebrado en Madrid. Además, presenta un reconocido podcast sobre el futuro del sector financiero, Breaking Banks; ha escrito varios libros sobre el tema, ha creado su propia fintech, Moven, y viaja por todo el mundo dando conferencias. Todas ellas giran en mayor o menor medida sobre la misma pregunta: ¿Cómo será la banca dentro de veinte o treinta años?

Igual te interesa…

derek-white-bbva-cabecera-ook

Empezó su exposición hablando de móviles y cohetes espaciales; los primeros, de Apple, el iPhone, y los segundos de SpaceX. Los teléfonos de Steve Jobs y los cohetes de Elon Musk, fundador también de Tesla, se parecen, en su opinión, en que ambos reinventaron todas las reglas de su sector al diseñar los nuevos productos. No partieron de lo establecido y aplicaron nuevas tecnologías; hicieron borrón y cuenta nueva.

Frente a estos actos de valentía -y el riesgo que implican- King criticó las actitudes en ocasiones demasiado conservadoras de gran parte de la banca: “Frente a toda la innovación, algunos se centran en el diseño de las oficinas.

El problema no es cómo luzcan las sucursales, sino el comportamiento del consumidor: los banqueros deben ser conscientes de que no van a volver a visitar sus oficinas con frecuencia, a menos que les quitemos el móvil. Y eso no va a suceder”.

Ya dijo en una ocasión Ross McEwan, consejero delegado del Royal Bank of Scotland, que su oficina más concurrida era el trayecto en metro a las siete de la mañana entre las estaciones londinenses de Reading y Paddington, cuando los pasajeros consultan en el móvil el estado de sus cuentas.

La banca tiene que cambiar totalmente su punto de vista, dejar de centrarse en sus productos y sus canales para hacerlo en la experiencia del cliente. “Si quieres ser un banco líder, tienes que ser una empresa tecnológica”, afirmó King. El futuro, asegura, es de los gigantes tecnológicos —pronosticó que la china Ant Financial será el mayor banco del mundo a mediados de la próxima década— y de las entidades financieras que copien, adquieran o colaboren con las fintech. No es barato ni fácil, pero la alternativa es la irrelevancia.

Comunicación corporativa