La inteligencia artificial (IA) aplicada a la red eléctrica permite anticipar fallos, mejorar el mantenimiento o prever la producción de energía renovable para equilibrar la oferta y la demanda en tiempo real. Además, su capacidad predictiva impulsa una gestión más eficiente del suministro.
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!