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Cuenta corriente

Las cuentas bancarias se han identificado siempre por medio de dígitos que han ido variando a lo largo de los tiempos en función de las nuevas necesidades que iban apareciendo en la industria bancaria en cada momento. Hoy en día, y desde 2014, cada cuenta tiene un código único de 24 caracteres alfanuméricos al que se conoce con el nombre de código IBAN.

El certificado de titularidad bancaria es un documento que emite el banco a petición del cliente y que confirma que dicha cuenta está registrada a su nombre. Gracias a los avances de la tecnología, cualquier cliente puede obtenerlo desde el móvil, sin necesidad de acudir en persona a una oficina. Una medida de identificación importante para poder realizar operaciones o trámites que ayudan a proteger la salud financiera del cliente.

El código IBAN es el código de identificación del número de cuenta de una persona o empresa dentro de la Unión Europea. El código BIC o SWIFT, entretanto, es el correspondiente a entidades y sucursales de todo el mundo. Conocer esta información es fundamental para realizar transferencias nacionales e internacionales.

Más de 11.500 entidades financieras y más de 200 países y territorios forman parte de esta red a gran escala, que permite que los pagos transfronterizos sean rápidos, fáciles y seguros. Pertenecer a esta red es crucial para que las transacciones financieras internacionales de un país se desarrollen de manera automatizada y sin trabas. La alternativa es llevar a cabo estas operaciones de forma manual, lo que puede aumentar los costes y los riesgos.

Una de las actividades que se han vuelto más frecuentes para la mayoría de los mexicanos es el uso de la tarjeta de débito para pagar, ya sea en establecimientos físicos o en comercios electrónicos. Cuando se trata de pagos de servicios de distinta índole, como agua, luz, tarjetas departamentales o bancarias, entre otras, es importante utilizar la tecnología a favor, adoptando herramientas como la ‘domiciliación’, la cual le da al cliente la tranquilidad y confianza de saber que sus pagos serán realizados de forma puntual, evitando la suspensión de los servicios

Cuando se toma la decisión de contratar productos financieros, como una cuenta de cheques, ahorro, nómina, inversiones o seguros, el cliente debe designar a sus personas beneficiarias y/o beneficiarios. La prevención no está peleada con la distribución; por ello, es de vital importancia mantener actualizada esta información para evitar contratiempos o desintegración familiar.

El código cuenta cliente, CCC, es la codificación que tiene cada cuenta corriente, cuenta de ahorro y resto de productos financieros que se utiliza para codificar de manera matemática los contratos de depósito, préstamos, cuentas de valores o cualquier otro tipo de contrato financiero formalizado en una entidad financiera.