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¿Qué es y cómo calcular la potencia eléctrica?

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Teresa Andrés Blanco (BBVA Creative)

La potencia eléctrica es un parámetro que indica la cantidad de energía eléctrica transferida de una fuente generadora a un elemento consumidor por unidad de tiempo. En nuestro hogar determina la cantidad de aparatos eléctricos que podemos conectar a la red de manera simultánea. Calcular la potencia eléctrica que se necesita para un hogar o una empresa permitirá saber qué cantidad de energía es necesario contratar, lo que contribuirá a reducir la factura de la luz, o cuántos dispositivos pueden estar conectados a la vez.

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Dependiendo de la carga eléctrica que un aparato demanda a la hora de funcionar, la corriente eléctrica es de un tipo u otro. La corriente alterna (CA) es aquella en la que la dirección del flujo de electrones va y viene a intervalos regulares o en ciclos. La corriente que fluye por las líneas eléctricas y la electricidad disponible normalmente en las casas procedente de los enchufes de la pared es corriente alterna. La corriente estándar utilizada en los EE.UU. es de 60 ciclos por segundo (es decir, una frecuencia de 60 Hz); en Europa y en la mayor parte del mundo es de 50 ciclos por segundo (es decir, una frecuencia de 50 Hz.) La corriente continua (CC) es la que fluye de forma constante en una dirección, como la que fluye en una linterna o en cualquier otro aparato que utilice baterías.

Aunque la primera central eléctrica creada por Thomas Edison se caracterizó por el uso de la corriente continua, en la actualidad es la alterna la forma dominante en la generación, transporte y distribución de electricidad. Esta corriente fue impulsada gracias a Nicola Tesla, quien en 1895 construyó la central hidroeléctrica de las cataratas del Niágara, para la que era necesaria este tipo de corriente por la necesidad de trasladarla a largas distancias.

Cómo se calcula la potencia eléctrica

El cálculo de la potencia eléctrica se obtiene al tener en cuenta la carga eléctrica, también conocida como tensión eléctrica, que pasa en un tiempo limitado a través de una diferencia de potencia, denominada intensidad. El resultado, cuya unidad es el vatio, se obtiene al multiplicar la tensión por la intensidad. Generalmente la tensión se pone en Voltios (V) y la Intensidad en Amperios (A). Esta es la fórmula de la potencia eléctrica.

El vatio (en inglés, watt) proviene del Sistema Internacional de Unidades para la potencia y equivale a un julio por segundo. Su símbolo es la W, en homenaje al ingeniero escocés James Watt, precursor de la máquina de vapor de agua, esencial para el desarrollo de la Primera Revolución Industrial.

Conceptos a tener en cuenta de la factura de la luz

La potencia eléctrica es un término que siempre aparece reflejado en la factura de la luz, ya que de ella depende que se pongan en funcionamiento los dispositivos que necesitamos. Pero no es el único a tener en cuenta de cara a poder interpretar la factura. Es importante conocer qué significan los otros términos que se incluyen. Dependiendo del país, este documento recoge una información determinada.

Por ejemplo, para poder interpretar la factura de la luz en España,  hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Término de potencia. Es el coste fijo que nos permite mantener el suministro eléctrico aunque no se realice ningún consumo. Dicho coste depende de la potencia contratada, que se realizará en función de la vivienda. El cálculo del término de potencia se obtiene al multiplicar los kilovatios contratados (kW) por el precio del kilovatio al día.
  • Término de energía. Es un precio que se compone del término de energía del peaje de acceso (fijo), que en el caso de España lo establece el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, y del coste de producción de la energía eléctrica en cada período (variable), que se compone del precio horario del mercado de electricidad, de los servicios de ajuste del sistema, así como de otros costes asociados al suministro.
  • Impuesto sobre la electricidad.  Es un impuesto especial cuyo tipo impositivo viene determinado por ley.
  • Equipos de medida y control. Es el precio mensual del alquiler del contador.

En países como Perú, la factura de la luz incluye estos conceptos:

  • Consumo KWh. Es el consumo de electricidad. Esta cifra procede de restar la lectura actual menos la lectura anterior.
  • Total a pagar. Incluye el importe total que se debe pagar.
  • Reposición y mantenimiento/Cargo fijo. Ambos cargos son fijos y no dependen del consumo, por lo que no forman parte de la devolución al momento de la liquidación.
  • Cargo por energía. Es la valorización del consumo real de energía.
  • Deuda Anterior. Este término aparece solo si existen recibos anteriores no pagados, hasta la fecha de emisión del recibo.

Calcula lo que debes contratar

Conocer qué se va a cobrar en la factura de la luz puede contribuir, entre otras cosas, a reducir el coste de la misma si se hace una previa valoración de los aparatos eléctricos que se utilizan, por ejemplo, en un hogar. Pero, ¿Cómo calcular lo que consume cada aparato eléctrico para saber qué potencia hay que contratar? Con estos datos puedes realizar una estimación y evitar que se produzcan apagones repentinos si te excedes. La suma total de los kilovatios (kW) de los dispositivos que generalmente se tienen conectados puede ser útil a la hora de contratar la electricidad.

  • Calefacción eléctrica: 1 - 2,5 kW.
  • Lavavajillas: 1,5 - 2,2 kW.
  • Lavadora: 1,5 - 2,2 kW.
  • Horno: 1,5 - 2,2 kW.
  • Cocina vitrocerámica: 0,9 - 2 kW.
  • Aire acondicionado (cada aparato o split): 0,9 - 2 kW.
  • Microondas: 0,9 - 1,5 kW.
  • Calefacción bajo consumo: 0,4 - 0,8 kW.
  • Frigorífico: 0,25 - 0,35 kW.
  • Televisor: 0,15 - 0,4 kW.
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A la hora de ahorrar en la factura de la luz, también es importante conocer si la compañía de electricidad ofrece tarifas con discriminaciones horarias que permitan reducir el coste haciendo uso de los aparatos durante las horas más económicas; instalar iluminación LED o bombillas de bajo consumo, con las que se puede disminuir el coste hasta en un 10%; o regular el termostato de la calefacción y establecer una temperatura de 21 grados para eficientar la energía.

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