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¿Qué es el papel reciclado y cuál es el proceso para reciclarlo?

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Teresa Andrés Blanco (BBVA Creative)

Se trata de una práctica que se puso en marcha en el año 1031 en Japón, aunque algunas evidencias también apuntan a que China, que inventó el papel, ya lo reciclaba antes. El papel reciclado permite dar una segunda vida a este material compuesto por la celulosa en forma de fibra procedente principalmente de la madera de los árboles. Tras un proceso, vuelve a ser útil de múltiples formas a la vez que contribuye con el mantenimiento del medioambiente.

Antes de conocer cómo se recicla el papel, es importante saber que la producción de este material es posible gracias a la puesta en marcha de un ciclo que parte de un recurso natural y renovable como la fibra de celulosa, y que se cierra con los sucesivos procesos de reciclaje. El ciclo se inicia con la fabricación de celulosa a partir de la madera, para continuar con la posterior fabricación de papel con esa fibra virgen, al que se le da más de una oportunidad con el reciclado. La fibra virgen y la reciclada son, por tanto, lo mismo en dos momentos de su vida. El reciclaje del papel lo que permite es optimizar el uso de un recurso natural y renovable como es la fibra de celulosa.

Japón y el inicio del reciclaje del papel

Hay que echar la vista atrás para conocer cómo surgió la idea de dar una segunda vida al papel y al cartón. La escasez de fibras vegetales provocó que los japoneses machacasen el papel usado con el objetivo de conseguir una nueva pulpa que permitiese generar un papel reciclado. El color de ese papel sería gris, ya que el papel que se utilizaba estaba ya teñido por la tinta.

Es en el año 1.690 en Germantown, Filadelfia (EE. UU.), cuando el fabricante de papel William Rittenhouse construía la primera planta de reciclaje de papel del Nuevo Mundo, apenas dos años después de que entrasen en funcionamiento las primeras plantas análogas en Inglaterra. Pero es el fabricante de papel inglés Matthias Koops, quien en el año 1.800 patenta un novedoso procedimiento para extraer la tinta del papel y convertir este papel en pulpa. Esto permitiría obtener un papel reciclado de alta calidad a partir del papel usado.

¿Qué papel es posible reciclar?

La generación de este tipo de residuos hace que sea fundamental el reciclaje del papel y el cartón. Aunque se pueda pensar que es posible reciclar todo tipo de papel, no es así. Esto se debe a que lo que realmente se recicla es la celulosa, principal material que conforma el papel. Sin embargo, no todo está compuesto por ella. Entre los papeles que se puede reciclar están:

  • Periódicos y revistas
  • Cajas y cartones (siempre que estén limpios)
  • Folletos publicitarios
  • Papel escrito y fotocopias

Estos tipos de papeles no se deben de introducir en los contenedores de reciclaje:

  • Papel higiénico o sanitario
  • Papel de fax o fotográfico
  • Papel encerado o con parafina
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Así es el proceso del reciclaje del papel

Al igual que se sucede con el vidrio y el plástico, para poder proceder a reciclar el papel y el cartón, se siguen una serie de pasos:

  1. Recogida del papel en los contenedores.
  2. Traslado a la planta de tratamiento y clasificación. Una vez que el papel y el cartón llega a la planta, se procede a la clasificación según el tipo.
  3. Proceso de extracción de las fibras y eliminación de los materiales que no sean papel.
  4. Centrifugado y eliminación de las tintas que sobran. Después, se vuelve a lavar de nuevo para eliminar posibles restos de otros materiales.
  5. Blanqueo del papel y nuevo uso.

Por qué es importante reciclar el papel y el cartón

Con el fin de hacer del planeta un lugar más sostenible, y en línea del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 12 establecido por las Naciones Unidas, son varios los motivos por los que es clave reciclar un material como el papel y el cartón. Entre las metas del objetivo ‘Producción y consumo responsables’, están el lograr la gestión sostenible de los recursos naturales de aquí a 2030 o reducir considerablemente la generación de desechos mediante actividades de prevención, reducción, reciclado y reutilización.

Gracias al papel reciclado se evita:

  • Las emisiones de CO2 durante su elaboración. ECODES señala que “por cada tonelada de papel que se recoge y se recicla se ahorran dos metros cúbicos de vertedero, 140 litros de petróleo, 50.000 litros de agua y la emisión de 900 kilos de dióxido de carbono (CO2)”, uno de los gases de efecto invernadero causante del cambio climático. En la actualidad el sector papelero en España (ASPAPEL) y Europa se encuentra en un proceso de descarbonización. Para ello la mezcla de combustibles, la cogeneración y la eficiencia energética son la clave para lograr el objetivo de una reducción de las emisiones de CO2 del 80% para 2050.
  • Ahorro de energía. La fabricación de papel a partir de este material reciclado y no de celulosa puede llegar a reducir el costo energético hasta en un 60%.
  • La generación de nuevos residuos, por lo que se fomenta la economía circular.

Cifras del reciclaje de papel y cartón en España

Según datos de ASPAPEL, en España se reciclan anualmente 5,2 millones de toneladas de papel usado, lo que sitúa al país como el segundo que más recicla de Europa, solo por detrás de Alemania y empatado con Francia e Italia. Esto supone un ahorro de volumen en los vertederos equivalente a 52 grandes estadios de fútbol como el Santiago Bernabéu o el Camp Nou completamente llenos. En la actualidad, en España se recogen casi siete de cada diez kilos de los que se consumen para reciclar.

Hay que destacar que el papel es un material natural, renovable y reciclable, para cuya fabricación en España se utilizan madera de especies de crecimiento rápido que se cultivan mayormente en terrenos baldíos -normalmente debido al abandono de cultivos agrícolas- con la exclusiva finalidad de fabricar papel y productos derivados en plantaciones que, de no ser por este motivo, probablemente no existirían. La madera para fabricar papel en España procede en un 97% de plantaciones locales de eucalipto y pino.

Además, en las últimas décadas, la industria papelera ha adoptado de forma generalizada el instrumento de la certificación forestal, por el que una entidad independiente y oficialmente acreditada certifica que la gestión de una determinada superficie se realiza de acuerdo con criterios de sostenibilidad, ofreciendo al consumidor la garantía de que los productos papeleros que utiliza son sostenibles y provenientes de aprovechamientos legales, según afirma ASPAPEL.

Los últimos datos del Anuario de Estadística Forestal apuntan a que la superficie total arbolada en España ha crecido casi un tercio (31,32%) desde el año 1996 (13.904.660 hectáreas) hasta 2016 (18.260.644 hectáreas), algo a lo que han colaborado las plantaciones forestales de la industria papelera.

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