Nuestra forma de relacionarnos con los recursos naturales del planeta.
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Los expertos de las Naciones Unidas dicen que el cambio climático “altera la composición de la atmósfera global y causa múltiples consecuencias negativas para la naturaleza y la vida”.
El turismo sostenible minimiza el impacto ambiental y cultural, promueve la conservación del entorno y mejora la calidad de vida de las comunidades locales mediante prácticas responsables y un desarrollo económico equilibrado.
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Fecha de publicación: 23/12/2020
Última actualización: 23/12/2025. Este contenido se revisa periódicamente y se actualizan los datos. Algunos conceptos y definiciones pueden variar según el organismo o la normativa.
Autor: David Corral
La escasez de agua es una situación en la que la demanda de agua supera la cantidad disponible durante un periodo determinado o cuando su calidad es insuficiente para su uso. Puede deberse tanto a causas naturales (como la sequía o el cambio climático) como a factores humanos (como la sobreexplotación, la contaminación o una gestión ineficiente de los recursos hídricos).
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El cambio climático es una de las mayores amenazas ambientales del siglo XXI. Provocado por la actividad humana y el uso intensivo de combustibles fósiles, altera los ecosistemas, la economía y la salud. Comprender sus causas y efectos es clave para impulsar un desarrollo sostenible.
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La inacción ante el cambio climático puede tener un efecto negativo sobre el producto interior bruto (PIB) potencial de las economías. Según un estudio reciente de BBVA Research, en ausencia de acción política, el cambio climático puede actuar como un choque negativo de oferta sobre el PIB potencial. Sin embargo, con una adaptación eficaz y una transición limpia ordenada, puede convertirse en un viento de cola a largo plazo.
Las actividades humanas dejan huellas medibles sobre el planeta. Indicadores como la huella ecológica, hídrica, de carbono, material, del suelo o social permiten analizar cómo consumimos recursos naturales, generamos emisiones y afectamos a las personas y a los ecosistemas, y ayudan a orientar políticas y decisiones más sostenibles.
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La contaminación ambiental consiste en la introducción de agentes nocivos de origen humano que afectan al equilibrio natural. Sus efectos se extienden desde el deterioro de los ecosistemas hasta riesgos directos para la salud y la biodiversidad.
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BBVA Colombia, en alianza con Conservación Internacional, anunciaron el lanzamiento de un nuevo portafolio de tarjetas débito y crédito con impacto ambiental, operadas bajo las franquicias Visa y Mastercard, llamado “Colombia Vive” que nace con un propósito ambiental y social definido: financiar la restauración y conservación de cinco ecosistemas vitales en Colombia.
La Etiqueta Ecológica Europea (EEE) identifica productos y servicios con bajo impacto ambiental durante su ciclo de vida. Creada por la UE en 1992, permite a los consumidores elegir opciones sostenibles con criterios científicos y verificados oficialmente.
La huella hídrica es un indicador clave de sostenibilidad que mide el volumen de agua dulce utilizado en las actividades diarias y en la producción de bienes y servicios. Junto con la huella de carbono y la huella ecológica, contribuyen a una gestión más eficiente de este recurso limitado, esencial para combatir el cambio climático.
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La escasez de agua es una situación en la que la demanda de agua supera la cantidad disponible durante un periodo determinado o cuando su calidad es insuficiente para su uso. Puede deberse tanto a causas naturales (como la sequía o el cambio climático) como a factores humanos (como la sobreexplotación, la contaminación o una gestión ineficiente de los recursos hídricos).
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La huella hídrica es un indicador clave de sostenibilidad que mide el volumen de agua dulce utilizado en las actividades diarias y en la producción de bienes y servicios. Junto con la huella de carbono y la huella ecológica, contribuyen a una gestión más eficiente de este recurso limitado, esencial para combatir el cambio climático.
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El agua que una persona requiere a diario incluye no sólo la que bebe o emplea para ducharse, sino también la necesaria para producir los alimentos, la ropa o los dispositivos tecnológicos que utiliza. Según la Water Footprint Network, en España se consumen más de 6.700 litros de agua al día por persona. Consciente de la magnitud de este desafío, BBVA presenta un nuevo monográfico que propone el recorrido de las tres etapas fundamentales para avanzar hacia una gestión más sostenible del recurso: calcular, reducir y regenerar el agua.
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Restaurar la huella hídrica es posible mediante la inversión en iniciativas de regeneración de agua que permitan devolver a la naturaleza el equivalente de la huella generada por una empresa. Lo primero que deben hacer es calcular su huella de agua para adoptar medidas de eficiencia del consumo. Cuando no se puede eficientar más, la clave está en invertir en proyectos de recuperación del agua.
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La educación ambiental no solo sensibiliza sobre los problemas ecológicos, sino que impulsa soluciones innovadoras y acciones colectivas hacia un futuro sostenible. Surgida en los años setenta, esta disciplina ha evolucionado para fomentar un cambio cultural y social que garantice el respeto y la regeneración del medioambiente.