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Estudiar fuera de casa: cómo saber si puedes permitírtelo

Estudiar fuera de casa: cómo saber si puedes permitirtelo

En muchas ocasiones estudiar supone un gran desembolso que puede desestabilizar las finanzas familiares. Un presupuesto realista y sencillo, con los ingresos y los gastos imprescindibles y prescindibles, te ayudará a saber si puedes permitirte estudiar fuera de casa, evitando sobresaltos que puedan afectar a tu salud financiera.

Un máster, una carrera en el extranjero o un curso de idiomas son titulaciones académicas que, en mayor o menor medida, ayudan a impulsar la carrera de los jóvenes. Pero, al mismo tiempo son costosas, especialmente si se cursan fuera de casa. De hecho, muchas personas creen que estudiar supone un agujero en las finanzas familiares, un enorme desembolso que en la mayoría de las ocasiones no tiene un retorno directo a corto plazo.

Por eso es importante una planificación financiera previa. Con un presupuesto para estudiar que esté hecho de forma realista es mucho más sencillo saber qué objetivos te puedes permitir y cómo conseguirlos. Y, sobre todo, cómo lograr que cursar tus estudios no desestabilice tus finanzas personales y familiares.

Entre los 500 y los 2.000€ al mes

Estudiar fuera de casa tiene una serie de gastos aparejados, más allá de la matrícula y el material necesario para cursar los estudios: la alimentación, la estancia, el transporte… En total, el gasto de estudiar fuera de casa oscila entre los 500 y los 2.000 euros al mes, dependiendo de la ciudad y de la formación elegida.

Dado que suponen un gasto superior al que suponen los gastos cotidianos, merece la pena esforzarse en hacer un presupuesto específico. De esta manera se puede hacer una previsión correcta de ingresos y gastos en el periodo y tomar mejores decisiones financieras antes y durante el tiempo que dediquemos a la nueva formación.

Todo buen presupuesto debe tener una serie de características comunes para que sea realmente efectivo. Algunas de las más importantes son estas:

  • Realista, es decir, que no sobreestime ni los ingresos ni subestime los gastos. Es importante contar con alguna referencia de otras personas que hayan realizado estudios similares para estimar correctamente todas las partidas.
  • Integral para que incluya la totalidad de ingresos y gastos previstos para el periodo de referencia.
  • Temporal porque todos los estudios tienen un principio y un final. Normalmente se toma como periodo de referencia el curso, la mayoría de las veces son diez meses, que son los que van desde septiembre hasta junio, y donde se van a concentrar la práctica totalidad de los gastos.
  • Flexible para que pueda adaptarse a los cambios e imprevistos que puedan suceder.
  • Simple y claro. Que sea comprensible y sencillo siempre es una virtud.

Distintos tipos de gastos

En todo presupuesto hay que diferenciar dos conceptos relevantes: ingresos y gastos.

Ingresos

El primer paso para elaborar un presupuesto es saber de cuánto dinero dispone el estudiante de manera mensual, que al fin y al cabo determinará en qué puede gastarlo. A ello también se le suma lo que haya conseguido ahorrar en meses anteriores, que representa su ahorro total, y los posibles ingresos extraordinarios que pueda obtener, ya sea por trabajos o por la venta de bienes de segunda mano, por ejemplo.

Además, en algunos casos, es posible que puedas optar a determinadas becas, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en la Ley. En líneas generales, estas ayudas cubren la matrícula y una dotación económica adicional para hacer frente a los gastos de manutención. Una ayuda económica a la que muchos estudiantes optan y que, sin duda, supone un alivio para el presupuesto.

  • Becas del Ministerio de Educación. Anualmente el Ministerio publica la convocatoria de ‘Becas de carácter general para estudiantes matriculados en estudios oficiales de Grado y de Máster Universitario’, así como la convocatoria de ‘Becas de colaboración en departamentos universitarios’.
  • Becas y ayudas convocadas por las consejerías de educación de cada Comunidad Autónoma: Los gobiernos regionales también ofrecen diferentes becas y ayudas para estudiantes matriculados en enseñanzas oficiales de Grado y de Máster Universitario, que en algunos casos cubren no solo los gastos de matrícula sino también ayudas para el alojamiento o la manutención.
  • Becas y ayudas propias de cada universidad. La mayoría de centros universitarios cuentan con su propio programa de becas y ayudas al estudio, que incluye diferentes modalidades de becas y ayudas para estudiantes matriculados en enseñanzas oficiales de Grado, Máster Universitario y Doctorado, así como las becas a la excelencia para estudiantes de nuevo ingreso, las ayudas para situaciones sobrevenidas, etc. En la página web de cada universidad podrás encontrar todos los detalles.
  • Becas de organismos privados: Además de las becas y ayudas al estudio convocadas por los organismos oficiales, existen otros organismos o entidades privadas que también ofrecen becas y ayudas complementarias con el objetivo de facilitar el acceso a los diferentes estudios oficiales a las personas con menores recursos económicos o a aquellos estudiantes que destaquen por su trayectoria académica. Es el caso de BBVA, que en España apoya a los estudiantes mediante dos modalidades. La primera sería un préstamo, con un importe que oscila entre 3.000 y 75.000 euros, para estudios superiores a dos años destinado a sufragar los gastos derivados del año académico, el alojamiento y el transporte. La segunda consiste en un préstamo, para estudios inferiores a dos años, dirigido a clientes entre 18 y 30 años con necesidades de financiación para realizar un máster u otro tipo de estudios. El importe mínimo es de 1.000 euros y el máximo, de 75.000 euros.

