Fertirriego: qué es y cómo optimiza la agricultura sostenible
El fertirriego es una técnica agrícola que combina la aplicación de agua y nutrientes mediante el sistema de riego. Este método optimiza recursos hídricos y fertilizantes, reduciendo costes operativos y el impacto ambiental. La innovación impulsa este modelo hacia la sostenibilidad en el campo.
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Velar por el cuidado del medioambiente es un desafío para todos los sectores, también para el agrícola. La innovación juega un papel fundamental y aporta nuevas soluciones alineadas a la sostenibilidad. Ese es el cometido de los sistemas de fertirriego, que alimentan los cultivos simultaneando el agua de riego y la aplicación de fertilizantes.
¿Cuáles son las ventajas del fertirriego en la agricultura?
El fertirriego no es solo ahorro de costes y aprovechamiento de recursos, tiene otros beneficios que, aunque no tan evidentes, son cruciales tanto para la actividad profesional de los agricultores como para el resultado de su trabajo, que repercute en la sociedad.
- Consumo racional de agua y fertilizantes con menor impacto medioambiental que otros sistemas.
- Control del cultivo, que se consigue diseñando un plan y un calendario de la fertilización que este necesita en el momento adecuado. Esta planificación permite una supervisión muy precisa y facilita la implantación de una solución urgente cuando, por ejemplo, se detecta una carencia nutricional del cultivo.
- Evita los daños del pisado de la maquinaria de fertilización clásica.
- Facilita un aumento del rendimiento y calidad de las cosechas.
- Contribuye al aprovechamiento y seguridad del agua. También a la reutilización del agua en la agricultura a través de fuentes no convencionales, una propuesta de la Unión Europea enmarcada en el Plan de Acción para la Economía Circular.
¿Cómo aplicar una fertirrigación eficiente?
Los beneficios de utilizar un sistema de fertirriego se sincronizan con una estrategia para sacar el máximo partido. Por ejemplo, la fertirrigación es muy útil cuando se usa en los cultivos que necesitan riego localizado mientras que, en menor medida, se aplica cuando la cosecha necesita que el agua cubra toda la superficie. En definitiva, elegir este sistema implica pensar en las características del cultivo, las circunstancias de los terrenos o cuál es su extensión.
Limitaciones del fertirriego
Las ventajas también conviven con algunos inconvenientes y factores sobre los que reflexionar y que no conviene perder de vista.
- El coste de inversión inicial es más elevado que otro método tradicional de riego y fertilización. Sin embargo, se rentabiliza con el ahorro de costes.
- Se necesita formación para utilizar los equipos y para aplicar los fertilizantes.
- Los fertilizantes deben ser compatibles con el agua de riego que se va a utilizar. Es importante porque el coste de los abonos puede ser mayor.
- En algunos casos, podría haber riesgo de averías como, por ejemplo, por obturación del sistema de goteo.
- También hay que contemplar el incremento del consumo eléctrico de los equipos.
Tipos de sistemas de fertirriego: cómo elegir la mejor opción
- Riego por goteo. Para aquellos cultivos que precisan de más humedad. Esta modalidad es de las más eficientes porque distribuye el agua en gotas minúsculas. Además, minimiza el crecimiento de maleza. Puede instalarse de dos formas: con mangueras enterradas o superficiales.
- Riego por aspersión. Aconsejado para superficies irregulares porque este sistema imita la lluvia natural. En este caso, los fertilizantes se aplican en baja concentración para evitar daños en el cultivo.
- Riego por microaspersión. Idóneo para los árboles frutales. Este sistema riega y abona de forma localizada, pero con un mayor caudal.
| ¿Qué sistema de fertirriego elegir? | |||
|---|---|---|---|
| Tipo de sistema | Cultivos idóneos | Principales ventajas | Inconvenientes y limitaciones |
| Riego por goteo | Hortalizas y especies con altos requisitos de humedad constante. |
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| Riego por aspersión | Cereales, pastos y terrenos con topografía irregular o accidentada. |
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| Riego por microaspersión | Árboles frutales y explotaciones hortícolas específicas. |
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Es fundamental que se use el equipo idóneo para cada terreno o tipo de cultivo, como también lo es seguir esta serie de consejos para valorar la elección del equipo de fertirriego:
- Analice siempre todas las características del cultivo, como el periodo de crecimiento y la extensión que ocupa para calibrar el riego y el nivel de fertilizantes. No hacer este cálculo correctamente podría suponer una pérdida de efectividad y, en consecuencia, de dinero.
- También hay que distinguir entre el cultivo que necesita crecer en una zona húmeda todo el tiempo (como, por ejemplo, los cereales) y el que puede hacerlo con niveles de agua más bajos (las hortalizas). Esta diferencia te permite dar en la diana sobre el sistema preferente.
- Estudie la calidad del suelo. Cultivar en una tierra arenosa implica que el agua no filtra fácilmente, precisamente lo contrario de lo que ocurre en terreno arcilloso.
- Examine la calidad y cantidad de agua de la fuente principal. La llamada agua “dura” concentra altos niveles de sales que podrían provocar un riesgo de taponamiento del sistema de riego.
- Valore las características técnicas del equipo de fertirriego para tener en cuenta todos los costes directos e indirectos de este sistema: la instalación, mantenimiento, formación, rentabilidad en función del cultivo o consumo eléctrico.
En definitiva, hacer un análisis completo facilitará la decisión y, sobre todo, asegurará una elección correcta para que este sistema de cultivo sostenible sea totalmente eficaz.
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El fertirriego representa uno de los mejores ejemplos de cómo la innovación agrícola permite producir más con menos recursos. Su implantación, acompañada de una adecuada planificación y financiación, contribuye a mejorar la competitividad de las explotaciones y avanzar hacia una agricultura más eficiente y sostenible.
Preguntas frecuentes sobre fertirriego
¿Qué es el fertirriego y cómo funciona en las explotaciones agrícolas?
El fertirriego es una técnica de precisión agrícola que unifica la distribución de agua y nutrientes a través de una sola infraestructura de riego. Este proceso aprovecha el flujo hidráulico para aportar de forma simultánea y dosificada los fertilizantes directamente a la zona radicular de los cultivos, optimizando la asimilación de nutrientes.
¿Cuáles son las principales ventajas ambientales de la fertirrigación?
Este sistema favorece la preservación del capital natural al optimizar el uso de los recursos hídricos y reducir las pérdidas de fertilizantes por lixiviación en el suelo. Mediante la aplicación localizada, se promueve un consumo de agua racional y alineado con los planes de transición ecológica y el desarrollo sostenible de las actividades del campo.
¿Qué requisitos técnicos exige la instalación de este equipo?
La implementación del fertirriego requiere una inversión inicial superior a los métodos de fertilización clásicos y exige personal capacitado para el diseño de los planes de nutrición vegetal. Además, es indispensable comprobar la calidad química del agua para asegurar la total solubilidad de los fertilizantes y evitar la obstrucción de los emisores o goteros.
¿Cómo influye el tipo de suelo en la elección del sistema de riego?
La textura del terreno determina la velocidad de infiltración y la retención hídrica. Por ejemplo, los suelos arenosos presentan un drenaje rápido que requiere riegos más frecuentes y controlados, mientras que los terrenos arcillosos retienen mayor humedad, obligando a calibrar de forma precisa los caudales para evitar la saturación radicular.