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Educación financiera 17 jun 2015

Cómo funciona una OPA y cómo puede afectar al inversor

Una OPA u Oferta Pública de Adquisición puede afectar al pequeño inversor que tiene acciones de una empresa. Puede ser para bien o para mal, pero es posible que si tenemos acciones de una empresa y se hace una OPA sobre la misma, nos sintamos un poco incómodos.

Si estamos contentos con nuestras acciones, es posible que no queramos venderlas; aunque si el precio es interesante, tal vez sea lo contrario. Por otro lado, debemos tener en cuenta que no vender las acciones puede tener consecuencias que no nos pueden resultar interesantes. ¿Cómo funciona entonces una OPA?

¿Qué es una OPA?

Una OPA es un movimiento mediante el cual una entidad ofrece a todos los accionistas de una empresa comprarles las acciones a un precio determinado. Normalmente, este suele ser superior al precio al que cotiza la empresa. A veces, es a cambio de efectivo, pero otras puede ser a cambio de acciones de la empresa oferente o incluso una propuesta mixta, que incluya dinero y acciones. Pero no todas son iguales, sino que existen los siguientes tipos de OPAs:

  • Voluntarias y obligatorias (cuando la ley obliga a hacerlas una vez alcanzado cierto porcentaje de acciones). En las voluntarias suele haber condiciones, al contrario que en las obligatorias, que no las tienen.
  • Las de tipo toma de control, que ofrecen a los accionistas vender acciones a buen precio una vez la sociedad opante ha tomado el control de la opada.
  • Las de exclusión, que pretenden sacar a la empresa del mercado cotizado. Esto es un caso importante, porque entonces las acciones pierden la principal ventaja para el inversor: la de ser líquidas y fácilmente transmisibles en el mercado de valores y de transparencia en la gestión.
  • Las competidoras, cuando ya se ha hecho una OPA y una segunda empresa hace otra, normalmente ofreciendo un mayor precio.
  • Las amistosas, cuando hay acuerdo entre los consejos de administración, y las hostiles, cuando no lo hay, aunque para el pequeño inversor no existe una gran diferencia.

¿Qué podemos hacer ante una OPA?

Lo primero que debemos tener en cuenta cuando hay una OPA son los documentos que tenemos que tener disponibles:

  • El folleto de la OPA, con los detalles sobre la misma.
  • El anuncio de la OPA, con los principales puntos resumidos.
  • El informe del consejo de administración de la empresa opada, especifica por ejemplo si hay acuerdo o no.

Básicamente, con todo esto en nuestras manos, podríamos tomar una de las siguientes decisiones a través de nuestra entidad financiera:

  • Aceptar la OPA (y vender las acciones al opante).
  • Rechazar la OPA y mantenerlas en cartera (creemos que valen más y no las vendemos).
  • Rechazar la OPA pero vender las acciones (a veces estas cotizan a un precio superior al ofertado).

No obstante, que no la aceptemos no significa que nos vayamos a quedar con las acciones. A veces sucede que la OPA se ofrece sobre el 100% del capital social, y se incluye una cláusula de squeez out o sell out. En este casi si los inversores que representan al 90% del capital aceptan la OPA, el 10% restante se verán obligados a vender forzosamente las acciones al precio ofrecido en la OPA. En este caso los costes de venta caerán sobre la sociedad oferente.

¿Qué debemos hacer ante una OPA? La verdad es que es complicado encontrar una sola respuesta a esta pregunta. Digamos que cada caso es distinto, porque cada empresa opada es distinta. En cualquier caso, conocer nuestros derechos y las posibles salidas al proceso es algo fundamental si tenemos acciones, por lo que merece la pena conocer los detalles y tomar una decisión pausada.

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