Gastos

Es el concepto más importante dentro de un presupuesto para tus estudios. Consta de varias partidas y hay que diferenciar entre gastos imprescindibles y gastos prescindibles.

Estudiar fuera de casa: cómo saber si puedes permitirtelo

Gastos imprescindibles

Como su propio nombre indica, los gastos imprescindibles son aquellos sin los cuales no es posible estudiar fuera del lugar de residencia habitual, y siempre deben aparecer en el presupuesto. Suelen oscilar entre los 900 y los 1.200 euros al año de media, que se distribuyen entre las siguientes partidas:

  • Matrícula. Normalmente, el coste de la matrícula es un gasto anual, pero se tiene que dividir entre los meses que duren los estudios para realizar cálculos homogéneos con el resto de las partidas. Este coste depende de numerosos factores, como la titulación escogida o la región donde se cursen los estudios. Según datos del Ministerio de Universidades español, la matrícula media en una universidad pública oscila entre los 821 y los 1.302 euros al año, es decir, en torno a los 90 euros al mes.
  • Transporte. Es un coste mensual. En caso de utilizar transporte público, suele haber bonos de transporte y normalmente, existen descuentos para jóvenes. Se puede optar también por invertir en algún medio de transporte alternativo (bici, patinete, etc.), que cuide a la vez de la salud financiera y de la del planeta..
  • Libros y materiales. Todos los materiales necesarios para cursar los estudios conllevan un gasto que varía dependiendo de las especialidades. En las carreras de humanidades puede ser de 200 euros al año, mientras que en otras como medicina, puede llegar a los 1.000 euros al año.
  • Vivienda. Aquí hay que diferenciar entre el coste mensual que supone alquilar una vivienda y el coste de una residencia de estudiantes. En España, tal y como recoge el Ministerio de Fomento, el precio medio del alquiler es de 679 euros al mes, aunque existen diferencias según la ciudad donde se vaya a residir. Así, en Madrid puede alcanzar los 819 euros, mientras que en León apenas alcanza los 400 euros al mes. En el caso de las residencias estudiantiles, el precio en Madrid puede variar entre los 1.035 € de una habitación compartida a los 1.500 € de una habitación individual con todos los servicios, incluida la comida, según datos de la Residencia Universitaria Montepríncipe.
  • Coste de los suministros. En España, el coste de todos los suministros del hogar, incluyendo electricidad, gas, agua e internet, supone un total de 1.345 euros al año de media, según un informe de AIS Group. Hablamos de más de 100 euros al mes.
  • Alimentación. Según la Encuesta de Presupuestos Familiares, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, el gasto medio por hogar en alimentación y bebidas no alcohólicas supuso en 2020 un total de 4.540 euros para una familia de cuatro personas. Por hogar, esto se traduce en, aproximadamente, en unos 100 euros al mes.

Gastos no imprescindibles

Existen otros gastos que aumentan la factura del estudiante.

  • Ocio y entretenimiento. En esta partida de gasto se engloban todos aquellos que, no siendo imprescindibles, sí que son necesarios para cualquier estudiante, como cenar fuera, salir con los amigos, cine, viajes, etc.
  • Otros desplazamientos. Normalmente, los estudiantes que están fuera de casa visitan a sus familias de manera habitual, por lo que es necesario sumar un gasto adicional más al presupuesto, ya sea el viaje en tren, avión, coche, etc.
  • Otros gastos (egresos). Un cajón de sastre donde se incluyen aquellos gastos que no estén reflejados en ninguna de las partidas anteriores.

Un ejemplo de presupuesto

Existen diferentes plantillas de Excel en internet que se pueden utilizar para realizar un presupuesto para tus estudios. Un ejemplo podría ser el siguiente:

En este ejemplo, el estudiante prevé gastar un total de 10.250 € al año por sus estudios, unos 1.025 € de media (teniendo en cuenta que julio y agosto son meses de vacaciones y no cuentan para un estudiante). Como su dotación mensual es de 1.350 € y que incluso algunos meses consigue obtener unos ingresos extraordinarios, consigue un remanente de 5.055 € cuando acaba el año, que podrá utilizar para los siguientes cursos.

Es fácil entender que el presupuesto para estudiar no tiene por qué ser complejo ni lleno de detalles innecesarios. De hecho, debe ser lo más simple posible para que contribuya en su verdadero objetivo: disfrutar de los estudios sin tener que preocuparte de tus finanzas familiares.