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Bienestar social 31 ago 2016

¿A qué se dedica un analista de datos?

Los analistas de datos extraen, limpian, analizan y visualizan datos en los que encuentran historias. Esa información la trasladan unida al contexto social a la gente para que sea útil a los ciudadanos.

Con todos los datos generados con el sinfín de movimientos que realizamos cada día: transacciones, consultas médicas, publicaciones en redes, desplazamientos… surge el perfil del analista de datos. Un profesional cuyo trabajo se desarrolla rodeado de mitos y misterio.

¿En qué consiste la labor de un analista de datos? ¿Qué tipo de formación necesita? ¿Qué capacidades están asociadas a su trabajo? Hablamos con dos expertas en ‘Big Data‘ para conocer un poco más cómo es el perfil de unos de los trabajos más demandados tras el desarrollo de la captación, el análisis y la visualización de datos.

1. Mucho más que excel y SQL

Julia Díaz, directora de Innovación de Health and Energy Predictive del IIC (Instituto de Ingeniería del Conocimiento), reconoce que es un perfil en el que existe mucha variedad. El hecho de que algunas ofertas de trabajo exijan Excel y SQL solo cubre el perfil básico de algunas empresas. En su opinión, simplificarlo hasta este punto es similar a “cuando empezamos a vivir el mundo de la informática y se pensaba que todo aquel que tenía un ordenador ya era informático”. Por eso los conocimientos debían ser otros. Big Data no es todo lo que se analiza en un excel y un analista no es aquel que sabe pintar gráficas en él”, matiza.

Lo importante aquí es el valor de la persona

2. Especialización

De hecho, los requerimientos de formación que se exigen son muy distintos según los ámbitos o las empresas. En el IIC de la Universidad Autónoma, por ejemplo, hay distintos niveles. “Están los ‘data scientist’, los analistas de datos, y también los que se denominan a nivel mundial ‘citizen data scientist, que son aquellos que tienen un nivel más bajo de análisis de la información”, explica Díaz.

En cualquier caso, en esta institución utilizan sobre todo perfiles relacionados con las matemáticas y la informática. Gente capaz de llevar a cabo una implementación, pero que también que tenga conocimientos matemáticos para saber analizar, abstraer, llegar a conclusiones… “No basta con saber Excel y SQL. Lo importante aquí es el valor de la persona”, añade Díaz.

Para Miren Gutiérrez, responsable del Programa Experto ‘Análisis, investigación y comunicación de datos’ de la Universidad de Deusto, la cadena de valor de ‘Big Data es muy larga y en cada estadio hay una posible especialización. “Es posible dominar varias destrezas, pero cuando se trata de un proyecto grande, al final solo se puede abordar en colectivo, donde cada uno/a pone al servicio del resto sus habilidades y experiencia”.

3. Un trabajo en equipo

El analista, por tanto, debe saber trabajar en equipo. En la Universidad de Deusto abordan este campo desde tres perspectivas: datos para empresas, herramientas de datos para ingenieros y comunicación de datos. Los tres ámbitos tienen áreas de intersección. “Así, en las tres áreas debes conocer lo básico para poder extraer, limpiar, analizar y visualizar datos. Pero ahí terminan las coincidencias”, explica Gutiérrez.

En su programa, por ejemplo, profundiza en cómo encontrar “historias” en los datos y cómo comunicarlas efectivamente, ya seas un funcionario que necesita comunicar datos públicos a la ciudadanía, un periodista de datos o un responsable de campaña en una ONG. Lo interesante, finalmente, es unir los diferentes ámbitos para que el análisis de datos tenga más validez.

4. ¿Analistas “de letras”? Desde luego

En relación a estas parcelas tan variadas, la experta de la Universidad de Deusto reconoce que varias de las personas que más admira en el mundo de los datos son “de letras”. “Gente que ha sabido encontrar un sentido, un relato, detrás de los datos, y que ha adquirido las habilidades necesarias para analizarlos y visualizarlos”.

Duncan Clark, de Kiln, es la viva imagen de esta característica. Y esto confirma que los mejores analistas de datos no tienen porqué ser solo informáticos, matemáticos o especialistas en estadística.

5. Con utilidad social

Una de las cosas que más echa en falta Miren es que muchas veces no existe en el análisis un “para qué”. Es decir, los analistas saben hacer virguerías con los datos, pero muchas veces les falta la utilidad social, el sentido. Ahí es donde entra seguramente la relevancia de perfiles más centrados en la sociología, el periodismo, o la biología.

“Ya lo dijo Robert Lynd en 1939: el conocimiento debería tener un explícito ‘para qué’ siempre. Sin eso, no hay visualización que valga”, puntualiza la experta.

6. Unido al contexto social

Otro punto interesante a la hora de analizar el perfil del analista es que cada base de datos se ha generado en un marco social, tecnológico, económico y científico, y puede contener, y “frecuentemente contiene, errores y vacíos”.

Por eso, para Miren Gutiérrez más vale explicitar también eso. “Digamos que, si no lo hacemos, estamos colaborando en un ‘para qué’ de terceros y de forma poco transparente. Por eso pienso, además, que la pretendida objetividad científica no existe. Es el método el que es objetivo. Por tanto, hay que explicitar, no solo cómo se generaron los datos, sino qué es lo que se pretende con cualquier análisis”.

7. Un conjunto de habilidades

Según Gutiérrez, además de dominar la tecnología, el analista de datos debe tener “mucha curiosidad; mucha capacidad analítica para ver tanto el ‘big picture’ como el caso concreto que se esté abordando; mucha capacidad de pensar de forma innovadora; mucha disposición a trabajar en equipo y compartir; y muchas ganas de jugar, aprender y sorprenderse”.

8. Movilizar y empoderar a la sociedad civil

El analista trabaja para la sociedad. De hecho, es sorprendente la capacidad que tienen los datos para movilizar y empoderar a la gente. “Experiencias como la de Ushahidi en casos de crisis y desastres, conflictos armados y emergencias humanitarias son ciertamente apasionantes”, explica la experta de la Universidad de Deusto.

“Los proyectos que usan esta plataforma ayudan a generar un proceso por el que la “víctima” pasa a tomar las riendas de su situación y a ayudar a otras. Me parece que este tipo de usos sociales del análisis y visualización de datos debería despertar pasión”, apostilla.

Formación para ser el mejor

En la actualidad, en España hay muchos profesionales que se forman y mejoran cada día. De hecho, muchos de ellos están logrando considerables méritos. Entre ellos, Álvaro Barbero, quien ha quedado en el segundo lugar en el campeonato TEXATA 2015 o el propio IIC de la Universidad Autónoma, que también ha sido premiado por la Fundación Big Data.

“Fueron muchas las empresas, tanto de nuestro país como del resto del mundo, las que se presentaron al campeonato. Para nosotros es un orgullo tremendo que Barbero haya quedado el único de España y segundo a nivel mundial”, cierra Julia Díaz.

Hoy en día, existen varios programas de formación, tanto en el ámbito estatal como internacional en el que poder formarse como analista en varias modalidades. Cada uno tiene su perspectiva. “También hay muchísimos cursos y tutoriales, además de programas abiertos, disponibles en Internet para quien quiera “salsear” y “cacharrear” por su cuenta”.

Uno de sus favoritos es Coursera (un massive open online course), que recomienda a quien ya tenga conocimientos adquiridos y desee adquirir destrezas concretas, por ejemplo, para la teoría y el análisis de redes. Así abre la puerta Miren Gutiérrez a todo el que desee introducirse en el mundo del analista de datos. Un tarea apasionante, en construcción y llena de matices.


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